Cultura

La Sagrada Familia exhibe su futuro para atraer donaciones que garanticen completar la basílica

Sagrada Familia de Barcelona

Sagrada Familia de Barcelona

La Sagrada Familia no se acabará en 2026 como había previsto la Fundación impulsora antes de la crisis provocada por el Covid. Pero aspira a tocar el cielo en esa fecha, culminando su torre mayor en el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Para ello, el Patronato confía en recuperar en 2022 el nivel de visitas -y por tanto de ingresos- previo a la pandemia, y ha lanzado la campaña «Te acabaremos» de recogida de fondos para resarcir sus maltrechas arcas.

El «cebo»: una espectacular proyección de las torres de Jesucristo y la Virgen María terminadas, con la cruz ideada por Gaudí para iluminar Barcelona desde los 172,5 metros de altura de la torre central que se convertirá en techo de la basílica. Un vídeo que los visitantes podrán descubrir en las jornadas de puertas abiertas de este fin de semana, coincidiendo con las Fiestas de la Mercè de Barcelona.

Esteve Camps, presidente del Patronato de la Sagrada Familia, aboga por el optimismo y anuncia que el 8 de diciembre, coincidiendo con la festividad de la Inmaculada, se coronará la Torre de la Virgen María con una estrella de 7 metros que completará la segunda torre más alta de la basílica proyectada por Gaudí: 138 metros de altura.

El centenario de Gaudí

Solo la superará la torre de Jesucristo, que el Patronato confía en completar en 2026, cuando estaba previsto que finalizaran las obras de construcción del templo. Pero eso era antes de que el Covid paralizara el mundo, también la llegada de turistas que han nutrido las arcas del patronato desde la eclosión turística de Barcelona, en la última década del siglo pasado.

A falta de japoneses, la Fundación ha lanzado una nueva campaña petitoria para nutrir las arcas de la Sagrada Familia, que tras la torre de Jesucristo todavía tendrá que completar las torres de los evangelistas y la Fachada de la Gloria para darse por terminada. «la Sagrada Familia es un templo expiatorio» recuerda Camps, «la financiación siempre estará garantizada» por las donaciones de los fieles.

Caída de visitantes

En 2019 la Sagrada Familia recibió 4,5 millones de visitantes, con una media de entre 12.000 y 15.000 visitas diarias. Este año, tras la reapertura del templo desde el 29 de mayo, la media ha sido de entre cinco y seis mil visitantes, con una punta de 7.000 personas en agosto. Una caída de visitantes que implica la caída de ingresos paralela.

Traducido en euros, ese año la Fundación contaba con unos 100 millones de euros de presupuesto, de los cuales entre 60 y 65 iban destinados a la construcción. Este 2021 han contado con 19 millones de euros, de los que 8,2 se han destinado a las obras y el resto a gasto corriente.

La junta prevé finalizar este año con unos 810.000 visitantes, un 17,2 % de los que tuvo en 2019, cifra que podría llegar en 2022 a los 1,6 millones de personas. Esto es, entre un 25 y un 30% de los que había antes de la pandemia.

120.000 euros en donaciones

Para ver terminada la Fachada de la Gloria habrá que confiar en los turistas y antes de que estos vuelvan a las cifras pre-pandemia, en la campaña petitoria que apela a los boomers con el recuerdo de Copito de Nieve y un tiempo en que ningún barcelonés confiaba en ver acabada Sagrada Familia. Una campaña con la que esperan recaudar 120.000 euros hasta final de año con el objetivo de que, en un futuro, se convierta en una «importante fuente complementaria» de fondos.

El año 2024 esperan recuperar el nivel de visitas previas a la pandemia, condición imprescindible para completar la Torre de Jesucristo en 2026, asegura el presidente del Patronato. Imposible, sin embargo, completar la Sagrada Familia ese año coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, como el Patronato había ideado antes de la pandemia.

Ese 2026 se alcanzará el punto más alto de la Sagrada Familia, 172,5 metros, gracias a una «grandiosa cruz» iluminada, recubierta de cerámica y vidrio, con cuatro brazos de 17 metros de altura que reflejarán la luz del sol y desde los que se podrá disfrutar de una vista privilegiada de la ciudad, tal como proyectó Antoni Gaudí.

Primera torre en 44 años

En dos meses, sin embargo, se alcanzará otro hito: completar la primera torre en 44 años. Será la de la Virgen María, la segunda más alta del templo, que se coronará con la estrella de doce puntas que proyectará haces de luz por la noche desde unos focos situados en las puntas una vez culmine su instalación, que comenzará la semana que viene.

La previsión del equipo una vez finalizada la torre de la Mare de Déu es construir durante el año que viene aquellos elementos que ya han sido producidos en los talleres, lo que permitiría acabar la torre del Evangelista Lucas y subir hasta el nivel 12 la torre de Jesucristo, la más destacada del templo.

Cuando esté finalizada, el corazón de la Sagrada Familia se convertirá en la edificación más alta de Barcelona y albergará unos ventanales desde los que «admirar el panorama», como propuso Gaudí cuando la ideó. Un texto original del padre del Modernismo catalán ha servido de base para el proyecto de la torre y el cimborrio dedicados a Jesucristo, que culminará con una cruz de cuatro brazos en cuyo centro se situará el Agnus Dei y las leyendas «Amen» y «Aleluya».

Te puede interesar

Comentar ()