La Fiscalía recurrirá la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia que reconoce que el cantante Julio Iglesias es el padre de Javier Sánchez Santos, de 43 años, al considerar que la demanda es «cosa juzgada». Fuentes de la Fiscalía han indicado a EFE que, sin entrar en el fondo del asunto, el recurso se presentará por coherencia con la postura mantenida durante la vista oral, donde el Ministerio Público compartió la tesis de la representación de Julio Iglesias en el sentido de que la pretensión de Javier Sánchez Santos era «cosa juzgada».

La sentencia hecha pública este miércoles descarta la existencia de cosa juzgada en el presente caso ya que el procedimiento por menor cuantía seguido en 1991 en este mismo juzgado «no podía impedir el planteamiento del presente proceso, a pesar de haber tenido el mismo objeto y las mismas partes» y que acabó con la desestimación de la demanda. Añade el juez que el posible efecto vinculante de la anterior sentencia no puede proyectarse «sobre los restrictivos y rigoristas parámetros que fueron allí utilizados para valorar las consecuencias de una negativa» del cantante a someterse a una prueba biológica.

En la jurisprudencia actual esos criterios han sido «totalmente superados y sustituidos por otros mucho más favorables y protectores de la posición del que reclama la determinación de la filiación», según la sentencia. El juez considera que los indicios que concurren en este caso «son suficientes» para apreciar esa paternidad y entre ellos cita la negativa del demandado «a posibilitar la práctica de la prueba biológica», pese a «haber constancia en las actuaciones de que, en la época aproximada de la concepción del demandante, existieron ciertos contactos y trato entre la madre de este y el demandado».

Esos contactos se produjeron en julio de 1975, en una sala de fiestas ubicada en la localidad de San Feliu de Guixols (Girona), «y hacen que no sea inverosímil ni descabellada la posibilidad de haber existido relaciones sexuales entre ellos», argumenta el magistrado. Además, otros indicios son el propio testimonio de la madre del demandante, quien aportó durante el juicio «datos muy concretos sobre la pertenencia, ubicación y distribución interior del chalet» donde Julio Iglesias se alojaba esos días, y el «evidentísimo parecido físico» entre el cantante y el propio demandante.

El abogado de Javier Sánchez, Fernando Osuna, insistió la semana pasada en que existían indicios evidentes en la causa ya que a los nueve meses de la relación entre María Edite y Julio Iglesias nació Javier, que tiene un parecido físico «enorme», y existía una «negativa injustificada por tres o cuatro veces a hacerse la prueba de ADN».