El príncipe Carlos, heredero de la corona británica, llevará a Meghan Markle hasta el altar en la boda con su hijo menor, el príncipe Enrique, este sábado en el castillo de Windsor, tal y como informó ayer el palacio de Kensington. El príncipe de Gales hará de padrino después de que se confirmase la ausencia del padre de la novia, Thomas Markle, por problemas de salud.

De cuerdo con el palacio de Kensington, residencia oficial del príncipe Enrique, la ex actriz estadounidense, de 36 años, pidió a su futuro suegro que la lleve hasta el altar. «Meghan Markle ha pedido a su alteza real el Príncipe de Gales que la acompañe por el pasillo de la capilla de San Jorge el día de su boda. El Príncipe de Gales está satisfecho de poder recibir de esta manera a la señorita Markle en la familia real», reza el comunicado del palacio.

La última vez que el heredero de la corona hizo de padrino fue hace dos años en la boda Alexandra Knatchbull, hija de uno de sus mejores amigos, Lord Brabourne, recuerdan los medios. Se había conjeturado con la posibilidad de que Markle entrase al templo religioso acompañada de su madre, Doria Loyce Ragland, tras confirmarse ayer que el padre de la novia no iría a Windsor.

¿Quién cogerá el ramo?

La decisión ha terminado de apuntalar el protocolo del enlace…y de sorprender a las casas de apuestas, que estos días están haciendo el agosto con la boda real. Las bookies británicas ofertan desde hace meses apuestas de todo tipo, entre las que se incluía quién iba a acompañar a Markle hasta el altar. La opción más obvia era su madre, que se pagaba casi seis veces menos que la del príncipe Carlos, como finalmente sucederá.

La favorita para coger el ramo es Millie Mackintosh, según las casas de apuestas. Además, lo más probable es que se sirva ternera

Ahora las miradas se han concentrado en otros mercados. Muchos. Uno de los más frenéticos es el que trata de predecir a qué hora llegará la novia a la capilla. El protocolo dicta que deberá hacerlo un minuto antes del mediodía, pero sin embargo esa es la opción menos probable para las casas de apuestas, que la pagan a 7 euros por euro apostado. Según los apostadores, lo más probable es que la novia llegue entre cinco y diez minutos tarde (2.5).

También hay muchas dudas sobre el atuendo de los novios y de los asistentes. Hay hasta 23 opciones distintas a las que apostar en relación a la diadema que lucirá la actriz estadounidense. En el caso de Harry, parece bastante obvio que lucirá uniforme militar (1.08 euros por euro apostado). Existen grandes dudas sobre el color de los sombreros de la reina de Inglaterra (el más probable es el verde, a 2.25 euros; y el menos el tartan, a 301) y de la madre de la novia (probablemente amarillo, que se paga a 4 euros por euro apostado).

Según las bookies, también habrá una batalla encarnizada por hacerse con el ramo de la novia. La favorita para atraparlo parece ser Millie Mackintosh (se paga a 2.87), actriz de perfil bajo pero íntima amiga de la novia, seguida de la diseñadora Misha Nonoo (4.33), de quien se rumorea que intercedió para favorecer el flechazo entre el príncipe y la actriz. En la lista de candidatos y candidatas hay nombres tan dispares como Victoria Beckham (21 a 1), Melania Trump (61 a 1), Elton John (también 61 a 1) o la mismísima Theresa May (501 euros por euro apostado).

Las casas de apuestas permiten aventurar también qué artista sonará primero en el baile (Whitney Houston es la favorita, aunque incluso cotizan las Spice Girls) o cuál será el elemento estrella del plato principal. Lo más probable es que sea ternera, con el cordero en segundo lugar, el pescado en tercero y el pollo como alejada e improbable última opción.