La televisión dejó de ser un corral  público un 25 de enero de 1990. En la última década del siglo XX descubrimos que había vida más allá del UHF, aprendimos lo que era el zapping, nos invadieron las quejas de las Mama Chicho  y supimos que el trabajo de la Celestina, seis siglos después, recaería sobre el aparato que invadió nuestros hogares en 1956. Si buscas amor, llama a la tele.

La parrilla de Antena 3 acaba de estrenar El amor está en el aire, un programa de entretenimiento producido por Boomerang TV que pretende sorprender y emocionar a través de historias reales. De la mano de Juan y Medio, el martes 4 de octubre los espectadores fueron testigos de homenajes, reencuentros, agradecimientos, reconciliaciones, declaraciones de amor y bodas precipitadas. El amor está en el aire sedujo a casi 2 millones de espectadores en su estreno.

Parece que en televisión ya esté todo inventado. ¿Por qué los sabios se empeñan en repetir formatos? Si cambiamos a Juan y Medio por Isabel Gemio y en lugar de la cabina del avión recuperamos aquella caravana rosa metalizado, atravesaremos un túnel del tiempo que nos trasladará a 1993, a Lo que necesitas es amor, el talk show que permaneció en antena hasta 1998. Isabel Gemio le pasó el testigo a Jesús Puente, que ya había ejercido de celestino televisivo en Su media naranja; el presentador incrementó la audiencia de su predecesora, superó los 6 millones de espectadores, alcanzando cuotas de pantalla del 40%, y se convirtió en líder indiscutible en la noche de los domingos. Veremos cómo se las gasta Juan y Medio con este reto.

El amor está de moda, la gente quiere enamorarse, en España hay 17 millones de solteros»

“El amor está de moda”, sostiene Yolanda Martín Campayo, directora de First Dates, sin duda, uno de los formatos revolucionarios en la parrilla nacional. “El amor es algo universal y la gente tiene muchas ganas de enamorarse. Hay mucha demanda, no olvides que en España hay 17 millones de solteros”.

Defiende su directora que uno de los secretos del éxito de First Dates es la brevedad. “Habíamos testado el programa emitido en otros países y sabíamos que funcionaría. Es fácil de ver, pasa de una historia a otra muy rápido; además, cuenta con unos perfiles diferentes que funcionan según la mirada del espectador”, añade. A la brevedad, hay que sumarle el carisma de su presentador, Carlos Sobera, y el tirón del barman y las camareras. En sus escasos seis meses de vida, el programa ha superado el 10% de cuota de pantalla. Estamos hablando de Cuatro, cuya media en lo que llevamos de año es de un 6,7%. El programa ha conseguido estar cuatro puntos por encima de la cadena.

'First dates' ha sido el programa revelación de Cuatro.

‘First Dates’ ha sido el programa revelación de Cuatro.

First Dates ha tapado un agujero en Cuatro que otras propuestas no han podido. “Ha hecho daño a programas afines a los milenials como El hormiguero, les ha robado audiencia en el target de 25-34 y 13-24 años”, desvela Javier López Cuénllar, director de Márketing de Mediaset.

Hoy por hoy, First Dates pasa de ser el plato sustituto del menú a la receta imprescindible. El aperitivo perfecto de su cadena para la hora de máxima audiencia. “Programas como First Dates hablan de una sociedad en la que no hay tiempo para conocer gente. Es un programa curioso que no busca el morbo: plantea la cita y punto”, explica Josefa Vázquez, psicóloga especializada en terapias de pareja y familia.  ¿Se agotará la fórmula de tanto explotarla? “No, ese fue nuestro primer reto, transformar un formato semanal en diario. La brevedad es el núcleo de su éxito”, repite la directora.

Para éxito, el alcanzado por Mujeres, hombres y viceversa. Hoy por hoy es el programa de citas veterano de la parrilla. Temporada tras temporada, sobrevive rodeado de polémica y pese a los rumores de suspensión.

