Los Mossos d’Esquadra han desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de drogas que abastecía de marihuana y cocaína a poblaciones de la Cataluña central y a países centroeuropeos, como Alemania, y que se ha saldado con la detención de 21 personas, dos de las cuales han ingresado en prisión.

Según ha informado este sábado la policía catalana, a los detenidos, dieciocho hombres y tres mujeres, se les relaciona con los delitos de pertenencia a organización criminal, defraudación de fluido eléctrico, detención ilegal, contra la salud pública y robo con violencia e intimidación.

El pasado 27 de octubre los Mossos realizaron 27 entradas y registros en las localidades de Manresa, Montmajor, Olesa de Monserrat, Santpedor, Sant Fruitós, Súria, Cardona y Sant Joan de Vilatorrada, donde se detuvo a un total de 21 personas.

Los investigadores intervinieron 1.500 plantas de marihuana, 1,2 kilos de cocaína, 7 kilos de cogollos de marihuana, 2 armas de fuego, 2 pistolas de aire comprimido, diversas armas blancas, herramientas para gestionar las plantaciones y 27.000 euros en efectivo.

La investigación se inició en enero de 2022 tras tener conocimiento la policía catalana de que los investigados estarían presuntamente relacionados con la detención ilegal de dos hombres, socios en una empresa de transportes de Manresa (Barcelona), a quienes retuvieron, amenazaron y agredieron en un piso de la localidad.

Además, la policía francesa interceptó 158 kilos de polen de hachís en un camión que hacía un transporte a Alemania y que conducía una persona que trabajada como autónomo para esta empresa de Manresa y que quedó detenido.

Los problemas económicos de la empresa de transportes llevaron a los dos socios a colaborar con la organización criminal dedicada al tráfico de drogas y a realizar envíos de droga oculta entre las mercancías que transportaba legalmente la compañía entre Manresa y Alemania.

Entre diciembre de 2021 y enero de 2022, se realizaron, al menos, cuatro envíos de droga, oculta entre la carga.

Para detectar posibles controles o la presencia policial en la ruta, los delincuentes utilizaban un coche piloto, cuyo conductor, uno de los socios de la empresa, pudo huir cuando detuvieron al conductor del camión.

La pérdida de la droga interceptada por la policía francesa, 158 kilos de marihuana y resina de hachís y valorada en un millón de euros, generó tensión en la organización criminal, que retuvo, amenazó y agredió a los dos socios de la empresa para reclamarles el dinero.

El grupo criminal estaba compuesto por unas quince personas, con un liderazgo claro y una estructura jerárquica delimitada, con los roles y funciones perfectamente definidos: distribución de droga en el centro de Manresa, actos violentos a demanda de la organización, envíos de droga al extranjero, montadores de plantaciones, gestiones administrativas o contravigilancias policiales.

El líder del grupo regentaba dos negocios legales en Manresa, pero el resto de los investigados no tienen ningún trabajo conocido ni remuneración obtenida de manera legal.

La organización obtenía parte de la droga en ciudades del entorno metropolitano o del centro de Cataluña, como Vic, y después la distribuía por las comarcas centrales y la enviaban a otros países.

Además, disponían de diversas plantaciones interiores de marihuana, donde, además realizaban una defraudación del fluido eléctrico.

Los detenidos pasaron a disposición judicial el día 29 de octubre y el juez decretó prisión provisional para dos de ellos.