Pablo Grandjean, más conocido como Pol Granch (4 de abril de 1998), tiene apenas 24 años, pero hace ya tiempo que ha dejado de ser un novato en esto que se conoce como la industria musical. Acaba de lanzar su segundo álbum y se encuentra en uno de los momentos más dulces de su carrera con la reciente nominación al Grammy Latino como mejor nuevo artista. También le ha dado tiempo a probar los sinsabores de un éxito prematuro y ha tenido que lidiar con la cultura de la cancelación, por unos tutis homófobos en su adolescencia, aparte de los polémicos cruces con su ex, Natalia Lacunza, y las acusaciones de misoginia de la rapera Sara Socas.

Granch saltó a la fama en 2018, tras ganar Factor X y desde ahí estableció un punto de despegue con altibajos en los que su música ha llegado a triunfar, tanto como su personaje. En 2020 sacó su primer disco, Tengo que calmarme, desde entonces, su popularidad, se ha visto incrementada gracias a su faceta como actor en la serie de Netflix más vista de España, Élite, han cimentado una trayectoria que va mucho más allá de ser el típico ganador de talent show.

Su segundo álbum, Amor escupido, es, como afirma él mismo, «un gran abanico» en el que ha podido jugar y experimentar para hacer todo lo que le gusta. Impulsivo y volátil, reconoce que sus canciones solo hablan de amor porque es «de donde surgen todas las cosas buenas y malas». Asegura que quiere volver a ser el niño que siempre ha sido, aunque estéticamente se encuentra en un cambio constante, como buen un amante de la moda que es. Ahora que se ha calmado, sólo quiere demostrar que puede estar a la altura y que la gente vea lo que verdaderamente es, a partir de su música.

Pregunta. Antes que nada, felicitarte por nominación a los Grammy, imagino que será algo muy especial

Respuesta. Estoy pletórico, estoy que aún no me lo creo, es un sueño esto para mí y una locura, estoy muy nervioso porque estoy todo el rato pensando en estar a la altura y dándole vueltas a estas cosas, pero bueno estoy trabajando mucho y estoy muy feliz, no sé ni como expresarlo.

P. Ya has podido estrenar este disco con la gente este lunes en la Joy Eslava de Madrid, ¿cómo ha sido ese estreno en directo?

R. Pues la verdad es que me sentí muy punky, porque vi alaridos por todos lados, todo el mundo fuera de control. Flipé porque la gente estaba conectadísima. No sé cuántas personas éramos pero nos convertimos todos en una y fue maravilloso. La magia de la música en directo es una cosa que no podré explicar nunca y por eso me dedico a esto, porque es la puta vida, es lo mejor que hay en el mundo.

P. Qué es lo que ha cambiado en Pol Granch en estos dos últimos años, ¿ya te has calmado?

R. Pues como siempre digo por ahí, en muchas cosas sí he cambiado y me he calmado, he encontrado muchos sonidos, muchos registros donde estoy muy cómodo, con melodías nuevas, con las cuales estoy probando y estoy muy a gusto. Pero en muchas otras cosas sigo igual, sigo teniendo ese mismo espíritu de seguir haciendo más, de sentir que nunca es suficiente y es algo que espero tener siempre. Últimamente no sé de dónde viene esta inspiración, pero no paro de estar inspirado, no paro de encontrar nuevas melodías.

Este disco me ha abierto las puertas de todo lo que va a venir en el futuro

P. En este nuevo disco se nota mucho eso, donde te mueves en registros más funkys, pop, tramp, también rock…

R. Este disco es como un abanico, literalmente he hecho lo que he querido, he escuchado cositas más electrónicas y lo he ido metiendo, luego hay un tema que es como más atmos que se aleja un poquito también, también hay otro en el que me apetecía bichear un poco con el autotune y hay movidas muy guays con el autotune. Es como que este disco me ha abierto las puertas de todo lo que va a venir en el futuro.

Pol Granch posando con una sudadera negra y roja.
Pol Granch. SONY

P. El hecho de que el lanzamiento del nuevo disco coincida con el fin de tu personaje en Élite, ¿tiene alguna relación? ¿Piensas aparcar el tema de la interpretación para centrarte en la música o tienes más proyectos en mente?

R. Yo voy a aceptar todo lo que me guste y si me viene un proyecto de cine que me guste y en el que yo me sienta cómodo de hacer, que me remueva algo por dentro, será siempre bienvenido.

P. ¿Tienes alguno concreto en mente?

R. Bueno puede haberlo…

P. Pero no lo quieres gafar

R. Exacto, no lo quiero gafar. Cada vez creo más en las energías y esas movidas y no quiero gafar nada.

El amor es lo que me mueve, lo que me hace sentir, estar vivo, tomar decisiones y seguir para delante de alguna manera.

