Tras dos temporadas de éxito global y absoluto, vuelve Narcos. El próximo 1 de septiembre, a las 9 de la mañana, estarán disponibles los capítulos de la tercera temporada de la serie franquicia de Netflix.

Tras una cacería de dos temporadas, Pablo Escobar ya ha pasado a la historia. El mayor narcoterrorista de la historia ha muerto, la DEA ha cumplido su misión. Sin embargo, el tráfico de cocaína no iba a acabar con él, por supuesto.

Le toca el turno al cártel de Cali, que ha aprovechado la atención generada por Pablo para alzarse como el gran dominador de las rutas de la dorga. La nueva misión del agente Peña será detener a esta nueva organización que se alza sobre las cenizas del cártel de Medellín.

Gilberto y Miguel Rodriguez Orejuela son los líderes y cerebros detrás de un cártel que opera de manera radicalmente opuesta a sus rivales. Prefieren las sombras, los sobornos. Nada de prensa, nada de atención.

Ambos estarán interpretados por Damián Alcázar y Francisco Denis, que ya estuvieron en la segunda temporada de Narcos. Por supuesto, su gran aliado será Pacho Herrera, al que da vida Alberto Ammann.

Para combatirles, nadie mejor que Javier Peña. El agente de la DEA, papel protagonista de la serie para Pedro Pascal, va a necesitar refuerzos. Ya no estará el agente Murphy, de vuelta en Miami, sino que serán los agentes Chris Geistl y Daniel Van Ness, interpretados por Michael Stahl-David y Matt Whelan respectivamente, los que entrarán en la operación de caza de los hermanos Rodriguez Orejuela.

La serie tendrá un marcado acento español, ya que Miguel Ángel Silvestre y Javier Cámara participarán en la tram. El primero tendrá un peso destacado, ya que será Franklin Jurado, que se encarga de lavar todo el dinero de la organización, que no es poco. Del papel del segundo poco se sabe, más allá de que será una aparición limitada únicamente a esta temporada.

“Agente Peña, ¿cuánto sabe sobre el cártel de Cali?”. Así acabó la segunda temporada de Narcos, que nos anunciaba ya que ahora será el cártel de Cali el protagonista de la historia. Pablo ha muerto, pero Narcos no.