Con apenas 1.800 habitantes ostenta el título de ciudad, otorgado por los Reyes Católicos en el siglo XV. Huete es un pueblo de la Alcarria de raíz antigua. Los romanos establecieron aquí importantes minas de lapis specularis, un tipo de yeso que se utilizaba para ventanas y espejos antes de la invención del vidrio. Llegó a competir con Cuenca y Guadalajara para el predomino en la provincia, pero los Austrias se decantaron finalmente para la actual capital conquense. Aquí, donde la modernidad ha llegado lentamente y de la mano de la despoblación, la agricultura sigue siendo un activo. Tan cautivador que ha llamando la atención de una multinacional (de profunda tradición local) cuya sede se encuentra en el pueblo escocés de Girvan, a casi 2 mil kilómetros de distancia.

Vídeo: G. M. Piantadosi

 

No es pepino cualquiera

Pepe Orts en el Huerto Hendrick’s Hendrick's

¿Qué tiene a que ver una marca como Hendrick’s con un pueblo como Huete? Mucho. El pepino es uno de los ingredientes fundamentales de sus ginebras. La variedad de pepino de cristal que se cultiva en estas tierras calizas “es un producto de calidad, que marida perfectamente con las ginebra de Hendricks por su sabor fresco, ligero y delicado”, explica Javier Pérez Pin de Hendrick’s. Las ginebras están de moda y las marcas buscan elementos para diferenciarse en un mercado cada vez más exigente y selecto. Hoy un gin tonic es más que una mezcla de ingredientes: tiene que tener algo especial, un punto de distinción. Hendrick’s, que se definen como una marca ‘inusual’, ha buscado este elemento diferenciador en la calidad de sus materias primas.

A primera vista el pepino de huete es más pequeño, más claro e irregular. Sin embargo es el resultado de un siglo de selección genética de las mejores cepas de esta hortaliza. “El secreto está en el interior” – explica el botánico y mixólogo Pepe Orts – “el agua de las vegas convierte en sabor los minerales de yeso contenidos en el lapis specularis, confiriendo al pepino una textura crujiente y suave para el gusto”, dice Orts. Para este experto en maridajes, el pepino de Huete “no suma sino quita. Hace la ginebra más ligera”, afirma.

El pepino de cristal de Huete es más pequeño pero más sabroso

Estas cualidades que han convencido Hendrick’s a implantar un entero huerto de pepinos de cristal con el que se abastecerá la producción de ginebra de la planta de Madrid. El Huerto Hendrick’s, una plantación, de 2,5 hectáreas, ha recibido el apoyo del Ayuntamiento de Huete y de los productores locales del pepino. Para sellar la alianza y reafirmar el compromiso con un toque de ironía, Hendrick’s ha donado a la ciudad de Huete una estatua gigante de un pepino alta tres metros y medio.

Una ciudad de historia y sabores

Maridar cultura y gastronomía. Esta es la oportunidad que el patrocinio de Hendrick’s ofrece a Huete. El alcalde Fernando Romero González espera convertir los saboreadores de gin tonic en visitantes, ya que desde ahora el nombre de la ciudad le empezará a sonar más. A poco más de una hora de Madrid, este municipio conserva un centro histórico rico de historia y cultura. A la herencia romana se suma un castillo medieval, tres conventos de época renacentista-barroca y seis museos, como el Museo “Florencio La Fuente” que reúne obras de Dalí y Picasso.

Huete propone un maridaje de cultura y gastronomía

Algunas de las antiguas casas con patio del siglo XVI se han rehabilitado y convertido en hoteles que conservan el fascino y el encanto. Es el caso de la Casa Palacio Conde de Garcinarro, con quince habitaciones, jardín y azotea. Pero Huete no se olvida que su atractivo es la gastronomía. El Día del Pepino, que se celebrará el próximo 13 de agosto es la ocasión oportuna para acercarse a este municipio alcarreño y probar todas las cualidades de sus hortalizas. Acompañadas, por qué no, por una buen gin tonic.