Ahora que el cine no se quita las ‘gafas de género’, el documental El precio de la risa recupera la figura de un cómico mítico de cine español, cuyo trabajo aguantaría pocos juicios contemporáneos, especialmente el feminista. Pero, como dice José Sacristán en la cinta que se presentó en la Cineteca de Matadero, “algún exquisito se pondría a revisar ahora que si ese tipo de cine sigue gustando es un síntoma de que no avanzamos, de que somos un pueblo de paletos y de que nos gusta la boina”. El cine de Paco Martínez Soria  (1902-1982) sólo se puede ver con las gafas de Paco Martínez Soria.

Como Sacristán, Arturo Fernández, Emilio Gutiérrez Caba y Luis Varela, entre otros, hablan en el documental sobre la figura del aragonés. Reivindican a un cómico que pasada la guerra se echó a la carretera a hacer teatro en una España muerta de hambre. Durante cerca de cinco años recorrió con su compañía escenarios de todo el país pasando verdaderas penurias.

“En el proceso de documentación y rodaje nos ha llamado especialmente la atención la relación de Paco con el mundo del teatro, y aún hoy en día ésta es una de sus facetas más desconocidas para el público. Porque donde realmente se sentía cómodo era sobre las tablas de un escenario, y así lo demostró hasta el final de su carrera cuando, ya enfermo, siguió ofreciendo actuaciones casi hasta su último suspiro”, señala Gabriel Lechón Cuello director del documental.

La ciudad no es para mi

Fotograma de ‘La ciudad no es para mi’ (1966)

Pocos de los millones de espectadores que se consiguen de audiencia cada vez que se emite en televisión alguna de sus películas como Abuelo made in Spain o El turismo es un gran invento saben de la faceta teatral de Paco Martínez Soria o que La ciudad no es para mí fue primero un gran éxito que se llegó a representar en 3.000 ocasiones en el teatro. Un éxito que fue escrito por el académico Fernando Lázaro Carreter bajo el pseudónimo de Fernando Ángel Lozano. La película de Pedro Lazaga de 1966 fue la que mostró el camino hacia el celuloide de otras obras de su repertorio como La Tía de Carlos. Hasta el punto de que – como recuerda el documental- autores como Alfonso Paso le escribían obras con el fin de que se convirtieran en películas.

Paco Martinez Soria de paleto.

Paco Martinez Soria de paleto.

Un repaso a la filmografía de Paco Martinez Soria es un repaso a la España de los años 60 y 70 del siglo pasado. “Temas como la religión, el sometimiento y cosificación de la mujer; la figura paterna en la unidad familiar, el baby-boom de los años 60 y 70, el racismo, la emigración rural, el proceso de modernización de la sociedad española… aparecen reflejados en sus películas, muchas de las cuales sirven de reflejo de la España y la sociedad del momento”, explica el director.

Martínez Soria se convirtió en un arquetipo. El abuelo que se encontraba con los avances de la España desarrollista y se enfrentaba a las nuevas costumbres de la familia expuesta a la modernidad y ponía orden y concierto con una pata puesta en sus raíces.

Esas eran las gafas de Paco Martínez Soria. Un contraste que sigue haciendo reír porque todos somos un poco Martinez Soria; frente a lo nuevo, todos venimos de algún pueblo.