La Fundación Gala-Salvador Dalí ha demandado al empresario y expresidente del FC Palamós, del Racing de Santander y del Alavés, Dmitry Piterman, por haber abierto un museo Dalí en California sin su consentimiento, haciendo «un uso no autorizado de su nombre y su imagen». La Fundación, que ha confirmado a Efe que interpuso la demanda a principios del pasado mes de julio, le acusa también de violar los derechos de autor y de competencia desleal, ya que recuerda que es la única que puede gestionar la propiedad intelectual y los derechos legales tanto de las obras como de la persona de Dalí.

El Museo que ha sido denunciado se llama «Dalí17» y fue inaugurado hace dos años en la ciudad californiana de Monterrey con el objetivo de revivir el tiempo en que el artista gerundense vivió en esta ciudad durante los años de exilio, en la década de 1940.

Según recoge la web del museo, Dali17 «es una exposición permanente de arte notable y sin precedentes que incluye grabados originales, técnicas mixtas, litografías y esculturas raras de uno de los artistas surrealistas más importantes y célebres del siglo XX, el español salvador Dalí». Añade además que «es la primera exposición permanente de Dalí ubicada en la Costa Oeste y la mayor colección privada en exhibición en los Estados Unidos, que previamente se ha podido ver en España y Bélgica».

Los demandantes consideran que el expresidente del Palamós, Racing y Alavés ha estado utilizando indebidamente el nombre y la imagen del genio ampurdanés sin permiso y con la voluntad de dar la sensación de que se está visitando un museo Dalí cuando, en realidad, este centro contiene muy poca obra original y mucha litografía y reproducciones.

Según la demanda, los denunciados «han sido informados de que su conducta es ilegal, pero permanecen inamovibles y continúan anunciando y proporcionando bienes y servicios que infringen los derechos de propiedad intelectual y publicidad de la Fundación». La demanda también indica que «el uso no autorizado de la marca Dali17, el nombre y la semejanza de Dalí y sus obras con fines comerciales está dañando la base y probablemente confunde al público consumidor».

Su periplo en el fútbol español

Nacido en Ucrania pero afincado en California desde la niñez, Piterman se dedicó a los negocios inmobiliarios desde el fin de su etapa universitaria, en la que probó suerte en el atletismo, a buen nivel, en la disciplina de triple salto. Se estableció en España en 1991, aunque comenzó a saltar a la fama en 1999, después de comprar el modesto Palamós, en el que trató de ejercer como presidente-entrenador, sin poseer la licencia, y utilizando de pantalla el técnico Chuchi Cos, con el que repetiría experiencia posteriormente en el Racing de Santander.

Su paso por la capital cántabra fue esperpéntico, hasta el punto de que la Real Federación Española de Fútbol se vio obligada a abrirle un expediente por su conducta. Pese a no poseer la licencia, Piterman trataba de ejercer de entrenador en cada partido, colocándose cerca del banquillo con todo tipo de excusas: como utillero, como fotógrafo, como periodista…

Posteriormente se hizo con el control del Alavés, al que consiguió ascender a Primera División como propietario, de nuevo con Chuchi Cos en el organigrama técnico. La temporada en la máxima categoría, sin embargo, fue un desastre que acabó con la deuda del club disparada y el equipo de nuevo en Segunda. Piterman abandonó Vitoria en 2007, y cinco años después fue condenado a indemnizar al club con casi 7 millones de euros. Desde 2017 pesa sobre él una orden de detención internacional.