P. Volvamos a la música entonces. Teniendo en cuenta el papel primordial que tiene el amor en todas tus canciones y que, concretamente en este disco va implícito desde el título, ¿qué es el amor para Pol Granch?

R. Es uno de los pilares más importantes que hay en la vida, en el cual nos basamos y del que surgen todas las cosas tanto buenas como malas, entre ellas la música. No sé, igual en el futuro me inspiran otras cosas, ósea siempre será el amor aunque puede que partiendo de otras vertientes. Pero creo que es de lo que tengo que hablar ahora y es lo que me mueve, es lo que me hace sentir, es lo que me hace estar vivo, tomar decisiones y seguir para delante de alguna manera.

P. Estás enamorado ahora mismo?

R. Sí, diría que sí. ¿Tú estás enamorado?

P. Yo sí

R. Qué gusto tío, qué bonito.

P. Para no seguir poniéndonos cursis, hay otro tema muy recurrente en ti, que sale a relucir en la primera canción del nuevo álbum, Alterboy, que es eso de seguir siendo un niño

R. Con eso lo que pretendo es romper todo tipo de capa que haya por fuera y que se haya creado desde el 2018. Reencontrarme a mí mismo, es como agarrarme a mis valores, a lo que yo siempre he tenido para no separarme de ello, porque gracias a eso me he dado cuenta que soñando y trabajando, es la forma en la que pueden llegar las cosas. Y no sé, yo creo que viéndolo desde otra perspectiva, con el paso del tiempo y tal, en el disco hablo mucho de esta sensación del niño que tengo dentro.

Pol Granch con un traje rojo conjuntado.
Pol Granch. SONY

P. ¿Qué tiene de especial ese Pol Granch niño?

R. Pues es un tío que solo quiere paz, que quiere ayudar a la gente como buenamente pueda y que no haya malos rollos ni extremos ni nada de eso. Disfruta de lo que ve porque es muy observador y no quiere compararse con nada, ni pensar dobles sentidos, ni emparanoiarse con nada

P. ¿Y lo consigue?

R. A veces lo consigo, con un poco de ayuda de externos y con la música.

P. Volvamos a la música y al presente, repasando el panorama actual, ¿en quién te fijas para seguir tu carrera?

R. Me gusta mucho Jxdn por ejemplo, es así un poco rollo Blink, alternative rock que está guapísimo. También Machine Gun Kelly me está gustando lo que está haciendo y aquí en España Leo Rizzi, me mola mucho la música que hace y el rollo que lleva.

P. ¿Y de los clásicos?

R. En términos muy básicos y muy generales, Elvis me vuelve loco, David Bowie, Freddy Mercury, me gusta mucha gente. Kurt Cobain, su historia y todo me encanta. También ya más actuales me inundé muchísimo en Lil Peep y en XXXTentación.

P. Has hablado de David Bowie, hablemos de tu estética, igual que Bowie, juegas mucho con esa ambigüedad algo andrógina

R. A mí me gusta mucho ir como voy y que no haya distinciones, me gusta mucho la moda, me gusta mucho vestirme, pintarme y que todo esté evolucionando constantemente, cortarme el pelo… Yo cuando estoy con una misma estética dos semanas seguidas me aburro, necesito cambiar constantemente.

P. Todo eso pasa por ti o tienes a alguien que te ayude

R. Gracias a Dios tengo un estilista maravilloso que es David, me ayuda con todo, me tiene en contacto con todo el mundo, con todas las marcas, porque si no fuese por él, yo no podría llegar a nadie. Gracias a él todo esto se hace realidad, porque me pone unas cosas que son increíbles, encontramos unos outfits brutales, los probamos, nos arriesgamos… Mola un montón

Me da mucha rabia que la gente se piense que soy de una forma que no soy

P. Ahora que llega el momento de la promoción del nuevo disco, las entrevistas, vas a estar en el foco mediático… ¿Tienes miedo a la cultura de la cancelación?, algo que ya conoces de primera mano.

R. Yo sí, mucho, no tanto miedo sino que me da mucha rabia que la gente se piense que soy de una forma que no soy, cuando verdaderamente sí que hay odio y sí que hay malas personas ahí fuera. No me gusta que se equivoquen conmigo y este es mi objetivo, seguir haciendo música, poder de alguna manera borrar la imagen que pueden tener algunos de mí, hacer ver a la gente lo que verdaderamente soy. Centrarme en mi música, no emparanoiarme y seguir con lo mío.