El aceite de bebés se ha consolidado como uno de los productos más polivalentes dentro de la limpieza del hogar. Y aunque tradicionalmente está relacionado con el cuidado y la salud de la piel, cada vez está más presente como una de las soluciones más fiables para combatir la grasa y la suciedad propia del hogar. En la cocina, donde la eficacia del producto es mayor, su utilidad se destaca sobre todo en la campana extractora, que acumula residuos muy fácilmente y que hay que limpiar con bastante frecuencia. Si no se hace, puede perjudicar notablemente tanto su imagen de pulcritud como su correcto funcionamiento.

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Limpiar con aceite de bebés

El aceite de bebés tiene una acción sobre la grasa que se deposita en la campana extractora por causa de la condensación del vapor y de la acción diaria de cocinar. Aplicándolo en pequeñas cantidades sobre una bayeta de microfibra se favorece la eliminación de la suciedad adherida, de forma sencilla. Así, se simplifica la limpieza y se evita el uso de productos agresivos que pueden agredir el acabado del electrodoméstico.

Brillo y protección

El aceite de bebés es, además de limpiador, un renovador brillante que, cuando se extiende uniformemente con un movimiento suave y siempre en la misma dirección, facilita la conformación de una ligera capa que ayuda, no sólo a disimular las huellas, sino que también permite repeler el polvo. El resultado es una campana extractora limpia de manera más duradera y con un aspecto cuidado y "renovado".

Limpiar superficies de la cocina

El aceite de bebés da excelentes resultados en las superficies de acero inoxidable (grifos, fregaderos, electrodomésticos, etc), su consistencia ligera le permite tener superficies limpias y aumentar el brillo natural del acero inoxidable. A su vez, forma una película protectora que impide la aparición de manchas y facilita la limpieza del día a día de la cocina.

Eliminación sencilla de restos adhesivos

El aceite de bebés actúa ablandando los residuos pegados en los tarros, botes o envases donde quedan restos. Después de dejarlo actuar durante unos minutos, sólo hay que frotar de manera suave para eliminar los restos en cuestión sin dañar la superficie. Este uso es especialmente práctico a la hora de trabajar con recipientes reutilizables y con objetos más delicados que merecen ser tratados con cierta delicadeza.

Limpieza eficaz en el hogar

El aceite de bebé se convierte también en un gran aliado en el cuidado de los muebles de madera. Si se mezcla con una pizca de vinagre blanco, permite limpiar la superficie, nutriéndola al mismo tiempo y potenciando su brillo natural. Esta mezcla sirve también para evitar la formación de polvo, disimular los pequeños arañazos superficiales y asegurar la adecuada hidratación de la madera evitando que se reseque y se deteriore.

Lubricación de piezas metálicas

Bisagras, cerraduras y cremalleras optimizan su funcionalidad a través de la capacidad de lubricación del aceite de bebés. Esto es debido a que cuando se emplea el aceite, baja la fricción que se produce entre las partes, eliminando chirridos y favoreciendo así el movimiento. Por tanto, su uso ayuda a incrementar la durabilidad de los mecanismos y a aumentar la comodidad de la vida diaria, sin necesidad de utilizar productos muy específicos.

El aceite para bebés se convierte de esta manera como un impensable producto multiusos del hogar. La efectividad para limpiar la campana extractora evidencia que puede ofrecer resultados impensables pero efectivos, un brillo perdurable y una protección sobre los diversos materiales. Introducirlo en la rutina de limpieza proporciona efectividad, ahorro, y una alternativa suave que cuida los materiales del hogar, así como el medio ambiente.

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