Tendencias

Un año después del suicidio de Verónica Forqué todo sigue igual en la televisión

Verónica Forqué, en MasterChef.

Verónica Forqué, en MasterChef. RTVE

Hace un año que Verónica Forqué se quitó la vida. Fue el 13 de diciembre de 2021 cuando la Policía Nacional halló el cadáver de la actriz en su domicilio. Y, desde entonces, muchos fueron los que especularon sobre la última aparición televisiva de la artista en MasterChef Celibrity. Las redes sociales no dudaron en señalar el programa. Lo culpaban de haberse aprovechado del delicado estado de salud de la actriz para ganar audiencia y de que podrían haber hecho algo para protegerla. No es nuevo que los talents shows se criminalicen por miles de usuarios, ya ha pasado en Gran Hermano o La isla de las tentaciones, pero parece que el programa de Televisión Española, en ocasiones, sea centro de escándalos. El último, el de Patricia Conde, participante de la séptima temporada, que señaló con graves acusaciones al concurso.

El programa que, desde sus inicios, dista mucho de ser un concurso de cocina al uso, ha sido protagonista de varios escándalos. Hace un año, tras el suicidio de Verónica Forqué, la competición culinaria estuvo en el punto de mira. La actriz de 66 años renunció en la semifinal a continuar en la sexta edición de MasterChef Celibrity. «Estoy regular. Necesito descansar. En la última prueba de cocinado por equipos me agoté. Entonces no doy más. Yo no soy de tirar la toalla, pero esta vez hay que ser humilde y decir ‘no puedo más’. Tiro el delantal por un rato porque yo luego, para la final, cuando estemos ahí (en la galería) aplaudiendo no me lo tendré que poner. Es que no puedo más. Hay que ser coherente, procuro serlo, humilde y si no puedo más no puedo más. Mi cuerpo y el universo me estaban diciendo necesitas parar», dijo la artista a los jueces en plató.

La polémica a raíz del suicidio de la actriz hizo tambalear el concurso. El consejo de administración de TVE aprobó la realización de una auditoria interna del programa para conocer en detalle los procesos de contratación y los costes de las diferentes versiones. Desde el organismo lo definieron como «una radiografía del programa y de un formato que a veces fuerza las situaciones para obtener un punto más de audiencia, y eso genera tensiones de guion y crea problemas a TVE».

Patricia Conde acusó de manipulación y consumo de drogas dentro del programa MasterChef

Desde entonces, una de las preguntas que ronda por las cabezas de los espectadores es qué esconden los programas de televisión detrás de las cámaras. Los aspirantes de la competición culinaria tienen un tiempo limitado para cada comida y mientras el reloj de fondo les recuerda los minutos que quedan para que suene la campana, los chefs tienen que ser capaces de mezclar ingredientes y crear un plato que disfrute cualquier paladar, incluso el más sofisticado, como el de los jueces Samantha Vallejo-Nágera, Pepe Rodríguez Rey y Jordi Cruz. Pero, ¿se someten los participantes a demasiada presión? En la última polémica del programa de La 1, Patricia Conde, apareció en una de las pruebas de la final con una actitud más pasota de lo normal. Y aunque la aspirante dijera estar «cansada», lo sorprendente es que fueron los propios espectadores los que, con ojo crítico, vieron que ahí había gato encerrado. Creían ver en sus gestos y sus palabras un objetivo: mostrar la cara B de estos programas de televisión y el nivel de exigencia al que están sometidos los concursantes.

De hecho, fue la propia presentadora quien publicó en su cuenta de Instagram un texto que modificó varias veces. «Siento no haber sido más competitiva y ambiciosa. (…) Prefiero reírme de mí misma y ofrecer el show que tanto me pidieron. (…) Esto es televisión, no es real», decía en la primera versión. «Cuando me gritan o no me tratan bien, no lo sé gestionar», explicaba. Además, a los días, volvió a cambiar el texto y acusó de manipulación y consumo de drogas dentro del programa. La productora del formato salió al paso y emitió un comunicado para zanjar la polémica: «Shine Iberia lamenta y niega las acusaciones vertidas por Patricia Conde hacia el equipo del programa, así como hacia el resto de los concursantes de la última edición de MasterChef Celebrity, comentarios inciertos que atentan contra el honor de todas las personas involucradas en la producción».

