Cuando Jon Rahm tenía 13 o 14 años, no lo recuerda bien, volvía con su entrenador Eduardo Celles de un torneo de golf y estaban hablando de la ambición. «Voy a ser el mejor jugador jugador del mundo», le dijo Rahm. Una década después, el español ha cumplido su palabra.

«Desde que era un niño me convencía a mí mismo de que iba a ser el número uno del mundo»

Rahm (Barrika, 10 de noviembre de 1994) se convirtió en la noche del domingo en el nuevo número uno del ranking mundial de golf con su victoria en el Memorial Tournament disputado en Ohio. Es el vigésimo cuarto jugador en ascender al primer escalón, apenas el décimo nacido en Europa, el quinto más joven y solo el segundo español. El primero fue Severiano Ballesteros, la gran leyenda del golf español y el ídolo de Rahm desde la infancia.

«Cada vez que puedo unir mi nombre a la historia española o cualquier tipo de historia, es algo increíble. Seve es un jugador muy especial para todos nosotros, y ser el segundo que lo consigue después de él, es un verdadero honor», señaló Rahm en la noche del domingo tras celebrar el título del Memorial Tournament.

Rahm ha desbancado de la cima del ranking al norirlandés Rory McIlroy

«Desde que era un niño me convencía a mí mismo de que iba a ser el número uno del mundo. Y todo lo que he hecho y he trabajado ha sido por llegar a lo más alto, por ser el mejor jugador de golf posible. Es surrealista que haya ocurrido tan rápido, en menos de diez años», añadió antes de soltar una pregunta que habla de su insultante superioridad. «¿Cuánta gente logra el sueño de su vida con 24 años?»

Poquísima habría sido una buena contestación. Severiano Ballesteros alcanzó el número uno con 29 años, aunque en su caso ese dato es engañoso porque en la mejor época del cántabro no se había instaurado todavía el ranking oficial. Los otros maestros del golf español, Sergio García y José María Olazábal, acariciaron el primer puesto de la lista, pero tuvieron su techo en el segundo escalón.

El saludo de Jack Nicklaus

En palabras del propio Rahm, el vasco jugó este fin de semana uno de los mejores torneos de su carrera. Acabó con una gtarjeta de 279 golpes, nueve bajo el par, superando al local Ryan Palmer, al inglés Matthew Fitzpatrick y a las inclemencias metereológicas, que a punto estuvieron de cancelar la jornada del domingo.

El viento y la lluvia dieron una tregua finalmente en el Muirfield Village y Rahm sacó a relucir su clase. En el hoyo 16 dio un golpe tremendo desde el rough, aunque la bola previamente se había movido y fue penalizado por los jueces con dos golpes. Pero no importó. De hecho, Nicklaus, el jugador con más grandes de todos los tiempos (18), se quedó impresionado y así se lo hizo saber en la conversación que tuvieron después del hoyo 18.

– «Menudo golpe has dado», le dijo el legendario estadounidense

– «Todavía no me lo creo, no te voy a mentir», respondió el vasco

– «Estoy muy feliz por ti, ve a por más», continuó Nicklaus

– «Solo intento ser como tú», señaló Rahm

Los «majors», la cuenta pendiente de Rahm

«Es un honor ser parte del legado de Jack», dijo después en rueda de prensa el jugador español. «Soñé con ese saludo mucho tiempo. no mucha gente puede decir que le ha felicitado Jack».

Nicklaus, que cumplió 80 años en enero, sigue teniendo el récord de «majors» con 18 títulos, tres más que el siguiente en la lista, Tiger Woods. Rahm todavía no ha inaugurado su palmarés en los cuatro grandes torneos, pero sólo parece cuestión de tiempo que empiece a celebrar en los grandes escenarios. «Quiero ganar 19 grandes», dijo hace unos años.

«Si sigo con esta trayectoria, podré lograr muchas cosas y eso es una motivación, claro», comentó el domingo en Ohio. «Pero eso no cambiará quién soy. Después de esto me iré a casa con mi mujer y veré una película de dibujos animados y me iré a dormir. El golf es un parte muy importante de mi vida, pero si tengo que elegir entre ser una gran persona y un gran marido o un gran jugador de golf, lo tengo claro».