Señora, estoy entrando en su casa a coger mi canica”. A unos niños se les cuela una canica en el 3ºB de Manuela Malasaña número 32 y empieza el terror en el barrio de Maravillas, que ahora se le conoce, simplemente, como Malasaña. Esta es la primera escena de Malasaña 32, la película dirigida por Albert Pintó y producida por Bambú Producciones que llega esta semana a los cines.

La cinta, ambientada en el año 1976, está inspirada en hechos reales. “Hace años en una casa en Malasaña los bomberos encontraron el cuerpo de una anciana muerta y los ocupantes posteriores de la casa empezaron a escuchar ruidos y voces de la muerta y, sobre todo, el sonido del teléfono”, explica a El Independiente el productor y guionista Ramón Campos. 

Si Poltergeist arranca con una familia estadounidense instalándose en su casa de ensueño en una magnífica urbanización de comienzos de los 80. Malasaña 32 tiene a la familia Olmedo que se muda del pueblo a la gran ciudad para prosperar. Un trabajo en la Pegaso para el padre y en Galerías Preciados para la madre. Aunque el referente de sus creadores, según campos, es Terror en Amityville y Expediente Warren. “En el momento que metes a gente en una casa hay elementos de referencia como Terror en Amityville, Poltergeist y Expediente Warren que son las referencias de todo el mundo”, mantiene Campos.

Pero uno de los empeños de esta cinta ha sido nacionalizar el terror. “Teníamos claro que queríamos hacer que el terror viniera de lo cotidiano y por eso analizamos donde podíamos meterlo: una canica, una peonza, un tendedero de patio de una finca, o la televisión, con programas de la tele de entonces como Un globo, dos globos, tres globos. Elementos que todo el mundo reconociese como algo muy español y hacer nuestro Expediente Warren pero con elementos muy españoles”. 

Si Poltergeist contaba con una medium que se convirtió en uno de los grandes personajes de la película, Malasaña 32 cuenta una medium inesperada, una de las grandes del cine español: Concha Velasco. “Cuando pensamos en la medium, pensamos en Concha, que no te la esperas en la película. Es muy sorprendente en la carrera de Concha, ya que nunca había hecho terror”, cuenta el productor. Una aparición que nace con la ambición de “hacer de Concha un referente, también, para las nuevas generaciones”, añade.

Begoña Vargas, «nueva Penélope Cruz”

Malasaña 32 concentra la acción alrededor de Amparo, la hija mayor de los Olmedo, ella es la que empieza a sentir la presencia del espíritu en la casa. Está interpretada por Begoña Vargas, un actriz televisiva que ha participado en varias producciones de Bambú. “Yo creo que Begoña va a ser la bomba. Desde el primer momento que fiché a Albert para esta película le hablé de Begoña como protagonista. Es una chica que lo tiene todo, es una nueva Penélope Cruz, te hace clase alta, la clase baja, romance, terror.. Con una mirada te cuenta todo. Es una de las estrellas de los próximos años”, concluye Campos.