Estrellas españolas y británicas de los nostálgicos 80 desfilaron la noche del lunes WiZink Center de Madrid en ¡Una noche en la Movida!, un concierto en el que han brillado The Stranglers, Miguel Costas (Siniestro Total) o Nacha Pop, recordando a Antonio Vega con temas como La chica de ayer. «Hace tan solo tres días, hacía ocho años que falleció el gran Antonio Vega, pero siempre nos acompaña», ha recordado en el antiguo Palacio de los Deportes Nacho García Vega, líder de Nacha Pop, en esta noche nostálgica que ha llenado a medias el recinto madrileño coincidiendo con el final de las fiestas de San Isidro.

El público, no muy abundante pero entregado, ha aplaudido y se ha rendido al grupo madrileño que ha homenajeado al que fuera su cantante con temas míticos como Lucha de gigantes, entre otros éxitos como Tu mejor momento, Vístete, Alta tensión o Quítame este escalofrío. «Un día cualquiera no sabes qué hora es / te acuestas a mi lado sin saber por qué / Las calles mojadas te han visto crecer / y tú en tu corazón estás llorando otra vez», se ha desgañitado la parroquia en una de las canciones más esperadas y celebradas de la velada, la mítica La chica de ayer que Vega compuso en 1977 durante la mili.

Nacha Pop llegaba al escenario en el ecuador de ¡Una noche en la Movida! para caldear el ambiente después del grupo madrileño Pistones

Nacha Pop llegaba al escenario en el ecuador de ¡Una noche en la Movida! para caldear el ambiente después del grupo madrileño Pistones, y tras la actuación del ex miembro fundador de Siniestro Total Miguel Costas, que ha deleitado a la audiencia con sus clásicos interpretados esta vez por su nuevo grupo, Costas. Fuerte ha empezado el cantante gallego con el himno ochentero Bailaré sobre tu tumba, al que le han seguido Assumpta y Pueblos del mundo, tema en el que Costas ha animado a los nostálgicos presentes con un irreverente «¡Arriba esas palmas, coño!». La morriña ha invadido el sobrio escenario negro con la guinda del pastel de Costas, Miña Terra Galega, tema con el que el cantante se ha permitido la sonrisa más amplia que ha concedido esta noche.

Y de ese gallego ilustre, la cita ha pasado a uno adoptado. El británico Kevin Weatherill, afincado en Galicia, se ha subido a las tablas con su nuevo Inmaculate Fools, grupo que fundó en 1984 y que ahora ha resucitado con músicos españoles como Naíma Acuña a la batería, o el pianista y organista Alex Salgueiro.
Con gafas de sol y camisa roja -rompiendo con la tónica general de las vestimentas negras-, Weatherill ha saludado en castellano con un fuerte acento y le ha puesto el primer toque británico a esta noche que ha viajado a la Movida con los DJ Magín y Pepo, de la Sala Rock Ola, amenizando los intermedios entre grupo y grupo.
«Another Mans Word» ha iniciado la actuación de los nuevos Inmaculate Fools, y fielmente le ha seguido a capella el público con el estribillo de So Sad, antes de que llegase Nacha Pop al escenario.

Al grupo madrileño le ha seguido otra de las bandas más aplaudidas de la noche, The Stranglers, que se ha dejado querer por los parroquianos. Un carismático Baz Warne, vestido de negro y con su sempiterna guitarra, ha vuelto loco de ovaciones al WiZink Center con canciones como Peaches, Skin Deep o Norfolk Coast.
Aunque, para ovaciones, la del último tema de The Stranglers, considerados los precursores del punk. No More Heroes ha cerrado los minutos de gloria de la banda británica con Warne en el filo del escenario y con el público vitoreando y pidiendo un bis que, dado el amplio cartel de «¡Una noche en la Movida», no ha llegado.
En su lugar ha cerrado la noche otro grupo icónico de Reino Unido, Echo and The Bunnymen, «la mejor banda surgida en Liverpool después de The Beatles», les ha introducido Jesús Ordovás, discreto maestro de ceremonias de la velada. Seven Seas, Never Stop, Bring On the Dancing Horses o Nothing Last Forever han despedido a los presentes que han celebrado de una manera especial y no con chotis el final de las fiestas regionales.