Mario Casas continúa avanzando en su carrera como director con A puño descubierto, su segundo largometraje detrás de las cámaras tras Mi soledad tiene alas. El proyecto, que se encuentra en pleno rodaje, vuelve a reunirle con su hermano Óscar Casas en una historia centrada en dos hermanos marcados por la violencia, la lealtad y la necesidad de sobrevivir.
La película se adentra en el mundo de las peleas clandestinas aunque su enfoque va más allá del componente deportivo. En el centro está la relación entre dos hermanos atrapados en un entorno del que no es fácil salir, una línea que conecta directamente con las inquietudes que ya aparecían en el debut como director de Mario Casas.
¿De qué trata 'A puño descubierto'?
La historia sigue a Luis y Daniel (interpretados por los Casas), dos hermanos que sobreviven dentro del circuito de peleas clandestinas. Su vínculo es intenso, pero también conflictivo. Mientras uno intenta dejar atrás ese mundo, el otro permanece dentro de él.
A partir de ahí, la película explora cómo ambos se enfrentan a decisiones cada vez más difíciles. Estarán condicionadas por la lealtad familiar, la necesidad económica y el peso del entorno. El título hace referencia al boxeo sin guantes ("a puño limpio"/bare knuckle), pero también a la idea de personajes expuestos emocionalmente, sin protección ante lo que les rodea.
Violencia, supervivencia y vínculo familiar
Aunque el contexto de la película está en el universo de las MMA, Mario Casas ha insistido en que no se trata de una película centrada en las peleas. El interés está en lo que ocurre dentro de los personajes y en cómo la violencia aparece como consecuencia de sus circunstancias.
Las escenas de combate están coreografiadas, pero buscan transmitir sensación de impacto real. El objetivo es alejarse de una representación estilizada y acercarse a una visión más cruda y emocional. En este contexto, Óscar Casas ha trabajado durante meses en una preparación física intensa. Lo hace con el objetivo de dar credibilidad a su papel como luchador, con entrenamientos diarios y sesiones junto a profesionales del deporte.
Equipo creativo, rodaje en marcha y fecha de estreno
Además de Mario y Óscar Casas, el reparto incluye a Tania Noriega, Migdalia H. y Javier Oliveras, entre otros. En el apartado creativo destaca la participación del guionista Eduard Sola (El cuerpo en llamas, Mi amiga Eva), que firma el libreto junto a Mario Casas. El equipo técnico lo completan Edu Canet en la dirección de fotografía, repitiendo así con los hermanos tras haber trabajado juntos en Mi soledad tiene alas, y Núria Guardia en dirección artística, Javier Frutos en montaje y Alba S. Torremocha en la música.
La producción corre a cargo de Nostromo Pictures y A puño descubierto AIE, con la participación de Movistar Plus+ y la financiación del ICAA. El estreno está previsto exclusivamente en salas en 2027, distribuido por Warner Bros. Pictures Spain.
Uno de los elementos más particulares del proyecto es la forma de rodaje. Ya se ha podido conocer que Mario Casas está optando por utilizar planos muy largos para reducir interrupciones. Permite así que los actores permanezcan dentro del momento interpretativo durante más tiempo, generando reacciones más naturales y menos fragmentadas. El propio director ha descrito el rodaje como un proceso "vivo", donde la energía de la escena no se corta constantemente.
La película se está rodando en distintas localizaciones de Barcelona alejadas de la imagen más reconocible de la ciudad, además de varias zonas de Gran Canaria que aportan un tono más áspero y visualmente potente al conjunto.
De 'Mi soledad tiene alas' a 'A puño descubierto'
El nuevo proyecto de Mario Casas llega tras su protagonismo en trabajos recientes como La cena, con la que obtuvo una nominación en los pasados Premios Goya, o Zeta, la serie junto a Luis Zahera que es un éxito en Prime Video. Esta vez, con A puño descubierto sale del listado de reparto para volver como director después de su debut con este cargo en 2023, cuando estrenó Mi soledad tiene alas.
En aquella primera experiencia, Casas apostó por un enfoque más cercano al cine de guerrilla, término utilizado para referirse a producciones con un presupuesto bajo. En ese casting convivían actores debutantes y perfiles no profesionales seleccionados tras un largo proceso de búsqueda, como Candela González o Farid Bechara. Con A puño descubierto, en cambio, el proyecto da un paso hacia una producción más consolidada, con un equipo técnico más amplio y una estructura de rodaje más ambiciosa.
Mario y Óscar Casas, un vínculo creativo cada vez más sólido
La relación entre Mario y Óscar Casas vuelve a ser uno de los ejes centrales del proyecto. Tras colaborar en el debut como director de Mario, ambos repiten ahora en una historia donde el vínculo entre hermanos tiene un peso narrativo fundamental.
Mario ha explicado en distintas ocasiones que trabajar con su hermano le permite acceder a registros emocionales más complejos, apoyados en una confianza previa que facilita la interpretación. Óscar Casas, por su parte, continúa consolidando su carrera con proyectos recientes como Ídolos, Me has robado el corazón o Deseo en una etapa de mayor protagonismo dentro del cine y la ficción española.
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