El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, al igual que tantos otros, permanece cerrado al público desde hace unas semanas y hasta nuevo aviso, en aplicación de las disposiciones dictadas por el Ministerio de Cultura y Deporte, coordinado con el Ministerio de Sanidad, para la contención de la transmisión del coronavirus (COVID-19). Sin embargo, la entidad permanece activa de forma online para que los usuarios puedan disfrutar de la oferta del museo.

Antes de esta crisis sanitaria, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza llevaba un tiempo compartiendo experiencias digitales con la gente que ha visitado las instalaciones, y con los que no han tenido la oportunidad de acercarse. «Desde distintas plataformas, damos visibilidad a visitas virtuales de exposiciones, como la de Rembrandt, la de Sorolla y la moda, o la de Balenciaga, entre otras», cuenta a El Independiente Carolina Fábregas, Directora del Área de Marketing y Desarrollo Estratégico del Thyssen.

Todo este contenido va desde visitas virtuales, hasta charlas con conservadores o diálogos con artistas. Además de los recorridos por las exposiciones, «tenemos infinidad de cursos pensados para niños, familias, aficionados del mundo del arte o inclusivos, para así acercar el arte a personas que no podrían acceder a él de otra forma». De este modo, el usuario puede descubrir cómo funciona la parte de restauración, o qué hay más allá de cada obra. «También ofrecemos la oportunidad de ver un cuadro en 3D para sumergirse en el mismo».