Pablo Genovés ha conseguido un imposible. El fotógrafo español entra a partir de este miércoles en la Catedral de San Pablo de Londres como el primer español que expone en sus paredes. Lo hace, además, con un proyecto polémico que muestra un mundo inundado, muerto, ahogado… Lo hace reivindicando la problemática del cambio climático con una visión casi apocalíptica a través de fotomontajes. «La idea que me propusieron era acorde a mis trabajos anteriores, el cambio del planeta. He utilizado el agua porque significa vida y muerte, inundaciones y sequías», asegura.

El artista fue invitado por el comité artístico de la catedral, un templo por el que han pasado obras firmadas por nombres tan sonantes como el de Yoko Ono o Antony Gromley. «Es un privilegio ser el primero de mi país en exponer en este lugar», asegura. Un proeza a la que ha llegado después de diez años trabajando sobre el cambio climático y sus consecuencias. Un tema que esta intrínsecamente relacionado con los alrededores de la catedral y que el comité eligió como protagonista.

«El río que se encuentra al lado de San Pablo tiene unas compuertas. Cuando se construyeron se abrían una vez al año. Ahora se han llegado a activar tres veces al mes. Esto es un gran ejemplo de lo que está ocurriendo en el planeta y de lo que yo intento reflejar en mis piezas. Es un tema más que apropiado para la catedral de San Pablo».

Serie 'Tides', de Pablo Genovés.

Serie ‘Tides’, de Pablo Genovés.

Esta vez presenta cuatro obras de grandes dimensiones. «Puede que la grandiosidad de esta catedral les quite fuerza. Me ha costado mucho encontrar imágenes antiguas de San Pablo y algunas he tenido que completarlas con fotografías mías», afirma. La muestra, que sólo incluye estas cuatro piezas de Genovés, se presenta el día 1 de marzo y no saben hasta cuando se podrá visitar. «No hay una fecha limite pero me han dicho que bastante tiempo. Unos meses, supongo».

Varios meses en los que esta instalación planeará al visitante ideas perturbadoras, le hará reflexionar sobre como la naturaleza es capaz de la destrucción de símbolos culturas tan importantes como esta catedral y cómo el ser humano es el principal responsable de estos cambios. «Toda esta destrucción de la cultura por parte de la Naturaleza debería de ser aterradora. Sin embargo la belleza del extraordinario monumento de Wren a la gloria de Dios y a la esperanza humana y las grandes masas de energía de las mareas, hacen que las imágenes sean emocionantes e incluso edificantes».