Fue un ejercicio de valentía colocar un programa joven en una franja en la que no estaban los jóvenes”

La tarde del 9 de junio de 2008 se estrenaba la adaptación española del italiano Uomini e donne. Después de un año en antena y con una audiencia inestable, el programa parecía destinado al fracaso. Sin embargo, el tráfico que el programa generaba en la web de Telecinco le otorgó una segunda oportunidad en las mañanas de la cadena. “Fue un ejercicio de valentía colocar un programa joven en una franja que no estaban los jóvenes”, resalta López Cuénllar.

En ese momento comenzó el Mujeres hombres y viceversa de los tronistas con ansias de fama, la cantera de realities y los bolos. Por no hablar del culto al cuerpo, la pasarela de modelos en la que pocos estudian, algunos trabajan y todos viven la noche. “Programas así lo único que hacen es fijar el estereotipo de desigualdad. El mercado de exhibiciones y de supuesta perfección que es MHYV resulta muy dañino, se está transmitiendo a los adolescentes que deben ser perfectos. La adolescencia es una época de complejos, temas como estos generan mucha inseguridad”, explica Josefa Vázquez.

“Programas como MHYV, incluso películas como Crepúsculo, no hacen más recalcar que no somos nada si no tenemos una pareja, perpetúan la idea de que una persona no es completa hasta que no encuentra a su media naranja, hacen hincapié en la dependencia emocional. Continúan la tendencia de las princesas Disney: la princesa necesita que venga un hombre para salvarla y ellas se dejan salvar. Estamos dando pasos hacia atrás respecto a la igualdad. Por no hablar del modelo que proyectan basado en el físico sin profundizar en la persona. Por motivos como estos, las parejas no se consolidan”.

Los adolescentes son muy astutos, rechazan programas como MHYV, pero los ven»

Lo más sorprendente de MHYV es que, con una audiencia del 14%,  sea líder entre los espectadores menores de 55 años, logrando registros insospechados en los grupos de 13-24 años (34,8%) y de 25-34 años (25,6%). ¿Qué le está pasando a los adolescentes? “Son muy astutos, ellos rechazan este tipo de programas, pero los ven y eso está perpetuando la idea de que una persona no es completa hasta que no encuentra a su media naranja”, contesta Vázquez.

Consciente de los sentimientos encontrados que transmite el programa, Javier Azcue, director de MHYV, asume la situación. “La polémica es inevitable, entiendo que ver el 13 en una franja de audiencia pueda preocupar, pero la televisión funciona así; en ese caso es una responsabilidad de los adultos. En mi casa no permitiría esa situación”.

Ivan y Ruth, protagonistas de la última polémica de 'Mujeres hombres y viceversa'.

Iván y Ruth, protagonistas de la última polémica de ‘Mujeres, hombres y viceversa’.

A aquéllos que les acusan de ser cantera de realities y alimento de ninis les recuerda que “por el programa han pasado tronistas con carrera, que el programa es el reflejo de las preocupaciones de un gran tanto por ciento de la sociedad que vive obsesionada por la estética y la apariencia, lo que no significa que no tengan sentimientos y emociones”.

Mientras seducen a la banda más joven de la audiencia, la participación de los tronistas en el programa de Telecinco hace subir como la espuma su caché. Además de su sueldo semanal en la cadena (que oscila entre 700 y 1.200 euros), se llevan un plus con los bolos. “Mucho más lo chicos que las chicas”, según Azcue. Puede que estemos ante un salto generacional: los jóvenes que pasan por el plató “van más rápido, empiezan muy pronto y tienen más recorrido que el que yo tenía a su edad”.

Es un hecho que MHYV se emite en un horario protegido. Es, con toda la razón, su coladero de denuncias. “Nosotros cuidamos mucho el lenguaje, avisamos a los tronistas y a los pretendientes, procuramos cuidar los temas, pero no deja de ser un programa de entretenimiento, un programa real que cuenta con un público fiel que se identifica con las cosas que les pasan a los tronistas y a los pretendientes”.

Conclusión: la televisión es el lugar donde parece que todo es mentira mientras que el público, al otro lado de la pantalla, siente que todo es verdad.