"Daría un brazo por tener otra semana más para retocar, pero son los nervios de última hora, que los conocemos ya", comentaba Manu Sánchez (Dos Hermanas, 1985) la semana pasada, en Sevilla, durante la promoción de El perro andaluz. El payaso, once años después de su frustrado y frustrante paso por laSexta con El último mono, recala esta vez en TVE con un nuevo espacio de humor y entrevistas. No será –avisa– una mera traslación al circuito nacional de lo que lleva media vida haciendo en Canal Sur. El perro andaluz se estrena este jueves 11, a las 23.00 horas, en La 1.
"Parece que los presentadores que hacen sus carreras a nivel autonómico tienen una [sola] bala a nivel nacional. Hay presentadores a nivel nacional que les ha salido bien el programa número seis en el que han confiado en él. Hay presentadores estrella a nivel nacional que le han retirado cuatro o cinco formatos anteriores. Al no venir del mundo autonómico parece que se tiene más oportunidades. Que si la culpa es del formato, de la hora, del guionista, del iluminador… Cuando es un presentador autonómico que va a nivel nacional, la condena está escrita de antemano: no funciona a nivel nacional", responde Manu Sánchez a la prensa durante la promoción de El perro andaluz.
El presentador y cómico pone como ejemplo a su amigo Roberto Vilar, que hace Land Rober-Tunai Show en la televisión pública gallega. "Hace un programa muy parecido a un late night y le funciona de puta madre. El que hizo a nivel nacional [Salta a la vista] fue un concurso de adivinanzas. A lo mejor no funcionaba el concurso; no él", sostiene.
Manu Sánchez es El perro andaluz en La 1
En El perro andaluz, como impera en el género, habrá secciones e invitados, pero no cualesquiera. "Queremos que los invitados no vengan a hacer una entrevista al uso, que no vengan a contarnos lo que ya cuentan en los carruseles de promoción en diez o doce sitios. Pedimos que vengan a ladrar; cada uno en su profesión, en su perfil. Vamos a intentar que opinen sobre sus temas. Muchos están diciendo que no", cuenta Manu Sánchez. El hilo conductor será que él se presenta como candidato a la presidencia, y cada invitado deberá hacer un casting como ministro. Habrá un colaborador del CNI, una oficina contra el centralismo, un CIS propio…

"No podemos dejar la política como patrimonio de los políticos. Todos, desde nuestro balcón, hacemos un poquito de política. Mi forma de pringarme en lo político es desde la comedia, la opinión, la actualidad… La cultura, si quiere, se pringa; no hay que obligar a nadie a pringarse. Yo entiendo la cultura como un activo que se pringa", añade el presentador de El perro verde.
"Yo me llamo Manu Sánchez. Soy uno de esos cómicos que decide no hacer un personaje. Es difícil porque, a veces, el álter ego del cómico juega con una baraja que no es exactamente la suya: se mete en charcos, va por la cuerda floja, ve hasta dónde molesta la comedia…", continúa. Él sí tiene la sensación de que, de un tiempo a esta parte, está más señalado, aunque su mensaje sea el mismo: Si ahora parezco un izquierdista peligroso, puede ser sintomático de cómo está la sociedad. Pero yo no voy a cambiar de opinión".
"Con cumplir un solo requisito, la derecha te ficha. ¡Lleva una pulsera de España!"
"Es muy fácil que te apunten a la derecha. Con cumplir un solo requisito, la derecha te ficha. ¡Lleva una pulsera de España! Ya vale; es de derechas. Ser de izquierdas aspira a la santidad; tienes que cumplir 150 requisitos: soy vegano, pago mis impuestos, lucho contra la homofobia y el racismo… Pero me gustan los toros. Ya no puedes ser de izquierdas. La derecha está deseando fichar a gente, y en la izquierda están deseando echarte por no cumplir todos los requisitos. Son dos planteamientos muy diferentes; uno es muy inteligente y el otro, muy torpe", añade.
"En los partidos también ocurre. En la izquierda buscamos que nos represente a la perfección; si se peina para el otro lado o usa otro perfume ya no vale. Y en la derecha se suben al autobús que pasa más cerca de casa".
Manu Sánchez: "He estado muy cerquita de morirme"
Pero Manu Sánchez ha cambiado sus prioridades tras, hace tres años, serle diagnosticado cáncer de testículos: "Yo he estado muy cerquita de morirme. Estoy obsesionado con que, si a mí me toca irme antes de tiempo y mis hijos se meten en YouTube para ver qué opinaba papá, que me conozcan como yo era. Ya no le hablo a la gente; yo le hablo a mis hijos del futuro por si tengo que educarlos a través de los vídeos virales. Por lo menos que sepan lo que opinaba papá".
"Le tengo miedo, no a la muerte, sino a la oncóloga. Me da miedo el dolor, el proceso, la decadencia, el no reconocerme a mí mismo porque hay muchos cambios físicos, personales… La cosa sigue estando ahí. Ya me han pagado la pata pa'lante hasta noviembre. Ya sólo me ponen nervioso los resultados con la oncóloga".
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado