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Un arco románico impreso en 3D: una nueva forma de interactuar con el arte

El Museo Arqueológico Nacional presenta la primera obra arquitectónica reproducida con una impresora 3D de hormigón

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Un arco románico impreso en 3D: una nueva forma de interactuar con el arte
La réplica del arco impresa en 3D

La réplica del arco impresa en 3D Carlos Pérez (EFE)

Resumen:

¿Te imaginas entrar en un museo, acercarte a un arco románico del siglo XII, tocarlo y que nadie te llame la atención? Eso es justamente lo que se puede hacer a partir de hoy en el Museo Arqueológico Nacional, pero con un ligero matiz. Aunque puede que no te des cuenta, la obra que vas a tocar no es la original, sino una réplica a escala real casi exacta del arco de San Pedro de las Dueñas realizada con la última tecnología de impresión en 3D.

El Museo descubrió hoy en sus jardines la réplica fabricada por la empresa Acciona con una impresora a gran escala en un taller de Torrejón de Ardoz. Es la primera vez que la tecnología de la impresión en tres dimensiones se pone al servicio del Patrimonio Histórico en España. Con esto se conseguirá acercar las obras al público sin que ello suponga el deterioro de las piezas originales.

“La forma de visitar los museos ha cambiado. El visitante ahora quiere interactuar con las obras”, señala José María López-Galiacho, director general de Acciona Producciones y Diseño. “Queremos que haya un diálogo entre las obras expuestas y los visitantes. Que la visita a un museo sea una experiencia que te sumerja”.

El proceso de impresión es bastante rápido. Lo que más cuesta es la digitalización de las piezas”

El proyecto ha durado dos años y ha sido llevado a cabo por un equipo de menos de diez personas. Lo primero que se hizo fue seleccionar una obra. “Hemos elegido este arco porque queríamos un gran reto. Este arco tiene mucha diversidad de elementos y tiene un volumen respetable”, explica el director del Museo, Andrés Carretero Pérez, tras destapar la pieza de 2,2 metros de alto y 3,3 de ancho. “Queríamos ver algo de gran volumen para ver los límites que nos ponía la impresión 3D”.

El reto de digitalizar piezas y texturas

El segundo paso, el más largo y tedioso, fue digitalizar todas las piezas. “En realidad, el proceso de  impresión es bastante rápido. Es cuestión de semanas”, dice Arantza Ezpeleta, de Tecnología e Innovación de Acciona. Lo que sí cuesta mucho es la digitalización de la obra. Hay que hacerlo con el museo cerrado (sólo cierra los lunes) y hay que captar información de todas las piezas y texturas para después reproducirlas en el ordenador”.

El tercer y último paso fue la impresión en el taller de Torrejón. Aunque el arco es de piedra caliza, para la réplica se ha utilizado hormigón porque se ha empleado una impresión aditiva. Es decir, se ha partido de un diseño de ordenador para crear la réplica desde cero en vez de tomar un bloque entero e ir cortando el material sobrante con una fresadora.

“En las zonas con tanto entrante y saliente, como los capiteles, es muy difícil conseguir la exactitud con un sistema aditivo. Esa era una de las pruebas del proyecto”, dice Andrés Carretero. “No creo que se haya hecho nada parecido en el mundo con el sistema aditivo. Con la técnica sustractiva sí se ha hecho, por ejemplo en Palmira con todo lo que destruyó el ISIS”.

¿Reproducir la Catedral de Santiago entera?

Carretero fantasea con un futuro en el que se pueda “trasladar” un monumento entero a cualquier parte del mundo. “Vamos a poder replicar elementos sin tenerlos que mover de su lugar de origen o que incluso que ya no existan. A partir de documentación gráfica se puede reproducir un monumento desaparecido”, indica el director del MAN.

“La Catedral de Santiago nunca la vamos a mover de su lugar, pero quién sabe si en el futuro no llega alguien, la digitaliza entera y la reproduce en algún país lejano”. Además, la técnica de la impresión 3D puede ayudar de manera decisiva a la restauración y para completar piezas faltantes de algunas obras.

El proyecto del Museo Arqueológico y Acciona también ha escaneado en 3D otras 30 obras de la colección medieval para los visitantes puedan apreciar todos los detalles de las obras. A través de una pantalla táctil, uno se puede acercar de forma interactiva a las piezas y manipularlas para apreciar su valor artístico.