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Los pezones que molestan a Instagram

Alrededor de unas 100 personas se reúnen en las oficinas de Facebook en Nueva York, Estados Unidos, para protestar ante la censura en esta red social y en Instagram. @freethenipple

Álmodovar ha sido la última víctima de la censura sin ser mujer. O más bien el cartel de Madres paralelas, su nueva película. La cinta, que abrirá la 78ª edición del Festival Internacional de Venecia y cerrará el Festival de Cine de Nueva York, ha desatado la polémica antes de proyectarse en la gran pantalla. El culpable: un pezón.

El pasado lunes, la productora El Deseo desvelaba el cartel de la próxima película del cineasta, con un pezón del que sale una gota de leche materna en la silueta de un ojo en blanco y negro. La imagen, era suprimida al día siguiente en Facebook e Instagram por considerarse «contenido erótico y pornográfico», e inmediatamente se desató la polémica. ¿A quién puede ofender una imagen tan natural, totalmente contextualizada con la trama de la cinta?, se preguntaban los usuarios

Las redes sociales pusieron el grito en el cielo, y al debate de la censura del cuerpo femenino de nuevo sobre la mesa. Las críticas al gigante tecnológico no cesaron y fue tanta la avalancha, que el conglomerado estadounidense tuvo que recular y permitir su publicación: «Inicialmente eliminamos varias muestras de esta imagen por romper nuestras reglas contra la desnudez. Sin embargo, hacemos excepciones para permitir la desnudez en determinadas circunstancias, que incluyen la existencia de un contesto artístico claro. Por lo tanto, hemos restaurado las publicaciones que comparten el póster de la película de Almodóvar en Instagram y lamentamos mucho la confusión causada», declaró la compañía a través de un comunicado.

La cordura ganó a la censura, y aunque el director manchego ha celebrado la readmisión del cartel diseñado por Javier Jaén, el ‘pezongate’ almodovariano ha ido más allá y reactivado de nuevo la reivindicación del #Freethenipple o libertad del pezón femenino: «Muchas gracias a todos los que habéis apoyado el cartel de Madres paralelas, a los que lo habéis posteado más de una vez, a los que habéis debatido sobre la necesidad de un poco de cordura ante la visión de un pezón femenino, a los que habéis hablado de ello en los medios. Habéis conseguido que las mentes que hay detrás del algoritmo que decide qué es o no es obsceno y ofensivo hayan dado marcha atrás y permitan que el cartel circule libremente. Es una victoria vuestra, una gran victoria», ha manifestado Almodóvar lamentando la inhumanidad del mecanismo censor.

¿Qué censura Instagram?

Las normas comunitarias de Facebook, que también afectan a Instagram y que todo usuario acepta al abrir una cuenta, dedican un apartado a los Desnudos y actividad sexual de adultos. Pese a que en los últimos años la red social ha asegurado en distintas ocasiones que, tras la sucesión de polémicas como la eliminación de instantáneas de mujeres dando de mamar, las políticas relativas a los desnudos han cambiado, siguen siendo muchas las incógnitas que rodean a los criterios del algoritmo.

Según explican a Efe fuentes de la compañía, la revisión de contenido se hace mediante una combinación de inteligencia artificial e informes de personas para identificar publicaciones, imágenes u otros contenidos que infrinjan las normas: «Se pueden compartir desnudos por muchos motivos, incluso como forma de protesta, para concienciar sobre una causa o con fines educativos o médicos. Cuando esa intención queda clara, permitimos ese contenido», asegura la red social, que añade, «aunque restringimos algunas imágenes de pechos femeninos que incluyen el pezón, permitimos otras, incluidas aquellas que representan actos de protesta, mujeres dando el pecho y fotos de cicatrices de mastectomías». Así, lo que sigue sin cambiar en la red, es la clara distinción por sexos al especificar la prohibición únicamente de «pezones femeninos al descubierto».

La misma plataforma ha asegurado también que están permitidos los anuncios o imágenes de ficción reconocidas o con indicadores de ficción. Sin embargo, con esta índole fue retirado en un principio el cartel de Madres paralelas.

#Freethenipple o cómo torear a la prohibición

Si todos somos iguales, ¿por qué se censuran los pezones femeninos? ¿A qué se debe que la popular red social decida prohibir una parte del cuerpo femenino mientras permite la misma masculina? Estas son algunas de las preguntas que reinan en la red social cada vez que el algoritmo hace su ‘magia’.

Contra esta desigualdad sexual lleva tiempo luchando la iniciativa ‘Free the nipple’, el movimiento que tuvo su boom en redes sociales en 2014 y que sigue en pleno auge con el apoyo de celebrities como Rihanna, Miley Cyrus o Naomi Campbell, que se encargan de declarar la guerra a Instagram y visibilizar el doble rasero que la política de la popular red social tiene hacia hombres y mujeres.

Muchas famosas, y las que no lo son, insisten en mostrar su cuerpo desnudo al natural, entendiendo este gesto como un acto de libertad física asociado a una reivindicación de libertad en términos generales. Por eso, cada vez son más las publicaciones que encuentran sus ‘alter egos’ y pergeñan artimañas para mostrarse tal cual vinieron al mundo. 

Y no solo es cuestión de mujeres, también los hombres forman parte de #FreeTheNipple y cubren sus pezones con Photoshop con pezones femeninos, para poner a prueba el veto de la red social. Ejemplo de ello es el actor Matt McGorry o Courtney Demone, una mujer transexual de Canadá que está pasando por su transición de hombre a mujer y está publicando imágenes en topless mientras lleva a cabo su transición hormonal.

 

A este juego de pezones, se ha unido la cuenta @genderless_nipples (pezones sin género) que con más de 4.000 seguidores y con intención de mostrar las contradicciones y dilema de las normas comunitarias de las redes sociales, muestra imágenes del primerísimo plano de un pezón que podría ser de un hombre o una mujer: «Querido Instagram, ¿por qué no intentas adivinar qué pezones puedes borrar? ¡Buenas suerte!».

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