He pasado la mayor parte de mi vida oscilando entre Archi Leach y Cary Grant, inseguro de cada uno de ellos, dudando de los dos”. Encarnó al perfecto caballero, impoluto y de maneras perfectas, su dulce mirada,no exenta de un toque pícaro, le convirtió en el sex symbol de la época, pero parece que todo el mundo quería a Cary Grant, menos él mismo.

“¿Quién es realmente Cary Grant?”, le preguntó un periodista en una ocasión. A lo que el actor contestó: «Cuando lo descubra usted, cuéntemelo».

Hoy, 29 de noviembre, se cumplen 30 años de la muerte de Cary Grant y TCM le dedica su programación emitiendo algunas de sus mejores películas. Títulos como Encadenados, Arsénico por compasión, Sospecha o Atrapa a un ladrón pasarán por la cadena convertidos en el mejor homenaje al héroe romántico burgués.

Nació como Archibald Alexander Leach un 18 de enero de 1904 en Bristol. Marcado por una infancia infeliz, cuando tenía nueve años su padre le dijo que su madre, Elsie Maria Kingdon, se había ido de casa para pasar unas “largas vacaciones”. Pero la verdad era otra. Él la había ingresado en un psiquiátrico porque quería irse con otra. El señor no pudo soportar convivir con una mujer que sufría una depresión severa tras la muerte de su primer hijo, que sufrió una gangrena como consecuencia de un accidente al pillarse un dedo con una puerta. Ella nunca superó el complejo de culpa.

Su padre ingresó a su madre en una institución mental y le dijo que se había ido de vacaciones

Grant creció convencido de que su madre estaba muerta, hasta que en 1933, tras una conversación bañada por el alcohol, su padre le confesó la verdad. Madre e hijo se reencontraron cuando el actor ya era un galán cinematográfico. En la sala de visitas de un tétrico psiquiátrico, ella le trató como al crío de nueve años que hacía 20 que no veía. Grant jamás desveló detalles de su infancia en público, de hecho, llegó a dulcificarla haciéndose pasar por hijo de una familia con tradición teatral y dedicada a “los negocios”.

Con 14 años fue expulsado del colegio y, poco después, se incorporó a una compañía teatral con la que recorrió Inglaterra y con la que se embarcó rumbo a Estados Unidos. En Nueva York, durante la década de los años 20, intentó labrarse una carrera sobre los escenarios de Broadway, pero se vio obligado a sobrevivir vendiendo corbatas, siendo hombre anuncio y convertido en gigoló de damas de alta sociedad donde, según cuentan sus biógrafos, aprendió los modales elegantes de un perfecto caballero que le hicieron famoso.

Actor fetiche de directores como Howard Hawks, George Cukor o Alfred Hitchcock, entre otros, llegó a cobrar más de tres millones de dólares por película, cifra que le convirtió en el actor mejor pagado de su tiempo. “No lo diriges, simplemente lo pones delante de la cámara y la audiencia se identifica con su personaje al instante. Representa al hombre que conocemos, nunca resulta un desconocido para nadie“. Así lo definía un complicado Alfred Hitchcock que nunca tenía buenas palabras para sus actores.

A pesar de encadenar éxito tras éxito, nunca ganó un Oscar y tan solo fue nominado un par de veces: en 1942 por Serenata nostálgica y en 1945 por Un corazón en peligro. El motivo de este desprecio por parte de la Academia de Hollywood se debía a que Grant, en un arrebato, dejó de ser miembro de la Academia; no tenía pelos en la lengua, criticaba a los grandes estudios por sus prácticas abusivas y apoyaba abiertamente a actores caídos en desgracia en la época de la Caza de Brujas como Ingrid Bergman o Charles Chaplin. Los miembros de la Academia quisieron suavizar la injusticia cometida y en 1970 le concedieron un premio honorífico por toda su carrera.

Hombre atormentado

Afortunado en la profesión, admirado por todos, fue un hombre atormentado en su vida privada. Se casó cinco veces y tan solo tuvo una hija, Jennifer Grant. Durante toda su vida se especuló con su homosexualidad.

Algunas de las biografías sobre Grant aseguran que fue el empleado estrella de la agencia de acompañantes que dirigía Mae West. Sí, aquella que cuando era buena, era muy buena, pero que cuando era mala, era mucho mejor. Él nunca admitió su bisexualidad, la misma que se da por hecho en sus biografías y la que siempre negó su hija Jennifer.

Si su relación con Randolph Scott fue más allá de los asuntos financieros, su vida fue un auténtico montaje. Todo son rumores, nunca confirmó nada. Ambos compartieron casa durante una época y el reportaje fotográfico que hizo Ben Maddox para la revista Modern Screen en su casa de Santa Mónica (California) 1933 dio mucho de que hablar. La química que rezuman las imágenes resulta muy explícita.

Según algunos biógrafos, mantuvo una relación con el actor Randolph Scott y otra con el diseñador de vestuario Orry-Kelly. También se habló de un sonado idilio con Sophia Loren mientras rodaba en España el filme Orgullo y pasión.

Cary Grant tuvo serios problemas con el alcohol y coqueteó con las drogas, sobre todo con el LSD, una sustancia que consumió durante años una vez al día, lo que él definía como “mi hora del té”. No es de extrañar, vivir una doble vida deber resultar muy complicado emocionalmente.

Gary Grant se retiró del cine en 1966 después de rodar Apartamento para tres. Seguía siendo un galán, pero se encontraba mayor. El 29 de noviembre de 1986 sufrió una hemorragia cerebral que resultó fatal. Treinta años después de su muerte, sigue viviendo en la memoria de los espectadores como el mejor ejemplo de gentleman.

“Cary es la mejor persona que he conocido, su sinceridad, amistad y ternura no tienen paralelismo alguno con nadie de los que conocí en la meca del cine. Somos amigos y seguiremos siéndolo aunque el tiempo pase rápido o aunque uno deje al otro. Yo respetaré siempre su forma de ser, aunque no comparta ciertas cosas, al igual que él me comprende mejor que mi propio esposo y sabe como soy. Esa es una de las normas de los buenos amigos, el respeto… Nadie posee su gentileza y sensibilidad”. Así era Cary Grant para Grace Kelly.

  • La cadena TCM dedica su programación del día a Cary Grant. A las 10.45 emite Encadenados (1946), a las 12.25 Historias de Filadelfia (1940), a las 14. 20 Arsénico por compasión (1944), a las 16.15 Con la muerte en los talones (1959), a las 18.30 Sospecha (1941), a las 20.10 Atrapa a un ladrón (1955), a las 21.55 estrenan Producción TCM: Cary Grant (2016) y a las 22.00 emiten Charada (1963).