De izquierda a derecha, Daleson, Jacobo, AkaWonder y Riku, a su entrada en el torneo de Hearthstone en la Blizzcon 2018.

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Mundial de Hearthstone: así es la Selección Española de esports

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Mundial de Hearthstone: así es la Selección Española de esports

Si mencionamos, así de carrerilla, los nombres de Esteban Serrano, Ignacio Cosano, Jacobo Sánchez y Ricardo Mata puede que no sean especialmente famosos. A pie de calle, de hecho, no lo son.

Hace falta darles un monitor, un teclado y un ratón para que se conviertan, respectivamente, en AkaWonder, Dalesom, JacObo y Riku97, los cuatro componentes de la selección española de Hearthstone que ha representando a nuestro país en el Mundial celebrado en la Blizzcon, en la soleada California.

El Hearthstone es uno de los esports más complejos, pues tiene una vital carga teórica y estratégica. De compararlo con un deporte tradicional, el más parecido es el ajedrez, por la complejidad y las consecuencias para el rumbo de la partida que tiene cada movimiento del jugador.

De hecho, el propio Esteban Serrano es un ex jugador de ajedrez que ahora, con mucho recorrido a sus espaldas, es el capitán del conjunto español, un puesto muy importante ya que este es un juego individual en el que, por caprichos del propio Mundial, se pasa a jugar en equipos de cuatro.

«Es un cambio muy, muy grande. Pasas de tomar las decisiones por tu cuenta a tener a otras tres personas que dan su opinión, y eso no es fácil de gestionar», explica a El Independiente, destacando la importancia de «saber cuándo hablar y qué decir en cada momento».

Tras semanas de preparación, con jornadas «de más de cuatro diarias los siete días de la semana», el resultado no ha sido el que querían. Dos derrotas, ambas por la mínima, y un mal movimiento contra Nueva Zelanda ha dejado al conjunto español eliminado de la competición.

«Nos hemos vuelto a quedar cerca, nadie ha puesto más trabajo que nosotros. Pero al final, hay que acertar con los movimientos en los instantes finales, cuando se resuelven las partidas. Y ahí no hemos estado bien», reconoce Dalesom, uno de lo mejores jugadores de España y compañero de equipo de AkaWonder en el conjunto alemán de SK Gaming, una de las escuadras más poderosas de Europa.

Una ayuda extra

Los cuatro reconocen que les ha pesado la magnitud del evento, que se disputaba en un escenario en el que cabían más de 4.000 espectadores. «Hemos jugado con miedo», sentenciaba Dalesom.

Y eso que la parte psicológica, la que ha terminado por inclinar la balanza hacia la eliminación, la tenían bien cubierta, con un figura muy relevante para el deporte español.

«Nos ha ayudado mucho la presencia de Elena Montes en la parte psicológica, sobre todo para mejorar la comunicación y la gestión de los diferentes momentos de tensión que tiene una partida», cuenta el jugador español.

El nombre de Montes, como el del resto del cuarteto español, no es especialmente conocido, pero sí importante para el deporte nacional, ya que hablamos de la psicóloga de la Selección Española de baloncesto femenina, que en el reciente Mundial se llevó el bronce tras un brillante campeonato.

«Es experta en su campo y hasta hace nada estaba estudiando un máster relacionado con los deportes electrónicos. Se acercó a nosotros para ver si podíamos colaborar juntos y, por supuesto, estuvimos encantados», confirma Esteban, poniendo de manifiesto, una vez más, la cada vez mayor cercanía entre los esports y los deportes tradicionales.

Un juego muy rentable

El Hearthstone es una modalidad de deporte electrónico de estrategia en la que dos jugadores, cada uno con un mazo de cartas, compiten para destruir la base del rival. Existen docenas de cartas diferentes que, combinadas, se pueden utilizar de maneras muy diferentes.

«Existen muchísimas combinaciones, y es labor del jugador identificar cuáles deben formar parte de su mazo y cómo esas cartas se pueden enfrentar a las del rival», cuenta Jacobo Sánchez. Lo cierto es que, aunque él no lo diga, es uno de los esports más complejos por las enormes variantes que presenta.

Además de su complejidad, el Hearthstone tiene un rasgo que lo define: la rentabilidad. El juego de Blizzard registró unos ingresos de 1.500 millones de dólares, poco más de 1.300 millones de euros, según un estudio elaborado por SuperData, una firma de análisis especializada en gaming.

En apenas cuatro años de vida Hearthstone ha conseguido algo vital para cualquier juego que tenga la ambición de triunfar: conquistar los móviles de los usuarios de todo el mundo. En Estados Unidos, el 71% de los usuarios utiliza el smartphone para jugar, mientras que apenas el 44% utiliza el ordenador de mesa para hacerlo.

Así, no es ninguna sorpresa que los pronósticos de los expertos apunten a un fuerte crecimiento de esta modalidad en los años venideros. En el año 2020 los ingresos estarán ya en el entorno de los 2.000 millones de dólares, poco más de 1.750 millones de euros, gracias a la entrada de nuevos patrocinadores y pese a que Valve, responsable de títulos como Counter Strike: Global Offensive, planea lanzar en noviembre su propio esport de cartas, que se llamará Artifact.