El incendio declarado este viernes en el parque natural del Cap de Creus sigue activo y ha arrasado ya 500 hectáreas, a la vez que son 350 los evacuados entre los municipios de Llançà y Port de la Selva, han explicado los responsables del dispositivo de emergencias.

Con la salida del sol los medios aéreos han comenzado a trabajar de nuevo, pero durante la noche el fuego ha permanecido activo y se ha abierto en su flanco derecho.

El responsable de Bomberos de la Generalitat en Girona, Jordi Martín, ha explicado que el objetivo prioritario ahora es evitar que el fuego avance y se alcancen el millar de hectáreas quemadas.

Además de los 350 evacuados, con 231 personas acogidas en instalaciones del ayuntamiento de Port de la Selva, otras en las de LLançà y algunas que han optado por dirigirse a domicilios de familiares o amigos, se ha confinado a los vecinos de los núcleos de población de Selva de Mar, Fener de Dalt, Mas d’Estel y Mas Fumats.

Los desalojos, después de los de las urbanizaciones de Vall de Santa Creu, Beleser y Santa Isabel de ayer, se han ampliado esta noche a la primera línea de casas de las de Mora Dos, Perebeua y Barlovent, así como a una masía y a 120 clientes del cámping Port de la Vall.

Martín ha detallado que se prevé que esta mañana se refuerce la tramuntana, la temperatura y la baja humedad, y ha explicado que la cola del incendio está en Llançà, el flanco derecho en la zona del monasterio de Sant Pere de Rodes y el izquierdo en la de Peralada, que es donde hay más presencia de edificaciones, mientras que la cabeza baja por el valle de Santa Creu.

Jordi Martín ha señalado que con los medios aéreos, tras el parón obligado de la noche, se dispondrá de una «oportunidad» para frenar el fuego, y el director general de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento de la Generalitat, Joan Delort, ha precisado que se ha solicitado al Gobierno de España que autorice la participación de Francia en la extinción.

Por ahora se cuenta con quince medios aéreos, pero se han solicitado aviones militares como los dos que ya se incorporaron este viernes procedentes de Zaragoza a la espera de que se permita la llega de franceses que, según ha indicado Delort, «están al otro lado de la montaña».

Unas noventa dotaciones terrestres forman parte también del dispositivo en este momento y el tráfico continúa restringido en la zona.

Por ahora no están previstas nuevas evacuaciones y se confía en la experiencia de los bomberos para hacer frente al tercer fuego en veinte años que se inicia en la carretera que va de Llançà a Port de la Selva.