Roblox es un juego multijugador que permite a varios usuarios interactuar al mismo tiempo. A cada jugador se le asigna un personaje con nombre propio que puede ir vestido con trajes, armaduras, mochilas, gorros… Además, esta forma de entretenimiento da la oportunidad de crear mini juegos dentro de la propia plataforma. «Es gratuito y posibilita encontrar a otros jugadores», cuenta a El Independiente, el padre de uno de esos miles de niños que está jugando a Roblox.

Esta forma de entretenimiento permite al jugador montar sus propias historias, «le echan imaginación en un momento en que proliferan los juegos violentos», confiesa otra madre. Roblox da rienda suelta a la creatividad de los usuarios, que es algo que se ha perdido. Permite una amplia gama de posibilidades, y como decía Will Right, creador de los Sims: «Yo pongo el juguete y tú haces lo que quieras con él». Es un mundo más enriquecedor, en el que no hay tanta competitividad.

Tal y como recoge la web especializada en juegos de ordenador, Massively, lo que tiene de interesante Roblox es que ya «en el mes de febrero había 110 millones de personas jugando de forma simultánea». Ahora, en pleno confinamiento para combatir el coronavirus, muchos niños que no pueden salir fuera para estar con sus amigos, tienen contacto social gracias al juego. Algunos han recurrido al canal de voz Discord para comentar lo que están haciendo y viendo. Aunque no puedan verse en el exterior, quedan a distintas horas y se ponen a jugar. «Es una forma de relacionarse socialmente mientras se está enclaustrado en casa», comenta un padre.

Sin embargo, uno de sus principales inconvenientes es que engancha. «No puedes tener a tu hijo de diez años, sentado de ocho de la mañana a once de la noche frente al ordenador». Los niños tienden a estar delante del juego sin ningún tipo de control, ya que son incapaces de gestionar adecuadamente el tiempo. «Los padres tenemos la responsabilidad de educarles, para que asuman que solo pueden entrar a Roblox una hora, media, o tres cuartos, ya que puede ser como una droga», denuncia una madre.

Esa es la parte negativa, por lo que algunos progenitores «intentamos que hagan descansos y que solo jueguen los fines de semana».

También es importante señalar que Roblox, a pesar de ser gratuito, tiene una moneda virtual que se llama Robux, y tiene un valor dinerario real. «Las cosas que lleva el personaje de mi hija tienen un precio». Muchos padres han decidido premiar a sus retoños con Robux. «Mi hija ha sacado notas muy buenas y quiere que le regale Robux. Se han acabado los premios fijos, puesto que prefieren esta moneda virtual».

Además de sus creadores, los que se están beneficiando de Roblox son los Youtubers, ya que enseñan a los jóvenes cómo desenvolverse en el juego, «en estos días en los que no hay mucho que hacer». Estos youtubers son conscientes del público al que se dirigen, y pasan todos los filtros por lo que, por ejemplo, no dicen palabras malsonantes. Tienen muy claro que se dirigen a adolescentes de entre 13 y 14 años, e incluso más jóvenes. «El público es infantil», expresa este progenitor.

Debido a la globalización de Roblox, los usuarios no juegan solo con sus amigos, sino que interactúan con personas de otros países. «Chatean en inglés porque hay muchos usuarios internacionales, y eso les viene bien».

La idealización del pasado y el ocio padre-hijo

El fenómeno que estamos viviendo es el del ‘patio electrónico’. Siempre se critica que los adolescentes y adultos jueguen online, en vez de salir al exterior y disfrutar del contacto físico. «Ahora se idealiza mucho el pasado y no se ve lo bueno del futuro», expone un padre. Todo tiene sus pros y sus contras, y ahora, en pleno confinamiento, el juego online «está siendo muy positivo». Los usuarios tienen la oportunidad de hablar con sus amigos, y si no pudieran «lo pasarían muy mal». De esta forma, mantienen el contacto a distancia.

En relación a la fascinación de jugar en el exterior, desde el cine estadounidense se ha bombardeado al público con la típica imagen del padre que pasa el tiempo con su hijo, jugando con una pelota de fútbol americano. Sin embargo, el juego online también es una forma de disfrutar, ya que «los videojuegos con función cooperativa, me permiten compartir momentos con mis hijos», afirma uno de los padres. Es una forma de interactuar y seguir vinculado a ellos.

Un problema que suele aparecer a medida que los pequeños crecen, es que se produce una separación generacional que hace «que no te enteres de sus gustos». Sin embargo, a través de los videojuegos se puede mantener el contacto. «La versión contemporánea sería ver a los padres pasando el tiempo con sus hijos, jugando al FIFA».

Roblox tiene un valor de 4 mil millones de dólares

Fortnite es un juego para mayores de 14 años al que le ha salido un nuevo competidor: Roblox. Este entretenimiento enfocado a un público más juvenil se ha visto superado por Roblox en el número de jugadores, ya que ha registrado más de 115 millones de usuarios mensuales.

Sin embargo, Fortnite le gana la batalla a Roblox en el ámbito financiero, puesto que «hablamos de que en un trimestre, este juego puede llegar a ganar cientos de millones de dólares en microtransacciones», cuenta un padre que es además analista. Aunque muchos youtubers tachen a las empresas de entretenimiento de avariciosas, al final, estas trabajan por dinero y esos beneficios son la respuesta a una demanda. «Mientras eso se mantenga, van a seguir alimentando su oferta».

Massively ha dado a conocer que Roblox ha alcanzado un valor de 4.000 millones de dólares. Esta cuantiosa cifra es resultado de una recaudación de fondos entre distintos inversores. La firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz lideró la inversión, con 150 millones dólares, y a su vez Roblox también abrió «una oferta pública por hasta 350 millones en acciones ordinarias y preferentes».

Esta inversión ayudará a impulsar a Roblox a alturas aún mayores, dijo el CEO David Baszucki: «Mirando hacia el futuro, estamos duplicando nuestro compromiso de construir las herramientas y tecnología más avanzadas, para llevar a nuestros creadores y jugadores al meta-universo del futuro».