El gobierno autonómico de las Islas Baleares prohibió las corridas de toros con muerte en 2017. Un ‘veto’ que quedó anulado por el Tribunal Constitucional, que en diciembre del año pasado tumbó la ley regional al entender que desnaturalizaba completamente las corridas de toros y su patrimonio inmaterial.

Para ‘celebrar’ el fallo del Alto Tribunal, la empresa que gestiona el Coliseo Balear ha puesto fecha a la vuelta de los toros al archipiélago: será el viernes 9 de agosto, para celebrar el 90 aniversario de la plaza y con un cartel repleto de figuras.

Será una corrida monstruo -como se definen a los festejos con ocho toros en lugar de seis- para cuatro matadores de la cúspide del escalafón: toros de Juan Pedro Domecq para Morante de la Pueba, El Juli, José María Manzanares y Roca Rey, tal y como ha adelantado este lunes el portal Mundotoro.