Los municipios de Sant Martí de Tous y Santa Maria de Miralles (Barcelona) están confinados a causa del incendio de Santa Coloma de Queralt (Tarragona).

Además, se ha evacuado la urbanización l’Aubreda, en Sant Martí de Tous, ha explicado Protección Civil de la Generalitat en un tuit recogido por Europa Press, en el que ha señalado que hay una «situación complicada en la zona del incendio».

Este domingo por la tarde cuatro carreteras siguen cortadas a causa de este incendio que ya ha quemado más de 1.300 hectáreas, y sobre las 21 horas los aviones de bomberos hacen los últimos trabajos antes de retirarse por falta de visibilidad.

En las tareas de extinción hay más de 300 efectivos de los bomberos y 40 de la Unidad Militar de Emergencias (UME) procedentes de Zaragoza, así como 16 medios aéreos del Estado y la Generalitat, que han advertido de que las próximas «dos o tres horas serán críticas» para saber la evolución del fuego que ya ha saltado a la provincia de Barcelona con una cabeza muy activa de dos kilómetros y un frente de 10 kilómetros.

«Muy inestable»

Según los últimos datos de la Generalitat, se han ha quemado, hasta el momento, 1.228 hectáreas, de las que 1.052 corresponden al municipio barcelonés de Bellprat.

Según declaraciones de David Borrell, inspector jefe de los Bomberos, el frente del incendio «es muy inestable» y hasta el momento los efectivos han logrado controlar un 80 por ciento de su perímetro.

Para ayudar en la extinción, el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) ha ampliado hasta 9 el número de aeronaves a disposición de la Generalitat: 3 aviones anfibios de gran capacidad desplazados desde Torrejón (Madrid), Matacán (Salamanca) y Zaragoza; 2 aviones de capacidad media, emplazados en Reus (Tarragona), y 2 helicópteros Kamov, uno de Plasencia del Monte (Huesca) y otro de Las Minas (Guadalajara).

Ante esta emergencia de fuegos, la Agencia de Meteorología (Aemet) ha recordado que, pese a que el calor asfixiante de los últimos días ha cedido en las últimas horas, aún persiste el riesgo de incendios que continúa «extremo o muy alto» en más de media España, con mayor incidencia en el sur, este y centro peninsular.

En los términos municipales de Liétor y Tobarra en la provincia de Albacete, la situación ha evolucionado favorablemente debido a los trabajados realizados anoche por el personal de tierra y la maquinaria pesada.

En estos momentos, para sofocar las llamas disponen de 51 efectivos de la UME, medios del Ministerio de Transición Ecológica y también de personal del Plan Infomur de defensa contra incendios de la Región de Murcia, que realizan labores de seguimiento en el pantano del Talave, en Lietor.

En el municipio de Liétor se han quemado más de 1.000 hectáreas de bosque, mientras que en Tobarra, situado a unos diez kilómetros de Hellín, han ardido unas 200 hectáreas de terreno catalogado como agrícola.

Fuego en Villarrasa

Otro de los fuegos que preocupaba era el declarado en Villarrasa (Huelva) que aún permanece activo, aunque todo apunta a una evolución favorable para su estabilización, después de quemar una superficie de unas 600 hectáreas de vegetación de matorral, pastos y eucaliptos, lo que le convierte en el primer gran incendio (GIF)de la temporada en Andalucía.

En las tareas de extinción, al que se han incorporado dos medios aéreos, participan un amplio dispositivo compuesto por Infoca, Bomberos de Huelva, Policía Local y Guardia Civil, que continúan trabajando en el lugar después haber cerrado el flanco derecho, mientras que en el flanco izquierdo, más dificultoso, el cierre se realiza a mano.

Asimismo, los bomberos vigilan posibles rebrotes en el incendio en Vedado de Eguaras Bardenas (Navarra) del pasado martes, con el fin de impedir que arda más vegetación en un enclave de gran valor ecológico situado en el parque natural de las Bardenas Reales.

Según el Miteco, y con datos hasta el pasado 18 de julio, el número de grandes incendios forestales (aquellos que superan las 500 hectáreas) se ha duplicado con respecto a 2020 pasando de tres a seis; además en el mismo periodo de tiempo se han calcinado alrededor de 15.000 hectáreas más que hace un año.