Los jugadores celebran el título conseguido el domingo en la Caja Mágica

Los jugadores celebran el título conseguido el domingo en la Caja Mágica

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¿Ha sido un éxito la nueva Davis?

El nuevo formato deja varias dudas, como los horarios o la respuesta de la afición

Rafael Nadal ganando el punto definitivo después de que Roberto Bautista le dedicara su triunfo a su padre recientemente fallecido. España ganando la Copa Davis en casa, en Madrid. Una semana mágica, podría decirse. Un final soñado y emocionante. Pero ensanchando las miras y relajando la euforia, conviene echar un vistazo a lo que fue la primera edición de la nueva Copa Davis.

¿Ha sido un éxito el cambio de formato? Para Gerard Piqué, la mente detrás de esta revolución del formato, la respuesta es un sí rotundo. «La valoración es muy muy positiva», dijo el domingo en la Caja Mágica. «Con esta base podemos construir un evento único. Ver a los jugadores celebrar, disfrutar, llorar, pasarlo bien… Todo el feeback que hemos tenido de ellos es positivo». Sin embargo, también hubo sombras. De hecho, ¿cuánta gente habría ido a la final si no hubieran estado España y Nadal?

El sábado entré en mi habitación a las 3:20 de la madrugada, el viernes a las cuatro y el jueves a las tres»

Rafael Nadal sobre los horarios

La Copa Davis, el evento por naciones más antiguo del tenis, cambió por completo su fisionomía: hasta el año pasado se jugaba a lo largo de varias semanas durante todo el año y los equipos tenían condición de local y visitante. España, por ejemplo, jugó la final de 2003 en Australia y sobre césped. En 2008 viajó a Argentina para dar la campanada con todo en contra. En cambio, cuando jugaba en casa, España siempre elegía tierra batida y sol. Para muchos, eso era la esencia de la Copa Davis: jugar con un público encendido a favor o en contra, en tu casa o en las antípodas, maratones a cinco sets, drama. «Echo de menos jugar en Serbia, pero estaba claro que la Davis necesitaba un cambio», indicó Novak Djokovic.

Pero la competición se fue devaluando en los últimos años y apareció Piqué para darle un nuevo aire: la idea llevaba a la práctica esta última semana fue una Copa del mundo, con sede única, 18 equipos y partidos a tres sets. El problema fue que, salvo en las eliminatorias de España, el público no respondió como se esperaba. El viernes al mediodía, por ejemplo, estaba jugando Djokovic y el único ruido que bajaba de las deshabitadas gradas era de un grupo de niños invitados por la organización. «¡Vamos, Rafa!», gritaban de vez en cuando.

Eran los cuartos de final de la Davis, con uno de los mejores tenistas de la historia en la cancha, y el ambiente era frío. «Es verdad que algunas pistas no estuvieron llenas, pero sí que gente de todos los países que han competido han venido. Intentaremos atraer a más gente», admitió Piqué.

Tenis hasta las 4 de la mañana

«No sé ni dónde estamos ni qué hora es ni qué día es», decía el capitán de Estados Unidos, Mardy Fish, después de que su equipo acabara su eliminatoria contra Italia pasadas las cuatro de la mañana del martes. Faltaba poco para el amanecer.

«Es una realidad que no se puede esconder», analizó Rafael Nadal el tema de los horarios, el único punto negativo del nuevo a su parecer. «El sábado entré en mi habitación a las 3:20 de la madrugada, el viernes a las cuatro y el jueves a las tres. Porque no es sólo acabar el partido, tenemos que hacer tratamiento, atender a la prensa, comer y llegar hasta el hotel. Esto es lo único pendiente e importante», añadió el número uno del ranking mundial.

Piqué es consciente de que no se puede terminar una jornada a esas horas. Por los jugadores y por el público. «En el tema de los horarios preveíamos alguna dificultad, pero lo de las 4 de la mañana es una excepción. Como sólo tenemos una semana de calendario, tenemos que ser más creativos. Hay variantes para solucionar el tema de los horarios».

Críticas de jugadores: «Nuestro deporte es más que dinero»

Mientras Piqué celebraba el éxito de la nueva Davis y admitía las críticas constructivas de Nadal y Djokovic, desde el otro lado del Atlántico llegaban dardos. En Sudamérica estaban Roger Federer y Alexander Zverev en una gira de exhibición. Y el alemán no se mordió la lengua.

«Para mí la Copa Davis es el evento más histórico del tenis, uno de los más antiguos de todo el deporte. Para mí es series de local y visitante, los partidos son al mejor de cinco sets, los tres días de batalla. Jugar en casa con tus fans apoyándote como si fuera un partido de fútbol. Eso es la Copa Davis», señaló el número siete del ranking mundial en una entrevista con el canal argentino TyC Sports. «Con el nuevo formato pienso que ha perdido algo, creo que no es el evento tan apasionante e histórico que vivimos en los últimos 20 años. Nuestro deporte es más que dinero».

¿Una fusión con la Copa ATP en el futuro?

A los problemas de público y horarios se une también la nueva competición de la ATP. La organizadora del circuito masculino estrena en enero en Australia un evento por equipos que puede ser una amenaza para la Copa Davis. Piqué no descartó el domingo que se crucen los caminos después de que la ATP haya elegido un nuevo presidente para enero de 2020.

«ITF y Kosmos estamos realmente abiertos para sentarnos con la ATP y tratar de llegar a un acuerdo, para hacer un único y súper evento de dos semanas de duración y tratar de encontrar la mejor parte del calendario», expresó en la Caja Mágica. «Creo que durante esta semana, Novak y Rafa, número uno y dos del mundo, han expresado que quieren lo mismo, quieren un solo evento, y si es posible, ponerlo en septiembre de dos semanas. Y esto es algo que nosotros queríamos desde el primer día. Es lo mejor para el tenis. No tiene sentido tener ahora mismo dos competiciones diferentes que son muy similares».

Pero el problema de septiembre tiene nombre: Copa Laver, el torneo que se inventó Roger Federer y que enfrenta a Europa contra el resto del mundo justo después del US Open. Para casi todos, ése es el momento ideal para hacer una Copa del mundo del tenis. Pero Federer no querrá soltar el caramelo…

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