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Descifrado un fragmento de los Manuscritos del Mar Muerto

Es un almanaque estacional de 364 días

Fragmento Manuscritos Mar Muerto

Fragmento Manuscritos Mar Muerto

Es un minúsculo fragmento recompuesto a partir de otras 60 partes unidas el año pasado. Pertenecen a los Manuscritos del Mar Muerto, la copia más antigua de la Biblia hebrea que más ha fascinado a los investigadores del siglo XX. Ahora, acaban de darle significado a una de sus partes más oscuras.

Según un equipo de la Universidad de Haifa (Israel), los últimos trozos ensamblados indican que se habla de un calendario de 364 días. Los manuscritos tratan de festividades asociadas al cambio de estación. Los investigadores también descubrieron el nombre utilizado por la secta que los escribió para un festival celebrado cuatro veces: Tekufah. La misma palabra en hebreo moderno significa período.

Algunos de los fragmentos tenían menos de un centímetro cuadrado. Esta pieza del puzle encaja dentro de las secciones de los rollos que fueron compiladas por el Dr. Eshbal Ratson y el Prof. Jonathan Ben-Dov, de la Universidad de Haifa. Los rollos hablan de festivales del nuevo trigo, el nuevo grano y el nuevo aceite. Todos, relacionados con la celebración del Shavuot judío. Podrían haber sido escritos por los miembros de una secta de Qumran.

Las ventajas del calendario no lunar

Los integrantes de la secta de Qumran, que se referían a sí mismos como la comunidad de Yahad (Juntos), eran un grupo fanático que vivía una vida ermitaña en el desierto y se enfrentaba a la persecución. Una peculiaridad importante para el presente descubrimiento es el hecho de que la secta siguió un calendario de 364 días. Según los investigadores, este calendario estuvo involucrado en uno de los debates más feroces entre los diferentes grupos durante el período tardío del Segundo Templo.

«El calendario lunar, que sigue el judaísmo hasta nuestros días, requiere una gran cantidad de decisiones humanas. La gente debe mirar las estrellas y la luna e informar sobre sus observaciones, y alguien debe estar facultado para decidir sobre el nuevo mes y la aplicación de los años bisiestos. Por el contrario, el calendario de 364 días fue perfecto. Debido a que este número se puede dividir en cuatro y siete, las ocasiones especiales siempre caen en el mismo día. Esto evita la necesidad de decidir, por ejemplo, qué sucede cuando una determinada ocasión cae en sábado, como sucede a menudo en el calendario lunar», señalan los autores en una nota emitida por la Universidad de Haifa.

Un corrector de hace 2.000 años les dio la clave

Los investigadores israelíes reconocieron que les ayudó a descifrar el código un conjunto de anotaciones en los márgenes hechas por un escriba que corrigió las omisiones del autor. «Fueron pistas que me ayudaron a descifrar el enigma: me mostraron cómo armar el pergamino», dijo el Dr. Ratzon al periódico Haaretz.

Los Manuscritos del Mar Muerto se encontraron en las cuevas de Qumran, en la costa occidental del Mar Muerto, entre 1947 y 1956. Según los informes, un joven pastor beduino los descubrió en busca de ovejas perdidas.

La colección, encontrada en la cueva en Qumran (Mar Muerto) data, por lo menos, del siglo IV a.C. Los investigadores ahora están dirigiendo su atención al último rollo restante que aún no se ha descifrado.

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