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Travis Birds: "Hacerse un hueco en la música es más duro que sobrevivir en la selva"

La artista madrileña presenta su nuevo disco, 'La costa de los mosquitos'

«Decidí coger una guitarra que tenía abandonada y de pronto sentí una conexión increíble con ese instrumento, sólo con sentir cómo vibraba». La música iluminó a Travis Birds (Madrid, 1990) en el momento más gris de su vida. Ese mismo resplandor es el que te deslumbra al escuchar su nuevo disco, La costa de los mosquitos. Intenso y pasional, de los que merece la pena poner más de un sentido para apreciar cada matiz.

Travis tenía 19 años cuando se topó con una guitarra, «era una persona anulada. A esa edad es complicado si no tienes una vocación clara porque sientes mucha presión». La emoción de su hermana al oírla trastear con el instrumento -según explica Travis a El Independiente apenas sabía tocar un acorde-, le dio el impulso que necesitaba. «Desde ese momento supe que me quería dedicar a la música», recuerda Travis.

2010 suena lejano ya. Por aquel entonces Travis, que ya había estudiado diseño, empezó a dar forma a su carrera musical, enfocada en lo que era su objetivo. «Me metí a estudiar una carrera de composición sin tener ni idea. Poco a poco, me fui moviendo hasta que en 2015 me planteé que era el momento de grabar un disco». Ese primer trabajo, Año X, nace gracias a un golpe de suerte que surgió en un vagón, «por casualidades de la vida mi hermana conoció a una chico en un tren y este le presentó a otro, Alvaro Espinosa, el productor de La costa de los mosquitos y el responsable del 50 % del mérito todo esto».

Cambio de aires

Un viaje a la selva, corto pero intenso, y un cambio de discográfica ayudaron a Travis Birds a dar un paso más hacia su consagración como artista. Cuando parecía que la carrera musical de Travis encontraba el cauce idóneo, «llegó la pandemia y todo se volvió a parar». Este cúmulo de experiencias tan variadas curtió a Travis, «hay que aprender de los errores, confiando en tu instinto y equivocándote».

Son muchos años los que Travis Birds ha dedicado para situarse en el foco, por ello, tiene claro que «es más duro hacerse un hueco en la industria musical que sobrevivir en la selva; sin embargo, no soy el mejor ejemplo porque estuve en la selva trabajando en una reserva (…) Hay tanta cantidad de contenido que es muy difícil que te hagan caso y cuando lo consigues te falta mucha experiencia para saber cuál es la buena decisión».

‘La costa de los mosquitos’

Después de más de dos años de trabajo, hoy se publica La costa de los mosquitos, ante eso, Travis se muestra «emocionada y tranquila, pero no nerviosa. Tengo muchas ganas de disfrutarlo y empezar la gira.

Una colaboración con Jorge Drexler me maravillaría y si trabajo con Robe me podría morir tranquila

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«La costa de los mosquitos es un disco que habla de las obsesiones como vehículo hacia la locura (…) Está representado por una especie de isla dentro de nuestra cabeza en la que estamos solos como individuo y con nuestra naturaleza, intentando sobrevivir con las obsesiones y los demonios que tenemos dentro», explica Travis.

Detrás de este trabajo se esconde «mucho esfuerzo y sacrificio» y también esperanzas, «ojalá me haga asentarme un poco más dentro del panorama musical, tanto aquí como en Latinoamérica; aunque hacerlo como quería ya es un éxito». El objetivo de Travis ahora mismo es «llevar este disco al directo y al mayor número de sitios posibles». La principal inspiración de la artista madrileña son sus vivencias y las cosas que causan un impacto en ella, por lo que Travis recomienda «una escucha intensa de las canciones, de fondo pueden resultar molestas. Hay que meterse en ellas y subirse a su carro».

Referencias y colaboraciones

«Me cuesta hablar de influencias y referencias porque escucho músicas muy diferentes que a veces pasan desapercibidas, pero realmente me han podido inspirar».

Travis, con la misma dulzura conque interpreta sus canciones, accede finalmente a la pregunta y se moja, «mis artistas de cabecera son Amy Winehouse, Jorge Drexler, Chavela Vargas, Extremoduro o Camarón». Además, asegura que hay «cantidad de gente» con la que le encantaría colaborar como Ayax, Natalia Laforudaca o Estopa.

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