El aventurero, escritor y director de cine francés, Nicolas Vanier trae a los cines la historia de un apasionado de las aves que se niega a que desaparezca una especie de ganso, por lo que decide criar junto a su hijo adolescente a unos ejemplares desde que están en el huevo.

Pese a que parece una temática inocente Nicolas Vanier sostiene que es «muy importante. La desaparición de las aves es una realidad, pero en esta película se cuenta la aventura de un hombre que se pone al servicio de la naturaleza y sugiere una solución. Prueba que es posible si se hace algo», explica e El Independiente.

En Volando Juntos el tiempo de grabación ha estado determinado por el nacimiento y crecimiento de los gansos que aparecen en la cinta. En ella, se ve reflejado el principio de impregnación, que establece que siguen al primer ser humano que ven en el instante de su nacimiento.

El largometraje, presentado como si fuera documental, acompaña a los protagonistas que ayudan a unos pequeños gansos a dar sus primeros pasos o emprender el vuelo, y todo ello mientras los adultos imitan el cacareo de estas criaturas.

Volando Juntos está basada en la historia de Christian Moullec, quien hace más de 20 años realizó un vuelo en un ultraligero para enseñar a los gansos la ruta migratoria, desde el sur de Francia hasta el Círculo Polar Ártico, para frenar la desaparición en la que se encontraba esta especie.

Esta es la historia de los estragos del cambio climático, una realidad que algunos líderes mundiales se empeñan en negar pero que condena el director, ya que es «un crimen contra la humanidad», principalmente contra los jóvenes, puesto que «los adultos le quitan la oportunidad de vivir tan bien». Asimismo, el director de cine ha lamentado que en Europa se ha perdido una tercera parte de las aves y una gran mayoría de especies están en vías de desaparecer «al no hacer nada».

Varnier, aventurero inagotable

Varnier es, además, un aventurero que ha realizado diferentes expediciones en Laponia o en el extremo norte de Canadá con trineos tirados por perros, unas actividades que le han permitido ver de primera mano cómo los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes. «Habría que estar sordo y ciego para no ver la crisis medioambiental. El desastre es visible y considerable. Esto me ha llevado a intentar actuar para enseñar este drama».

Hasta el momento, la película ya se ha estrenado en países como Francia o Bélgica, en los que la cinta «ha sido todo un éxito», de acuerdo con su director. Además, la historia contada en Volando Juntos también se puede leer en la novela del mismo nombre y que destina un euro de cada venta a diferentes asociaciones de aves, una iniciativa que sirve para cumplir el deseo de Vanier. «Yo no tengo la pretensión de cambiar el mundo con una película pero con lo que sé intento provocar un cambio», ha explicado.