Panorámica del nuevo estadio Vallehermoso | RFEA

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Vallehermoso: un lugar «mágico» que vio caer a Edwin Moses

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Vallehermoso: un lugar «mágico» que vio caer a Edwin Moses

El estadio madrileño de Vallehermoso, que reabrirá este fin de semana, ha vivido grandes noches de atletismo

Edwin Moses, Carl Lewis o Steve Ovett. El cartel del meeting de atletismo de Madrid de 1987 era todo un lujo. Y el estadio de Vallehermoso vibró como pocas veces en aquel mes de junio. Bueno, también vibró mucho en 2008, pero por una razón diferente: entonces lo estaban derribando.

Tras una remodelación que se ha estirado más de una década, el céntrico estadio madrileño abrirá este fin de semana sus puertas con una nueva edición del meeting internacional. «Por historia, por tradición, por ubicación, Madrid necesitaba un estadio así. Es una alegría tremenda para el atletismo español», afirma el ex seleccionador de atletismo Ramón Cid, que ganó varios campeonatos de España de triple salto en Vallehermoso.

«Este estadio tenía un aura especial. Era una pista mágica para el atletismo español. Yo he visto Vallehermoso lleno pasada la medianoche y además con un público entendido de atletismo», añade Cid, que dejó su cargo en la federación hace menos de un año. El ex triplista recuerda con dulzura
aquellas noches en Vallehermoso, en pleno centro de la capital, en las que el tartán hacía vibrar a miles de espectadores.

El que no guarda precisamente buenos recuerdos de este estadio es Edwin Moses, una de las grandes leyendas del atletismo internacional. El estadounidense participó en 1987 en el meeting de la capital española y sufrió la derrota más dolorosa de su trayectoria: llevaba diez años invicto en los 400 metros vallas y acumulaba 122 carreras consecutivas ganando. Pero un día, el 4 de junio de 1987, en Madrid, perdió ante Danny Harris.

«Jamás me he planteado la posibilidad de que nadie me gane», había afirmado Moses dos días antes, según recuerda la crónica de El País. Doble campeón olímpico y mundial y poseedor de varias plusmarcas en la especialidad, el americano se retiraría un año después con una medalla de bronce en los Juegos de Seúl 1988.

En aquel meeting de 1987, el aficionado madrileño también pudo disfrutar de Carl Lewis. El hijo del viento, que atesora nueve medallas de oro en Juegos Olímpicos, ganó en Vallehermoso con enorme suficiencia la prueba de los 200 metros con una marca de 19,92 segundos.

El récord de la zarina Isinbayeva con la pértiga

Inaugurado en la década de 1961, el estadio de Vallehermoso fue pionero en España con la introducción de una pista de tartán  a finales de la década de 1960. Antes se corría sobre una especie de arena similar a la tierra batida que se utiliza en el tenis. El tartán, mucho más flexible, permite a los atletas correr y saltar más rápido. «Para mí y para la mayoría de atletas era la pista de referencia», indica Cid, que recuerda bien aquel cambio de arena a tartán. «Además, era una estadio que arropaba, acogedor, amable y cálido con el atleta».

Así se sintió también Yelena Isinbayeva en 2005 cuando estableció un nuevo récord del mundo de pértiga. La atleta rusa saltó 4,95 metros en un Vallehermoso que se vino abajo con la zarina. Es el único récord mundial que se ha batido en el estadio madrileño y fue el último gran momento que vivió antes de su demolición en 2008.

El nuevo estadio, en pie tras una larga lucha

Volver a levantarlo ha costado más de diez años. Desde que se derribó con Alberto Ruiz Gallardón como alcalde, han pasado otros dos regidores por el consistorio -Ana Botella y Manuela Carmena- y un cuarto -José Luis Martínez Almeida- que será el encargado de inaugurarlo.

El flamante Vallehermoso cuenta con una pista de 400 metros de cuerda y ocho calles en  cuyo interior hay un campo de césped natural para las pruebas de lanzamiento. El aforo es de 10.000 personas y sobre una de las gradas se ha construido una pista de entrenamiento de casi cien metros.