¿Hasta qué punto son reales los talent show? ¿Qué hay de cierto en lo que se ve tras la pantalla? Como cuenta El Confidencial en un reportaje sobre MasterChef, «el desarrollo del concurso no está guionizado, pero guionistas y productores cuentan con herramientas para conducir los acontecimientos por unos senderos que siempre favorezcan al espectáculo televisivo». Una de las partes más importantes del formato es el casting. «Necesitas un personaje bueno, uno malo, uno simpático, uno individualista, uno que físicamente impresione… Si coges las ediciones anteriores de MasterChef Celebrity puedes identificar estos roles en todas ellas», contaba un exguionista en el artículo. Con la polémica de Patricia Conde, por ejemplo, son los propios usuarios los que, atentos a cada movimiento de los participantes, analizan a la presión a la que se someten.

La telebasura, la reina de las polémicas

El año 2022 se estrenó con polémica para Telecinco. Y es que, a unos días de dar comienzo al nuevo calendario, Paz Padilla fue despedida de Sálvame en pleno directo tras trece años vinculada a la cadena y tras dar las últimas campanadas junto a Carlos Sobera. Todo surgió a raíz de los polémicos comentarios sobre las vacunas y el coronavirus que realizó y enfrentó a la humorista andaluza con Belén Esteban. Sin embargo, Padilla decidió llevar a juicio su despido y antes de que este se celebrara, Mediaset anunció que había acordado con la actriz «retomar su relación contractual, exactamente en los mismos términos en los que estaba dicho contrato, que le unía a la compañía». La gaditana reapareció en septiembre en Ya es verano, magacín del mismo canal, en el que, tras ser preguntada por su vuelta, afirmó que «esto es como los matrimonios, a veces se separan y otras se reconcilian. Estamos en esa época», bromeó la cómica.

Gran Hermano o La isla de las tentaciones suelen ser varios de los programas estrella de la televisión que, debido a sus polémicas, están en el punto de mira. Estos últimos meses ha comenzado el juicio del conocido como ‘Caso Carlota’, es decir, el presunto abuso sexual que sufrió Carlota Padro a manos de su entonces pareja, José María López, en noviembre del año 2017 en Gran Hermano en Telecinco.

Gran Hermano, a juicio por compartir un presunto abuso sexual

Esta última temporada, con el estreno de la quinta edición de La isla de las tentaciones, Telecinco volvió a dejar una importante polémica: la fulminante e inesperada eliminación de un soltero del programa. Jose Guzmán formaba parte del grupo de ‘tentadores’ del reality show, pero fue borrado de la primera entrega en el proceso de montaje. Es decir, vetaron su presencia. Según Cuarzo, la productora del programa, «se decidió que no interviniera al comprobar la falta de uno de los requisitos necesarios para participar en el programa». Aunque el protagonista, por su parte, dio la cara en su cuenta de Instagram compartiendo las noticias que se han publicado sobre lo sucedido y aclarando la polémica: «Las diferentes cosas que están diciendo sobre mí son ruido. La verdad solo la sé yo y no voy a decirla. Bueno, lo sé yo y las personas que me conocen. Cualquier persona que me conoce sabe lo que es verdad y lo que es mentira».

Filtración de un vídeo sexual

No es la primera vez que La isla de las tentaciones se ve salpicada por la polémica. Una de las más sonadas fue la filtración de un vídeo sexual explícito de Marina e Isaac, dos de los participantes de la tercera temporada del programa de Telecinco. Tanto Mediaset como Cuarzo Producciones, encargada de la producción del formato, actuaron rápidamente eliminando el tuit del que partía tras una hora en la red, hecho que constituían dos delitos: difundir un vídeo de contenido sexual sin el permiso de la persona afectada se tipifica como delito contra la intimidad, y al ser las imágenes propiedad de la productora y la cadena, también supone un delito de descubrimiento de imágenes audiovisuales.

Te puede interesar

Comentar ()