Es la primera opción de ocio de nuestro país y una industria que pese a su crecimiento imparable aún tiene mucho camino por recorrer. La industria de los videojuegos facturó sólo el año pasado 1.163 millones de euros, fundamentalmente gracias a los 15 millones de usuarios que demandan este tipo de productos. Por ahora, buena parte de los juegos que adquieren no son made in Spain. Pese a que nuestro país es uno de los principales consumidores de videojuegos no lo es en su producción, que hoy se encuentra a mucha distancia de otras potencias europeas como Francia, Reino Unido o Alemania. En muchos casos no es por falta de ingenio ni de creatividad, sino por un deficiente desarrollo de los planes de negocio en este tipo de proyectos.

De entre las 400 empresas de desarrollo de videojuegos que operan en nuestro país, la mayor parte corresponden pymes de jóvenes creadores con mucha ilusión y conocimiento tecnológico y artístico pero sin la suficiente formación ni apoyo financiero ni de desarrollo de negocio. Saben monetizar y rentabilizar un proyecto de estas características se ha convertido en uno de los frentes de actuación de Festivales como el AzPlay que desde hoy y hasta el próximo día 3 de diciembre reúne en Bilbao a algunos de los creadores más innovadores de los denominados videojuegos indies. Se trata de creadores independientes o vinculados a pequeñas empresas constituidas por un puñado de creadores que intentan abrirse paso en un mercado controlado por las grandes compañías.

El sector facturó 1.163 millones de euros el año pasado gracias a los 15 millones de usuarios del videojuego en nuestro país

A lo largo de los próximos cinco días se podrán ver algunas de las mejores propuestas que se han presentado a esta octava edición del AzPlay de Bilbao. Si hace apenas dos años se remitieron apenas 150 proyectos para optar a los premios de este festival, este año han sido 432 videojuegos procedentes de 62 países. De entre todos ellos se han seleccionado 25 finalistas que optarán, entre otros reconocimiento, a estar presente en el Nordic Game Discovery Contest, en Mälmo (Suecia), el mayor evento del sector en Europa y al que asisten los más importantes inversores y editores de videojuegos del mundo.

A ‘años luz’ en desarrollo de juegos

En el AzPlay además de representar un encuentro de desarrolladores ‘indies’ de varios países, se podrá asistir a sesiones en las que se abordará este fenómeno creciente y su situación actual y sus retos futuros, así como escuchar a varios expertos analizar las claves de un adecuado desarrollo de mercado. El coordinador del AzPlay, José María Martínez Burgos subraya que el crecimiento que festivales como éste están experimentando dan fe del potencial que posee esta industria y que en España aún está por explotar, “aquí los desarrolladores de videojuegos están a años luz de otros países”: “Los estudios que tiene más de 30 personas se cuentan con los dedos de una mano, lo que contrasta con el hecho de que somos uno de los países con un mayor consumo de videojuegos”, apunta.

Martínez Burgos lamenta que el apoyo d las instituciones a esta industria es aún demasiado débil y reticente, lo que ha impedido poder consolidarla, “no existe una cultura para invertir en este tipo de productos”. Afirma que muchos de los proyectos de videojuego que se presentan están impulsados por modestas empresas independientes constituidas en la mayoría de los casos por sociedades con menos de diez trabajadores y no logran triunfar: “Diría que de cada diez proyectos que se lanzan, casi ocho cierran y no por ser un producto malo sino por no haber sabido pensarlo bien, con fines comerciales ni haber planificado bien la estrategia para saberlo monetizar”.

Los desarrolladores independientes tiene el problema de que no se les forma para saber ‘monetizar’ sus proyectos, por eso muchos fracasan”

El coordinador de AzPlay subraya que mientras en la mayoría de los centtos de formación la preparación se orienta casi en exclusiva en el ámbito tecnológico y de diseño, está mucho más descuidada la relativa a otro aspectos determinantes en todo el proceso de desarrollo como es el marketing, el plan de difusión o de visibilización de los proyectos para poder triunfar en un mercado tan competitivo como el del videojuego.

La democratización de los creadores

Casos como los del festival AzPlay, con incrementos exponenciales de participación edición tras edición, constatan que se está produciendo una “democratización” en el desarrollo de este tipo de productos de ocio. Hasta no hace mucho el desarrollo de videojuegos era una cuestión caso reservada a las grandes y poderosas firmas. “Esa democratización es lo que ha dado lugar a ese fenómeno de ‘videojuego indie’, independiente. Actualmente cualquier grupo reducido de jóvenes con poca inversión puede crear un videojuego de alta calidad, las herramientas para ello han disminuido mucho sus costes. Existen muchos casos de grupo que han logrado una visibilidad o incluso una facturación similar a la de proyectos impulsados por equipos de cientos de personas”. Un fenómeno que al mismo tiempo ha ampliado de modo sustancial la variedad de oferta.

El fenómeno de la feminización en el desarrollo del videojuego es otra de las asignaturas pendientes, recuerda Martínez Burgos. Destaca que a pesar de que el consumo de videojuego en España entre hombres y mujeres parece caminar hacia una equiparación, “en el caso del desarrollo de productos no es así, ahí el abismo es brutal. Es algo que se quiere corregir desde la propia industria y algo que nosotros también queremos promover con eventos como AzPlay, favorecer que las mujeres también sea desarrolladoras, creadoras de videojuegos”.