Ruta Mazo de Mon, San Martín de los Oscos

Ruta Mazo de Mon, San Martín de los Oscos

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Los Oscos, un tesoro escondido en el occidente asturiano

Cultura

Los Oscos, un tesoro escondido en el occidente asturiano

Desde orillas del Cantábrico hasta la Sierra de la Bobia a 1.200 metros de altitud se extiende un paraje Reserva de la Biosfera esperando a ser descubierta

Asturias es uno de los destinos predilectos no solo entre los residentes en España, sino también cada vez más entre visitantes internacionales. Y es que este pedazo del norte español es el destino perfecto para aquellos que aman a partes iguales playa y montaña. De hecho, solo en 2018 el turismo nacional dejó en Asturias 878,1 millones de euros con casi cinco millones de viajes.

Sin embargo, esta afluencia no llega a algunas partes de Asturias, rincones escondidos sin nada que envidiar al resto de la comunidad esperando, aún, a ser descubiertos por muchos.

Desde la Ría del Ribadeo hasta las alturas se extienden Los Oscos, un terreno integrado por los municipios de San Martín de Oscos; Santa Eulalia de Oscos; Taramundi; Vegadeo; Villanueva de Oscos; Castropol; y San Tirso de Abres. Entre todos apenas suman 12.000 vecinos que se reparten en grupos de población dispersos a lo largo del territorio.

San Martín de los Oscos

San Martín de los Oscos

Enamorarse de este rincón en ocasiones olvidado por los turistas no es difícil. Infinitas variedades de rutas, impresionantes cascadas y pequeñas aldeas de piedra y pizarra son solo algunos de sus encantos, que permite al viajero estar en pleno contacto con la naturaleza. Tanto es así que la Unesco la ha reconocido como Reserva de la Biosfera, la única con esta distinción de Asturias que cuenta, además, con costa.

Las marcadas fronteras de la comarca son solo otras de sus peculiaridades: desde orillas del Cantábrico al norte, pasando por un valle excavado por el río Eo y sus afluentes; y, al sur, la Sierra de la Bobia en Santa Eulalia de Oscos, cuyo punto más alto se encuentra nada menos que a 1.200 metros de altura.

Los más aventureros tienen a su disposición numerosos senderos y posibilidades de rutas, algunas más sencillas y cortas ideales para disfrutar del paisaje que ofrece el bosque atlántico; y otras que cortan el aliento, reservadas solo para los más atrevidos. Las principales salen de tres puntos principales: Santa Eulalia, San Martín o Villanueva.

Disfrutar de Los Oscos a pie

Como hemos dicho, la comarca está plagada de rincones, parajes, senderos y aldeas únicas. Para disfrutar al máximo de la experiencia, una de las rutas más recomendadas es la conocida como la Senda del Desterrado, que conecta la localidad de Santa Eulalia, de 450 habitantes, con la Cascada de la Seimeira -una maravilla natural de 30 metros de altura- y con Bosqueimado.

Santa Eulalia de Oscos

Desde Santa Eulalia destaca también la famosa ruta de Mon, un sendero circular al que hay que dedicarle al menos cuatro horas para recorrer sus 13 kilómetros de ruta circular. En el camino, el viajero se encontrará con reliquias como el palacio de Mon, del siglo XVIII; o el valle del río Ahío.

Por otra parte, para los que acceden a este rincón asturiano desde la costa, Vegadeo será la primera parada, accediendo por la AS-21, que atraviesa el corazón de la comarca. A medida que avanza el sendero, el viajero se encontrará con extensos prados y bosques, así como con singulares casas de piedra, madera y pizarra.

Taramundi es otra de las paradas obligadas, donde los turistas caminarán entre piedras colocadas en la Edad de Bronce y los característicos molinos de viento. Imperdibles también son San Martín y Villanueva de Oscos, los sectores más montañosos de la comarca, donde destacan, entre otros enclaves, un cenobio del siglo XII ubicado en Villanueva y declarado Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural.

La costa, el último encanto de la comarca

Aunque el fuerte de la comarca son sus exuberantes montañas, en Los Oscos también hay sitio para los amantes de la playa. De la comarca también forma parte el encanto que caracteriza a los pueblos marineros asturianos, donde destacan sus característicos puentes y casonas.

Entre otros puntos marineros destaca Vegadeo, con una posición estratégica entre los ríos Eo y Suarón y donde destaca la Casa Palacio de Vixando o el Castillo del Pividal; y Castropol, a un paso de la famosa Playa de las Catedrales de Lugo.

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