«Influente» es una alternativa válida en español al término inglés «influencer», señala la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA. En los medios de comunicación se ve frecuentemente este anglicismo en frases como «Hablamos con Irene Kim, la influencer de origen coreano que está revolucionando las redes» o «Cómo el papa Francisco se convirtió en el gran influencer de las redes».

Especialmente en el mundo de la mercadotecnia y las redes sociales, se usa la palabra «influencer» para aludir a aquella persona con conocimiento, prestigio y presencia en determinados ámbitos en los que sus opiniones pueden influir en el comportamiento de otras muchas personas. La voz española «influente» figura en el Diccionario desde 1803 y fue la forma preferida, frente a «influyente», hasta la edición de 1925. Ambos términos significan ‘que influye’ o ‘que goza de mucha influencia’, lo que coincide con el concepto que designa el anglicismo.

Aunque en la actualidad se ha invertido la preferencia en el Diccionario de la lengua española debido al uso general de ambas voces, la semejanza gráfica de «influente» con el anglicismo «influencer» favorece la equivalencia entre estos términos. Como sucede con muchos otros adjetivos, su uso como sustantivo es habitual y válido, mientras que resulta preferible reservar «influyente» para el uso adjetivo: «persona influyente».

Así, en los ejemplos anteriores podría haberse escrito «Hablamos con Irene Kim, la influente de origen coreano que está revolucionando las redes» o «Cómo el papa Francisco se convirtió en el gran influente de las redes». Si se opta por usar el término inglés, lo adecuado es destacarlo en cursiva o entre comillas.

La Fundéu BBVA, que trabaja asesorada por la Real Academia Española y cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, además, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, Accenture y Prodigioso Volcán.