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El viaje (no tan) secreto de Felipe VI esta Semana Santa a Marivent

Rey Felipe Vi

Todo parecía indicar que la reina Sofía iba a pasar sola –o, cuando menos, tan solo acompañada por su hermana, la princesa Irene— esta Semana Santa en su querido palacio de Marivent, en Mallorca, probablemente su lugar favorito del mundo. No iban a ser días fáciles para la emérita: como se supo después, sus dos hijas y la mayoría de sus nietos estaban en Abu Dhabi dando una muestra de apoyo a Juan Carlos, mientras que su hijo Felipe se iba a quedar en Madrid con Letizia y las dos niñas (Leonor, como sabemos, ha regresado unos días del internado de Gales donde estudia). Toda su familia, al parecer, había decidido prescindir de ella. Probablemente fuera una decisión inconsciente y sin más lectura detrás que una desafortunada coincidencia, pero el resultado estaba allí, a la vista de todos: Sofía se iba a quedar sola.

Es más, ni siquiera iba a poder disfrutar de las tradiciones de antaño. Es cierto que se la ha visto en un concierto y que acudió a una procesión de Jueves Santo, pero este año ni ella ni ningún miembro de la familia real ha acudido a la misa de la Resurrección en la catedral de Palma de Mallorca, escenario antiguamente de fotos de la familia al completo y, desgraciadamente, escenario también de la trifulca que Sofía y Letizia protagonizaron hace años y que tan mal recuerdo les debe producir aún a ambas.

Borrón y cuenta nueva con las tradiciones

Desde la Zarzuela parece que se ha querido hacer este año «tabula rasa» y dejar de convocar la visita anual que los Reyes solían hacer a Mallorca, un lugar que nunca ha sido del agrado de Letizia. Durante el 2020 y el 2021 no hubo presencia real en la catedral por la pandemia y este año, aprovechando que Leonor tenía que regresar a España y que se había programado una visita a un centro de refugiados en Pozuelo de Alarcón, los Reyes se quedaron en Madrid.

O eso parecía, porque según el diario mallorquín Última Hora, Felipe resulta que se acercó a Palma el martes pasado. Fue una visita privada, pero el monarca no se escondió en absoluto. Según el citado periódico, el rey, enfundado en unos tejados y una cazadora deportiva, se dejó ver en las instalaciones del Club Náutico de El Arenal, las cuales se estaban preparando para la Copa de España de clase 420 que se iban a inaugurar al día siguiente. Incluso se fotografió con los jóvenes regatistas de la Federación Cántabra de Vela, los cuales subieron la foto a Instagram.

Aprovechando su visita a la isla, por supuesto, Felipe fue a Marivent a estar un rato con su madre. La lectura es obvia: consciente de que sus hermanas iban a estar en Abu Dhabi y, probablemente, conocedor de la intención de su padre de publicar una foto de familia, Felipe no quiso dejar a su madre sola o, como se dice vulgarmente, «tirada». El rey cuida mucho estos detalles familiares y es muy consciente de que su madre sufre viendo a su familia desperdigada. No hay duda de que a Sofía le encantaba tener la casa llena de gente, sobre todo repleta de nietos, y de que era ella la que luchaba por mantener a la familia unida a pesar de los múltiples problemas que le acechaban.

Lo único que sorprende es que la noticia no saltara a la palestra inmediatamente. Cuando el rey acompañó a su mujer y a sus dos hijas al centro de refugiados ucranianos de Pozuelo de Alarcón, la foto de Felipe en Mallorca aún no había salido en la prensa. Sea como fuera, entonces vimos a Felipe muy implicado con los refugiados, incluso jugando con los más pequeños. Últimamente el rey está ganando en espontaneidad y cercanía, algo que celebramos.

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