El devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia ha dejado un saldo preliminar de al menos 265 muertos, más de 668 heridos y centenares de desaparecidos, concentrados principalmente en la ciudad de Cali.
El terremoto que fue registrado con una magnitud de 6,7 antes de que el Servicio Geológico Colombiano ajustase la cifra, ha provocado el colapso de decenas de edificios, daños graves en infraestructuras hospitalarias y la suspensión de vuelos en varios aeropuertos. Ante la magnitud de la catástrofe, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha declarado la situación de "desastre nacional" apenas tres días después de asumir su cargo.
Por el momento, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares ha informado que un español con doble nacionalidad ha fallecido en el terremoto. No obstante, también ha informado de que el consulado ha contactado con todos los españoles que están en Colombia en este momento, salvo con 12 que aún se encuentran desaparecidos. Por ello, ha solicitado a los españoles que se encuentren en el país o a sus familiares que contacten con la Embajada o el Consulado General para informar de su estado.
El Consulado General de España en Bogotá ha facilitado a través de redes sociales la línea de teléfono "123" para emergencias así como el teléfono de emergencia consular (+57 316 4733216, solo para españoles) y el correo del Consulado ([email protected]).
Cali y Pereira, los epicentros de la tragedia
El reparto de las víctimas mortales sitúa a Pereira, capital de Risaralda, como la ciudad más afectada, con 66 fallecidos, mientras que el balance en el conjunto del departamento asciende a "alrededor de 90 personas", según ha indicado el secretario de Gobierno regional, Israel Londoño.
En Cali, la situación sigue siendo de extrema gravedad, con 95 fallecidos y cerca de 700 heridos. El resto de las víctimas mortales a nivel nacional se distribuyen entre el departamento del Chocó, donde se registran 14 fallecidos, según su gobernadora, Diana Carolina Córdoba-Nuri, la ciudad de Manizales con dos, y el departamento de Antioquia con un fallecido confirmado.
En Cali, la prioridad absoluta de los equipos de rescate es la búsqueda de al menos 188 personas desaparecidas bajo los escombros de viviendas y centros médicos colapsados. Ante el riesgo de saqueos y para facilitar la labor de los cuerpos de emergencia, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, ha decretado el toque de queda nocturno y la militarización de la ciudad. Los hospitales locales permanecen en alerta roja al encontrarse al 100% de su capacidad, agravada por el derrumbe parcial del Hospital Universitario del Valle Evaristo García (HUV), lo que ha obligado esta madrugada a evacuar por completo cuatro grandes centros de salud.
El epicentro en Chocó y la movilización del Gobierno
El sismo se registró a las 07:34 hora local, 12:34 GMT, teniendo su epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y a una profundidad de entre 82 y 103 kilómetros según información oficial. Desde allí, la gobernadora de la región, Nubia Carolina Córdoba-Curi, ha advertido que, al tratarse de uno de los departamentos con menores recursos de Colombia, la administración local no cuenta con la capacidad financiera y logística para responder autónomamente a los graves estragos en viviendas e infraestructuras.
Para coordinar la respuesta, el presidente De la Espriella ha declarado la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en Bogotá y ha viajado de inmediato a Quibdó y Cali para supervisar las labores de rescate y asegurar la entrega directa de recursos del Estado.
Los daños materiales reportados por el Gobierno central incluyen al menos 1.575 viviendas averiadas y 165 edificios totalmente colapsados en el territorio nacional. Ciudades intermedias como Manizales también sufrieron el derrumbamiento de entre 20 y 30 viviendas, además de daños estructurales significativos en varios templos religiosos. En Pereira, la caída de las fachadas de varios edificios y el colapso del pico central de la iglesia de San José desataron escenas de pánico en las calles, donde los ciudadanos tuvieron que aferrarse a estructuras urbanas y vehículos oficiales para no perder el equilibrio durante el temblor.
Paralización de aeropuertos y suspensión de eventos
La emergencia ha provocado la paralización casi total del transporte aéreo en el centro y oeste de Colombia, con la suspensión de actividades decretada por la Aeronáutica Civil en al menos seis aeropuertos, incluidos los de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. El Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira sufrió la caída parcial de su cubierta en la zona de pasajeros, mientras que decenas de personas tuvieron que ser rescatadas del Megacable, el sistema de teleférico de la ciudad, que quedó detenido tras la sacudida.
El impacto del seísmo también ha alcanzado las competiciones deportivas internacionales, obligando a la Conmebol a suspender los partidos de octavos de final programados para esta semana, el encuentro de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle en Ibagué, y el de la Copa Sudamericana entre Santa Fe y River Plate en Bogotá. El temblor se sintió asimismo con fuerza en los países vecinos, provocando evacuaciones preventivas de centros médicos y edificios en Panamá, y percibiéndose de manera notable en varias provincias de Ecuador y en Venezuela.
Solidaridad internacional frente a la emergencia
Por el contrario, la capital colombiana, Bogotá, ha logrado eludir los peores estragos de la tragedia; el alcalde Carlos Fernando Galán ha confirmado la ausencia de víctimas o colapsos, reportando únicamente algunas grietas en las fachadas. Ante el panorama nacional de desastre, la comunidad internacional ha reaccionado rápidamente, el Departamento de Estado de EEUU ha anunciado una ayuda de 15,5 millones de dólares para refugios y alimentos, mientras que el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF se han comprometido a donaciones de asistencia humanitaria y técnica por valor de 700.000 y 500.000 dólares, respectivamente.
Líderes regionales como Nayib Bukele (El Salvador), Claudia Sheinbaum (México) y el gobierno de Venezuela han ofrecido formalmente el envío de rescatistas, médicos y material sanitario para apoyar en la búsqueda de supervivientes. Esta catástrofe de gran magnitud supone la primera gran crisis y prueba de resiliencia para el recién inaugurado gobierno de De la Espriella, ocurriendo apenas un mes y medio después de los dos seísmos que asolaron a la vecina Venezuela el pasado junio.
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