Hace unos días la ciudad de Málaga se despertaba con casi tres decenas de las obras de Invader en distintos edificios. El artista francés había pasado por la ciudad y la había decorado con sus característicos mosaicos. Toda la ciudad lo asumió con alegría hasta que encontraron una de sus obras acabó en la fachada del Palacio Episcopal, que es Patrimonio Histórico, y que pertenece al obispado.

La archidiócesis malagueña no tardó en mandar un comunicado asegurando que nadie les pidió permiso para colocar a la gitana pixelada. «El Obispado de Málaga no pone en duda la calidad artística de la obra pero considera que la fachada del Palacio, catalogado como Bien de Interés Cultural y protegido por el artículo 19 de la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, no es un lugar apropiado para ello».

Investigación sobre los 29 mosaicos

«Tras conocerse los hechos, el Obispado pidió al Ayuntamiento de Málaga que actuase para retirarlo, pero al no recibir respuesta, ha procedido a hacer un requerimiento formal ante el Ayuntamiento y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía», continúa el comunicado.

Tras esta petición formal,  la delegación provincial de Cultura ha decidido abrir una investigación sobre las 29 obras de Invader y valorar si estas afectan al patrimonio histórico de la capital. Además de la flamenco que decora el Palacio Episcopal, otra de las obras se encuentra en el también protegido Palacio de Salinas; por lo que la delegación afirma que podría haber incumplido con la ley lo que provocaría una sanción.

El artista francés, cuya verdadera identidad se desconoce, es famoso por su arte basado en el videojuego Space invaders y a día de hoy cuenta con más de 3.000 mosaicos en alrededor de 70 países.