Fue una persecución de película por dos de las grandes carreteras de Madrid, la M-30 y la A-4 (Andalucía). Finalmente, y con varios heridos de por medio, fue detenid0 el conductor de 28 años, que dio positivo en cocaína.

La Policía Municipal de Madrid lo arrestó el pasado sábado tras 30 kilómetros de persecución en la que arrolló a varias patrullas, con algunos agentes heridos leves, según ha informado este lunes el Cuerpo policial en un comunicado.

Todo comenzó a las 18 horas cuando agentes de la Comisaría de Servicios Especiales se encontraban en la M-30 calzada 1 interior en la salida hacia la A-4 señalizando, junto con vehículo de señalización de M-30, porque había un vehículo averiado.

Los policías se percataron de que un coche se aproximaba a su zona a gran velocidad sin aminorar la marcha y realizando una conducción anómala. El turismo presentaba daños evidentes de haber sufrido un accidente, con pérdida parcial del paragolpes, sin matrícula y ambas aletas con impactos, tal en la parte posterior, informa Europa Press.

Los agentes procedieron a darle el alto, haciendo caso omiso y acelerando hacia ellos, teniendo que dar un salto para quitarse de la trayectoria y evitar ser atropellados. En el kilómetro 12,500 de la A-4 conminaron al conductor de nuevo a detener la marcha, quien volvió a hacer caso omiso intentando en varias ocasiones golpear al vehículo policial.

A continuación, el conductor perseguido se metió en una gasolinera a gran velocidad y por varias calles de un polígono del municipio de Getafe, parando y dando acelerones, en ocasiones circulando en dirección contraria y haciendo que coches, peatones y ciclistas tuvieran que retirarse a su paso no ser atropellados.

En un momento determinado, el delincuente aceleró fuertemente e impactó su vehículo contra una patrulla en su lado derecho, provocando graves daños en la misma. Tras este suceso, el conductor agresivo emprendió la marcha por la A-4 en sentido contrario, haciendo en un momento concreto un cambio de sentido para incorporarse a la corriente circulatoria.

Los agentes solicitaron colaboración a la Guardia Civil para tener el tráfico y poder así detener el vehículo. A la persecución se unió otra patrulla de Policía Municipal de Madrid, cerrando el paso al perseguido y encapsulándolo, mientras este seguía embistiendo a los coches policiales.

Cuando fue detenido, el conductor estaba muy agresivo, pegando puñetazos a los agentes y resistiéndose, por lo que tuvo que ser sacado por la ventanilla del coche

Finalmente, lograron detenerle en el kilómetro 20 de la autovía de Andalucía, ya en Pinto. El conductor se encontraba muy agresivo, pegando puñetazos a los agentes y resistiéndose muy activamente, por lo que tuvo que ser sacado por la ventanilla del coche.

En el arresto, en el que finalmente participaron 12 patrullas, colaboró la Sección de Apoyo Aéreo en el lugar de la detención, dando seguridad a la zona y luego realizando una planimetría para incorporarla a las diligencias de la Comisaría de Policía Judicial de Tráfico.

Asimismo, le realizaron la prueba de alcohol y drogas, dando positivo en cocaína. Al lugar acudieron sanitarios del Summa-112, que arrestaron a este individuo y a los dos agentes heridos leves. Fue trasladado primero al hospital 12 de Octubre de Madrid y luego a dependencias del Cuerpo Nacional de Policía del distrito de San Blas.

Ya ha pasado a disposición judicial. Declaró a los agentes que había venido de una comida y que casi atropella accidentalmente a una mujer en el barrio de Canillejas. Y que, para evitar que le apresaran, emprendió a gran velocidad una huida que acabó con la persecución policial.

El conductor no tenía antecedentes, han indicado fuentes policiales.