Juego de Tronos por fin ha explotado. En cada temporada hay un capítulo en el que empiezan las hostilidades, el que cambia el rumbo y nos dice por dónde va a ir la temporada de verdad. En este cuarto episodio, que ya encara la recta final de esta tanda de capítulos, Juego de Tronos ha tenido de todo. Hasta los más exigentes estarán contentos.

A partir de ahora, muchos spoilers

Por primera vez desde la temporada inicial hay más de un Stark en Invernalia. Desde que Robb y Catelyn marcharan al sur para vengar a Ned no se habían juntado tres miembros de la familia norteña en su fortaleza, pero la llegada de Arya y el reencuentro con sus hermanos Bran y Sansa, ha vuelto a convertir la ciudad en el cuartel general de los Lobos.

El reencuentro entre Arya y Sansa, muy esperado, no ha terminado de ser lo cálido que se esperaba. Es cierto que al principio sí que conectan y parece que van a recuperar su relación, pero Sansa se queda bastante sorprendida cuando ve las nuevas habilidades de su hermana con la espada. «Nuestra historia aún no ha acabado», dice Arya. Parece que ambas van a jugar todavía un papel muy determinante en la Gran Guerra.

En el capítulo más corto de la temporada no ha pasado demasiado en el Norte, pero sí en Rocadragón. El último encuentro entre Jon y Daenerys sí que ha sido productivo, ya que él ha encontrado unas pinturas e inscripciones antiguas dentro de la mina de la que va a extraer el vidriagón. En esas pinturas se ve como los Primeros Hombres y los Hijos del Bosque se aliaron para pelear contra los Caminantes Blancos.

Daenerys, ya con pruebas gráficas, le promete su apoyo, su ejército y sus dragones -«Lucharé por vos, lucharé por el Norte»- pero antes el Rey en el Norte tiene que hincar la rodilla y jurarle lealtad. «Mi pueblo no aceptará una reina sureña», le dice, mostrando una vez más sus reticencias a rendir su voluntad a una Targaryen.

Cuando salen de la cueva vuelven las malas noticias al bando de la Khaleesi. Tyrion y Varys le cuentan a la reina que los Inmaculados han conquistado Roca Casterly, pero que los Lannister la habían rendido para atacar Altojardín. Daenerys sabe que está perdiendo la guerra e incluso le pido consejo a Jon, que le dice que el plan de Tyrion es el bueno.

«Dracarys»

Pero la Madre de Dragones ya se ha cansado de estar en la isla viendo a sus criaturas pasear. Para cuando Theon Greyjoy llega a Rocadragón con los marineros del Hierro que le recogieron, Daenerys ya no está allí. Jon le cuenta a Theon, tras perdonarle la vida por salvar a Sansa, que la aspirante al trono ya ha desembarcado en Poniente al mando de sus Dothraki. Y no tardamos en saber dónde han desembarcado.

Mientras Jamie Lannister y Brom están descansando con sus tropas Lannister, camino de Desembarco del Rey, las hordas de los Dothraki aparecen en el llano y pillan por sorpresa al ejército de Cersei. Pero lo más temible no son los peligrosos guerreros, si no el dragón sobre el que va la propia Daenerys.

A la orden de «dracarys» Drogón arrasa las filas de los Lannister y deja una buena muestra de lo que podría ser un ataque con sus hermanos en la capital de los Siete Reinos. Daenerys estaba harta de esperar y ha decidido tomar el camino más duro, pese a que corre el riesgo de despertar la enemistad del pueblo y de tener que reinar sobre cenizas.

Los Dothraki hicieron los suyo en tierra, aunque la batalla la estaba ganado el dragón con su fuego. Pero Brom y Jamie tenían preparado el escorpión fabricado por Qyburn, por lo que pudiera pasar, y consiguieron dispararlo. El primer proyectil paso de largo, pero el segundo sí que se clavó en el ala derecha de Drogón, haciendo que perdiera el equilibrio. Para cuando se recuperó y consiguió posarse para destruir el arma ya estaba herido.

Tyrion, que estaba viendo la batalla desde la distancia, tuvo que ver horrorizado como el dragón caía y como su hermano Jamie, lanza en ristre, decidía lanzarse para acabar con Daenerys. Obviamente, Drogón no se iba a estar quieto mientras mataban a su madre, por lo que lanzó una fuerte llamarada hacia Jamie, al que salva en el último momento ¿Brom? y ambos acaban en el agua de un lago.

El capítulo nos deja como última escena a Jamie Lannister hundiéndose las aguas bajo el peso de su armadura, por lo que tendrá que pasar una semana antes de que sepamos si logra escapar nadando hasta la superficie o si este es el final del comandante del ejército Lannister. ¿Es ya lunes?