En la semana del aniversario de la muerte de Federico García Lorca, una inmobiliaria anunció que la casa en la que varias veces veraneó el poeta en la localidad andaluza de Nerja está en venta. Por tres millones de euros. Se trata de una propiedad de Isabel, Gloria y Laura, sobrinas del poeta granadino, heredada por parte materna de Laura de los Ríos Giner, sobrina nieta de Alberto Giner Cossío, un médico de Vélez-Málaga que llegó al municipio en 1870 y adquirió varias viviendas de la zona.

Un tesoro. Uno por el que probablemente ha pasado mucha gente este verano sin conocer su historia. La vivienda se ubica en la popular calle Carabeo, una de las vías peatonales que recorren el centro de Nerja, destino predilecto en estos meses por el turismo nacional. A un paso del balcón de Europa, con vistas espectaculares sobre la playa de Calahonda y la costa de Maro. Lorca ya veraneaba hace 100 años donde todos quieren veranear ahora.

Pese a superar el siglo, la casa «ha sido muy bien mantenida» y conserva «grandes puertas de madera», informan desde la inmobiliaria encargada de la venta.

Es una casa señorial, recuerdo de su época y testigo de su historia. Un barrio originalmente de pescadores reconvertido en el refugio de las personalidades locales. Ahora, una vía turística muy transitada: se encuentra entre las principales atracciones del centro de la localidad y el principal parking que las hace accesibles para los visitantes de la zona. Frente al antiguo refugio de Lorca ahora hay un hotel, un restaurante indio y otro italiano.

La calle Carabeo se remonta a mediados del siglo XVI y, entre sus habitantes más afamados, cabe destacar que han vivido en esta oficiales de los Tercios de Nápoles, marinos italianos o el que fuera alcalde y autor de la Reseña Histórica de Nerja, Alejandro Bueno García. Este último sería vecino del médico Bernardo Giner de los Ríos, cuya sobrina nieta, Laura de los Ríos, estaba casada con Francisco García Lorca, hermano del escritor granadino.

Federico García Lorca pasó aquí sus vacaciones de verano, al igual que algunos miembros de la familia real sueca. También se alojaron en la Calle Carabeo otros literatos como el filósofo rondeño Francisco Giner de los Ríos y el poeta Jorge Guillén. Según fuentes citadas por diario SUR, ya hay compradores interesados, incluso de Irlanda y Suecia.

En el libro póstumo de Isabel García Lorca, la hermana del poeta, esta hace referencia a los veranos que compartió con Federico y los demás familiares: «Nuestros veranos», explica Isabel, «empezaban al acabarse las fiestas del Corpus Christi con el trueno gordo, que era un tremendo cohete con el que terminaba el castillo de fuegos artificiales. Entonces nos íbamos todos al campo, porque era el momento de recoger la cosecha de trigo y mi padre era labrador. Allí estábamos hasta principios de agosto».

Según Vanitatis, los García Lorca pasaron la mayoría de sus veranos en la localidad granadina de Valderrubio, donde la familia era propietaria de una vivienda que hoy es un museo y que muchos consideran como la inspiración de La casa de Bernarda Alba. En realidad, Federico se fijó realmente en el inmueble que estaba justo al lado. De esta que ahora se vende en Nerja, se rumoreó que alojaba los restos del poeta asesinado.

A continuación puedes ver una serie de imágenes de esta vivienda.