No podían ir por la calle con el carné comunista, si les cacheaban y los encontraban iban directos al calabozo. El PC italiano, durante los años que fue declarado ilegal, pensó que la mejor forma para distinguirse entre ellos era llevar un símbolo común que los policías no pudiesen relacionar con su ideología. «Y llevaban una pequeña reproducción del Guernica«, cuenta Rosario Peiró, jefa de colecciones del Museo Reina Sofía. Vieron en aquella agonía pintada por Pablo Picasso la representación de la falta de libertad en la que se encontraban, de su invisibilidad en las instituciones.

Como ellos, cientos de personas con distintas causas han utilizado el cuadro como símbolo. El Guernica se convirtió en una bandera contra la represión que fue ondeada por todos aquellos que sintieron que se coartaban los derechos de la población civil. «Esta obra tiene una parte física y otra conceptual, con muchos matices», añade Peiró. Quizá más de 2.000, el número de archivos que desde hace dos años un grupo del Reina ha ido recopilando para saber más sobre esta obra, para saberlo absolutamente todo.

Esta obra tiene una parte física y otra conceptual, con muchos matices»

Ahora, en la página web del museo se pueden ver todos estos documentos que nos llevan a personas, a instituciones, a lugares. A todo lo que en un momento determinado haya podido tener una relación tanto con el proceso previo como con el artístico, con su simbolismo o con el propio Pablo Picasso. Presentan el proyecto justo este año porque se cumplen ocho décadas desde que la República le encargara al pintor la elaboración de un cuadro que le echase un cable a su bando y que se expondría en el pabellón español de la Exposición Internacional de París. Querían sumar apoyos a su causa y creyeron que ésta sería una buena forma de concienciar sobre lo que estaba ocurriendo en España.

Carta de Jose Renau a Picasso.

Carta de Jose Renau a Picasso (28 de abril de 1937).

Gracias a ese trabajo podemos ver la carta que le envió Jose Renau al pintor el 28 de abril de 1937 haciéndole el encargo. Es decir, cómo se puso la primera piedra del proyecto. Se trata de una misiva en la que le suplicaba poder contar con «la mente más despierta y heroica de la plástica Universal». También observamos la frustración de Picasso, por el que pasaban los meses y no conseguía inspirarse, e incluso vemos cómo el bombardeo le dejó tan impresionado que en menos de mes y medio ya había realizado más de 50 esquemas y bocetos, de los que podemos encontrar muchos ejemplos en este nuevo site.

Un símbolo atemporal y universal, el de la denuncia de la destrucción implacable y criminal de la guerra»

Desde que el pintor terminó el cuadro, se convirtió, tal y como aseguran desde el Reina, en «un símbolo atemporal y universal, el de la denuncia de la destrucción implacable y criminal de la guerra, abriendo un debate artístico sobre la representación de conflictos bélicos». Algo a lo que ayudó la negativa por parte de Picasso de que su cuadro entrase en España mientras durase la dictadura. No quería exponer nada en un país que no fuese libre.

Cartel 'Envenenados por la colza'. Fundación Pablo Iglesias.

Cartel ‘Envenenados por la colza’. Fundación Pablo Iglesias.

Así, el cuadro completo se convirtió en la cabecera de las manifestaciones contra la Guerra de Irak o anteriormente en Estados Unidos contra la Guerra de Vietnam. «Puede que ese conflicto fuese el primero en que se utilizó, pero desde entonces se ha usado en muchísimas ocasiones en contra de la violencia», asegura Peiró. Además, también empezó a aparecer en otro tipo de reivindicaciones. Serían las pancartas de las víctimas de la colza sólo un ejemplo de cómo el lienzo se utilizaba para representar la vulneración de los derechos civiles.

Cronología

Para que el visitante de esta página, Repensar Guernica, entienda la evolución de la importancia de este cuadro, desde el Reina han diseñado un mapa cronológico interactivo que nos lleva de documento en documento desde 1937 hasta hoy. «No quiero destacar ninguno porque todos aportan una parte de su historia, pero sí que nos hemos encontrado con muchos nuevos que nos han ayudado a completar su trayectoria desde que se solicitó su creación hasta hoy», afirma Peiró. Aunque pegados al cuadro, en el mismo museo, uno de ellos llama la atención. La hoja de gastos de la República en la que aparece una anotación a máquina: P.Picasso, a la que se añadió a boli: Guernica, se supone que cuando supieron la temática de la obra. «La mayoría provienen de instituciones aunque algunos de ellos estaban en manos privadas. Pequeñas colecciones que pertenecían a personas cercanas a Picasso», añade.

Panel interactivo del 'Guernica' de Picasso.

Panel interactivo del ‘Guernica’ de Picasso.

Gracias a todas estas aportaciones se ha podido realizar una panorámica muy completa sobre toda su vida física y conceptual. Además, se han dibujado perfiles de aquellos que tuvieron algo que ver con la creación de este cuadro, desde Dora Maar, que fue su compañera sentimental y la persona que fotografió todo el proceso, hasta Roland Dumas, que se encargó en los setenta de que el cuadro pisase por primera vez España. Tal y como explica Rosario Peiró, «ésta es otra de las secciones, donde aparecen los agentes más importantes en el antes, durante y después del Guernica; los que han participado activamente en su historia».

Otro de los apartados está dedicado en exclusiva a la obra. Se llama Gigapixel y muestra la obra de cuatro formas distintas para que el visitante pueda apreciar cada uno de sus detalles. Radiografía, infrarrojos, ultravioleta y luz invisible. «Hemos querido que la página web sea para investigadores (de ahí esta sección) pero también para el público en general, desde estudiantes hasta curiosos», asegura Peiró sobre un proyecto que tiene la intención de democratizar el conocimiento sobre el Picasso más conocido.