El 6 de julio es el día más esperado por los pamploneses, puesto que supone el pistoletazo de salida de los Sanfermines, fiesta que finalmente se ha suspendido este año debido a la crisis del coronavirus. El Ayuntamiento de Pamplona manifestó la jornada en que anunció la cancelación, que «a día de hoy parece complicado que puedan celebrarse este año». Tal y como ha evolucionado la situación, los organizadores no se han equivocado demasiado. Los toros no correrán por las calles de la capital navarra este mes de julio. Para compensar la falta de Sanfermines, el consistorio ha desplegado un gran pañuelo rojo con el lema de la próxima edición: «Los viviremos».

Aun así, algunos han animado este año a acercarse al Ayuntamiento a almorzar antes del tradicional chupinazo, acompañados de sus amigos y familiares. Como cada edición, los asistentes iban ataviados con la clásica vestimenta blanca y el pañuelo rojo, además de la mascarilla de rigor. Para garantizar que se respetaban las indicaciones sanitarias, a las 11:50 horas se cerraron los accesos a la Plaza Consistorial, después de que estuvieran en su interior las 400 personas permitidas. Lo mismo sucedió en la Plaza de Castillo, donde había 925 personas.

Enrique Maya, alcalde de Pamplona, ha reiterado esta semana su advertencia a los ciudadanos de ser prudentes ante la cancelación de los Sanfermines por la Covid-19, y ha animado a esperar al próximo año para acoger la celebración. «Yo que presumo de ser persona muy comedida y muy racional debo reconocer que hoy estoy bastante emocionado, porque me imagino cómo sería esto si no hubiera ocurrido esta pandemia, y es inevitable emocionarse y sufrir porque los Sanfermines no se puedan disfrutar», señala el propio Maya.

Los Sanfermines de este año estaban dotados de un presupuesto que superaba los 3 millones de euros, gastos que irán destinados a iniciativas para intentar paliar los efectos de la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19. Maya afirma que 2020 «es un paréntesis en el que vamos a acumular ganas de fiestas» para «estar a la altura, y celebrar como se merecen los Sanfermines de 2021». «Estoy orgulloso de ser alcalde de Pamplona en este momento tan difícil en el que estamos pensando en el año que viene, estoy seguro de que va existir un enorme sentido cívico a lo largo del día de hoy y de los días que coinciden con las fiestas de San Fermín».

Además de desplegar el pañuelo rojo gigante, el Ayuntamiento de Pamplona ha estrenado esta semana un vídeo recordando que, aunque este año no vaya a haber Sanfermines, en 2021 sí habrá fiestas patronales. Las imágenes muestran un recorrido por 26 ciudades de 23 países, desde las que personas que allí viven rememoran en su idioma local los Sanfermines en los que participaron. En este vídeo aparece en primer lugar una persona mayor que hace hincapié en que los de este año «quizás sean los más importantes, porque está en tus manos no celebrarlos hoy para poder celebrarlos mañana».

Los motivos que cancelaron los Sanfermines antes del coronavirus

Esta es la primera ocasión en que las fiestas en honor a San Fermín se cancelan por una epidemia, aunque España haya sido escenario de grandes brotes de cólera, que afectaron desde el primer tercio del siglo XIX hasta finales del mismo en las grandes ciudades, a una gran parte de la población, o de la mal llamada Gripe Española de 1918.

Sin embargo, sí ha habido varias suspensiones de estas fiestas patronales antes de la crisis del coronavirus, y casi siempre por los frecuentes conflictos que asolaron el país, durante casi siglo y medio. Así, la invasión napoleónica dejó a España sin Sanfermines entre 1808 y 1813, y después de que las tropas abandonasen España, se celebraron en noviembre de ese año. Tampoco tendrían lugar en los años del Trienio Liberal, entre 1821 y 1823, ni durante la Primera Guerra Carlista, entre 1834 y 1838. El estallido de la Segunda Guerra Carlista supuso la cancelación de nuevo de las fiestas entre 1872 y 1875.

La edición de los Sanfermines que tuvo lugar en 1936 estuvo llena de tensión. De hecho, un mes después se producía el levantamiento militar del 18 de julio, que dejaría a Pamplona sin las fiestas de los años 1937 y 1938. Posteriormente, en los primeros y agitados años de la Transición, las reivindicaciones políticas enturbiaron los festejos, y así en 1978, de los enfrentamientos que se produjeron en la Plaza de Toros y las calles de la capital navarra, entre los manifestantes y la Policía Armada, resultó muerto por herida de bala el estudiante Germán Rodríguez, lo que provocó la suspensión total de la edición de ese año.

La última cancelación fue de carácter parcial, y fue debida al asesinato del concejal del PP, Miguel Ángel Blanco, por parte de la banda terrorista ETA el 13 de julio de 1997, y que provocó la suspensión durante un día de los Sanfermines.