No se trata de una pieza clásica. De hecho, resulta muy complicado contar la función Premios y castigos la obra que se estrena en el Teatro de la Abadía de Madrid el próximo 3 de noviembre.

Cocinada por Ciro Zorzoli y T de Teatre, se trata de una apuesta abstracta que se centra en el ensayo de un una compañía de teatro. “La trama es lo que le pasa a los actores mientras trabajan. En el ensayo van surgiendo tensiones, competencias y luchas de egos que se producen entre los miembros de una compañía”, desvela su director, Ciro Zorzoli. “Intenta ser una metáfora de lo que le sucede a los seres humanos en el trabajo, en la vida misma, pero siempre visto desde el humor”.

Lo de T de Teatre con Ciro Zorzoli fue todo un flechazo. En 2010, los miembros de la compañía catalana se toparon con su trabajo, Estado de ira, en el Festival de Otoño en Primavera, les encantó y se empeñaron en seducirle para trabajar con el director. “La verdad es que yo no tenía claro si mi forma de trabajar les iba a encajar. Arrancamos con materiales que yo había preparado en Buenos Aires, piezas sobre las dificultades que aparecen a la hora de actuar. A medida que íbamos trabajando, los actores me trasladaban sus experiencias y así nació Premios y castigos. En el punto de partida nos preguntamos si todo en la vida es representable en teatro, sobre todo en un momento en el que ya se pueden ver hasta los sentimientos en directo”.

El teatro es algo vivo, el espectador y el que actúa comparten un espacio»

Zorzoli no encuentra las respuestas, simplemente se permite el lujo de ahondar en ellas. Abre interrogantes y los deja en el aire. “Me pregunto cuál es el lugar del teatro y, al final, he llegado a la conclusión de que su lugar es la metáfora. El teatro es algo vivo, el espectador y el que actúa comparten un espacio y mi trabajo se centra en profundizar en ese encuentro en directo. Las funciones nunca son las mismas y eso es lo que tiene de vertiginoso el teatro. Es angustiante.  Cuando una función acaba, ya no existe. Nada se puede fijar. Hoy salió bien, mañana… Quién sabe”.

Para Zorzoli el teatro es “como una primera cita de amor, tienes que trabajar como si no existiera lo anterior”.  Sostiene que el éxito del montaje bascula sobre los textos de Florencio Sánchez, un autor desconocido en España, que le ayudaron a crear “tensión entre los actores”.

Premios y castigos pulula entre la verdad y la mentira, juega a la confusión siempre bailando entre la delgada línea que las distingue. “Lo importante es el juego. Hacemos esta maniobra de entrar y salir de una parcela a otra. Del ensayo a la realidad. Confieso que este trabajo me ha enriquecido mucho.  Ante un mismo texto, cada persona devuelve una mirada diferente y los actores me han enriquecido con su trabajo, me han abierto perspectivas. He salido de mi zona de confort con este trabajo. Ha sido como la vida misma, cuando pones en común una idea y las cosas no resultan siempre como tú crees. Nunca terminas de conocer al otro, siempre quedan recodos”.

Ante un mismo texto cada persona devuelve una mirada diferente»

Con su Estado de ira, Ciro Zorzoli conquistó a la compañía catalana y a la crítica del Festival de Otoño, de la obra dijeron que era un “trabajo magnífico” y su director fue calificado como “la última sensación de la escena teatral independiente de Buenos Aires”. Modesto, confiesa que todo eso se debe a su formación actoral. “Propongo una cosa en los ensayos y dejo que sean los intérpretes los que me hagan una con su punto de vista. Ponerlos en el centro de la puesta en escena y de la creación. En este caso, Premios y castigos es una pieza que tiene la anécdota de ser un ensayo abierto al público”.

  • Premios y castigos se representa en el Teatro de la Abadía de Madrid, del 3 al 20 de noviembre. Entradas desde 19 euros.
  • Una obra imprescindible para los amantes del teatro y para aquellos que quieran conocer el trabajo de la “la última sensación de la escena teatral independiente de Buenos Aires”.