No es la primera vez que el alma de Picasso pasa por sus manos. Carlos Saura ya estuvo a punto de convertir a Antonio Banderas en el genio malagueño. No pudo ser. El proyecto, que fue bautizado como 33 días, se refería al periodo de tiempo en que Picasso se dejó la piel pintando el Guernica (entre mayo y junio de 1937). “Es una historia que está ahí, en busca de financiación, pero no tiene nada que ver con ésta. Carlos Saura tiene en mente rodar una obra no realista en la que el Guernica se convierte en una pantalla de cine desde donde los actores se cuelan en la Guerra Civil española. Un trabajo de estudio, artesanal, una especie de continuación del Goya en Burdeos para un público relativamente minoritario”, explica Antonio Banderas que está en Madrid para promocionar Genius: Picasso, la serie producida por National Geographic que se estrenará el próximo 26 de abril.

Picasso era su propio planeta, su propio país y su propia ideología”

“La semana pasada todavía estaba rodando una pelea tremenda con Dora Maar. Ahora necesito espacio y quitarme a Picasso de encima. Estoy tan pegado a él que ni siquiera sé ni lo que he hecho. Lo que sí tengo claro es que no establezco ningún juicio moral. No lo hago nunca con los personajes que interpreto. Me someto a los hechos, puesto que si los juzgara, le daría el trabajo hecho al espectador”.

Seducido por la figura de su compatriota, Antonio Banderas confiesa que se lo ha leído todo, que ha buceado en el universo del pintor y que ha llegado a la conclusión de que «el problema de Picasso es que lo quiere todo». Y añade: «No ha terminado de matar al niño que lleva dentro. Con siete años tiene gracia quererlo todo, pero con 64 años no resulta muy agradable”.

Su naturaleza apasionada y su incombustible creatividad siempre estuvieron ligadas a su vida personal. “Picasso es la contradicción pura”, afirma. Durante su vida, cabalgó entre guerras. De unas huyó y a otras se enfrentó. Fue de los pocos artistas que permaneció en París durante la invasión Nazi. Se reinventó constantemente y siempre se esforzó en innovar y superar los límites de la expresión artística, alimentando su fama de genio a escala mundial. “Lo hizo porque podía. Tenía poder. Picasso era su propio planeta, su propio país y su propia ideología”, matiza.

Como el Minotauro, Picasso embrujó y devoró el alma de sus mujeres a cambio de la inmortalidad en el arte. Gran parte de su producción artística está protagonizada por la figura femenina, pero su delirio le llevaba a destruir todo lo que amaba. La génesis de la amargura de Picasso tiene forma de mujer y, probablemente, entronque con la primera pérdida de su infancia, la muerte de su hermana Conchita.

De Picasso se ha dicho que era misógino, que las mujeres despertaban su creatividad y que cuando la relación decaía la imagen de la mujer se deterioraba hasta convertirla en un esperpento. Le pasó con Olga Khokhlova, se repitió con Dora Maar y con Francoise Gilot, la única mujer que lo abandonó. Marie-Thérèse Walter no soportó la ausencia del pintor y se suicidó. “De todas las relaciones que tuvo, el único caso punible sería el de Thérèse, ella tenía 17 años, era menor. Es cierto que era infiel. La infidelidad en él es algo que resulta complejo, puesto que no abandonaba a una persona por la siguiente. No todo es blanco o negro, la vida es interpretable. Confieso que puede ser un personaje criticable. Como artista me emociona porque es absolutamente sincero. Es muy difícil encontrarse alguien con esa verdad aunque con ella creara daños colaterales”, matiza el actor malagueño que niega aquellos textos que señalan a Picasso como mal padre. “Yo he hablado personalmente con su hija Maya y me ha confesado que adoraba a su padre ‘365 días al año’”.

Abusos sexuales

Sostiene Banderas que hay que tener cuidado con los casos de abusos sexuales que se están desvelando en Hollywood. «Quiero tener cuidado con esto y ser absolutamente respetuoso porque algunas personas son amigos míos. Yo nací en un país en el que eras culpable y había que demostrar que eras inocente y por ello corrimos ante los grises en la década de los 70 para cambiarlo en la Constitución. No me puedo convertir ahora en Franco y poner el dedo en la gente, sin tener información de nada, y decir usted es culpable”.

No me puedo convertir ahora en Franco, poner el dedo en la gente y decir usted es culpable»

Banderas considera que los abusos sexuales son «algo horroroso que cualquier persona con un mínimo de decencia no puede admitir». Se refiere al caso Harvey Weinstein y asegura no tenía «idea de que esto estaba pasando detrás de las cortinas».

El día en que Salma acusó al productor de acoso sexual se quedó muy sorprendido. «La llamé y le pregunté qué había pasado. La creo y la apoyé por Twitter, es mi amiga. Cuando le pregunté por qué no me había dicho nada, me dijo que porque Weinstein era poderoso y no quería implicarnos ni a mí ni a Edward Norton (sus compañeros de reparto en Frida). El miedo es fuerte y hay gente con mucho poder que lo ejerce de manera violenta”.

Málaga

Fue Antonio Banderas quien se empeñó y convenció a los productores y al director de que debían rodar en Málaga. Han grabado en su casa natal, en la plaza de toros, en la playa de la Malagueta y en la iglesia de Santiago donde Picasso fue bautizado. Un auténtico regalo para el actor que para meterse en la piel de Picasso ha tenido que vivir sesiones de hasta cinco horas de maquillaje.

La pena es que Picasso se muriera dos años antes que Franco, estoy seguro de que hubiera vuelto Málaga

Antonio Banderas conoce perfectamente al genio lo que más le apena es no haberlo podido interpretar en español. “Le hubiera dado mi puntito, el acento malagueño. “Pasé mi adolescencia viendo como en la Transición regresaban del exilio grandes poetas como Rafael Alberti. La pena es que Picasso se muriera dos años antes que Franco, estoy seguro de que hubiera vuelto Málaga. La niñez te marca y creo que Málaga es Rosebud para Picasso”, concluye recordando la mítica escena de Ciudadano Kane.