Cultura

'Regreso al Edén', Paco Roca y el hambre de memoria de la posguerra

A Paco Roca siempre le ha interesado la memoria, “ya sea la social o la mía propia, por aquello de buscar tu propia identidad, de dónde vienes”. Hace unos años, cuando murió su padre, se dio cuenta de que sabía muy poco de él, de su infancia y adolescencia. Eso fue para Roca una espina clavada: “no haber podido preguntarle a tiempo determinadas cosas sobre su vida”, así que no quiso que le pasara lo mismo con su madre, quien todavía vive. 

Roca acaba de publicar Regreso al Edén (Astiberri), un nuevo viaje al pasado en el que construye la historia de la familia de su madre y de la España de posguerra partiendo de una simple foto. “Es un poco la historia de todos, que nunca sería protagonista de la Historia. Una foto que nunca sería portada de un diario, ni nada de esto, pero que es el 99% de la población. Gente que su épica es sobrevivir, en aquellos años de posguerra habría gente que haría grandes hazañas, pero la normalidad era gente como mi madre”, explica a El Independiente

Paco Roca reconstruye parte de su historia familiar. Martinez Lahiguera /Astiberri

Entrevistó a su madre para que no le pasara lo que le ocurrió con su padre y mientras ella le contaba su vida él pensaba que no había nada que sacar. “Contaba cosas que he oído muchas veces sobre el hambre de su generación, pero no encontraba nada que fuese destacable sobre la que construir una gran historia”.

Su madre le habló de una foto, la única de su madre con su abuela y más familiares en la playa. “Era una familia humilde en plena posguerra, no tenían fotografías. Enseguida me acordé de esa foto pequeñita que había visto muchísimas veces en la mesita de noche, donde mi madre y muchas personas mayores se guardan sus fotos más queridas”, recuerda Roca.

'Regreso al Edén', de Paco Roca.
‘Regreso al Edén’, de Paco Roca.

Y gracias a esa foto se dio cuenta de que sí había historia. “Ese era el tema, esa normalidad con hambre de la que apenas nos separa una generación, la hemos oído tantas veces que estamos acostumbrados a aquellas penurias, pero cuando empiezas a empatizar es un drama que está bien que sea contado”, añade.

Paco Roca está acostumbrado a meterse en historias del pasado, en recuperar la memoria como en El invierno del dibujante en la que relata la historia de la fundación de la editorial Bruguera en pleno franquismo o Los surcos del azar en la que recrea la historia de los republicanos que en liberaron París de los nazis.

“Intento hacer historias que me impliquen para no perder las ganas de trabajar”, afirma. El resultado de mantener esa motivación se puede ver en su anterior trabajo: El tesoro del cisne negro, que se ha convertido en un éxito del que Alejandro Amenábar está rodando su versión cinematográfica.

No es el primer cómic suyo que termina en la gran pantalla, ya han pasado por el celuloide Arrugas y Memorias de un hombre en pijama. “Estamos en un buen momento de salud del cómic y muestra de ello son los proyectos de cómics para convertirse en película o de los que se han comprado los derechos”, asegura Roca. “El cine es muy similar al cómic y te hace ver mejor que una novela que hay una película detrás de la historia”, asegura.

Aunque cree que ese no es el caso de Regreso al Edén, su capacidad para meter al lector en la vida de su madre Antonia hace que se reviva con intensidad la triste España de la posguerra. Una empatía que sólo el cómic y Roca son capaces de generar: “El cómic tiene la gran ventaja de ser un medio visual. Se puede usar el dibujo de una forma más poética de contar las cosas y acercarte a los personajes, de hecho cada vez está más presente en las aulas como forma de aprender”, asegura el dibujante.

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