Víctor Manuel (Mieres, 1947) tiene una vida canciones, ahora también en una antología que mezcla sus grandes éxitos con canciones que pasaron de largo o colaboraciones históricas con otros grandes de la música española, como Joaquín Sabina, a quien cuestiona por sus recientes declaraciones sobre la izquierda.

«No me gusta que generaliza cuando habla de la izquierda latinoamericana y mete en el mismo saco a Daniel Ortega y Lula da Silva. No son comparables», asevera el cantautor en una entrevista concedida a Europa Press, en la que dice que le «molesta la confusión» que esta generalización «produce en un momento en el que las sociedades se están derechizando mucho».

A su juicio, son «carnaza improcedente». «Sobre todo lo de la generalización es lo que no compro. No me hables de la izquierda porque no sé qué es la izquierda, sé lo que es cada uno en cada país, en cada momento y en cada circunstancia, pero no globalmente», sentencia.

Abierto en sus opiniones, como siempre –dice que «no se va a callar a estas alturas por lo que alguien pueda pensar»–, también manifiesta que espera que la izquierda «no tenga la tentación suicida de pegarse el tiro en el pie» concurriendo por separado a las próximas elecciones: «La desunión produce fragmentación y poder para la derecha».

En este contexto, confía en que Vox «ha tocado techo» y así se vea plasmado en próximos comicios. «Este país no es así, para nada. España es muy diversa y variada, justo lo que no es esa cosa feroz de insultar a la gente», sentencia sobre la formación, a la que también señala por el «gamberrismo parlamentario» por los insultos a la ministra de Igualdad, Irene Montero.

Para el cantautor, es «horrible» que su discurso «quede escrito en una hoja de sesiones». «Eso no se ha visto nunca en este país», reflexiona, para insistir en que le parece «asombroso» que haya gente que les «compre esa mercancía».

Frente a todo este contexto político, en el que asegura que no tiene «esperanza ciega» en nadie, si que cree que «no todos los políticos son iguales» y se decanta por aquellos que «facilitan la vida, dan servicios públicos mejores y ensanchan los derechos sociales» frente a aquellos que «habla de copas, de cervecitas, de libertad».

Víctor Manuel precisa. Así, en el marco de la izquierda se refiere a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que se perfila como candidata para las próximas generales, como una persona «imprescindible». «Es una mujer antidemagoga, seria, que no está con fuegos de artificio, a la que le gusta pactar. Eso es lo que yo creo que es un político», apostilla.

«Hay otra gente a la que se le va la fuerza por la boca y que aparentemente son más de izquierdas que nadie. ¿De qué sirve eso?», continúa, para subrayar que Podemos tenía una «fuerza e ilusión brutal», pero las malgastó. «Pablo Iglesias pudo serlo todo y no es nada, esa es la realidad», señala.

‘La vida en canciones’

Por sus 75 años, el artista acaba de lanzar la retrospectiva ‘La vida en canciones’, una edición en formato libro con 3 CD con un total de 59 canciones. Víctor Manuel ha intervenido de lleno en este trabajo para asegurarse de que además de sus temas más conocidos, se incluían aquellas composiciones que el denomina «desgraciadas» por haber pasado desapercibidas en su momento.

Esta antología recoge también una veintena de colaboraciones del artista, 17 de ellas atesoradas a lo largo de su carrera, con nombres como Raphael, Ana Belén, Sabina, Pablo Milanés o Joan Manuel Serrat. También, dos nuevos dúos, ‘Quiero abrazarte tanto’, con Rozalén, y ‘La madre’, con Dani Martín, además de la versión de ‘Sólo pienso en tí’, que a modo de tributo interpretaron conjuntamente Amaral, Andrés Suárez, Dani Martín, Iván Ferreiro, Jorge Drexler, Rozalén, Santi Balmes y Sidonie.

Sobre Rozalén, el cantautor dice que le ha ayudado a recuperar la «vitalidad» que tenía cuando grabó el tema: «Me ha quitado 50 años de encima, que son los que tiene la canción». Respecto a Martín, destaca que le ha acompañado en una versión «muy especial» con la que está «encantado».

Marwan, Ismael Serrano, Xoel López son otros artistas con los que quiere colaborar, en el futuro, al igual que C. Tangana, quien le encanta, confiesa. Todos ellos son, a su juicio, «gente que hace música inteligente», algo «muy caro» en un panorama musical en el que la música «tiene una cierta banalización por el mundo TikTok».

«Me quedo asombrado porque el TikTok lo recibo por mi nieta mayor, que tiene 14 años. Me cuesta entrar en ese mundo de broma, de brevedad que yo no entiendo, por edad y por todo», explica sobre la plataforma que parece marcar las tendencias musicales.

El género urbano, con el reggaeton y el trap, reinan en ella y sobre estos estilos Víctor Manuel señala que hay canciones que le «chocan mucho». Hablando de lo urbano, se refiere a Rosalía, de la que aplaude «la primera o la segunda». «Era maravillosa, ahora la sigo menos porque me cansa un poquito más esa cosa sincopada y sintética. Me atrae menos», añade.

Sobre Pablo Milanés

Sobre su recopilatorio, destaca también que incluye una versión en directo con el cantautor cubano Pablo Milanés, quien falleció la semana pasada en España. Como amigo y compañero, lamenta este «golpe tremendo» y recuerda sus vivencias juntos, como la gira que hicieron en 1995 o el disco que grabaron en vivo ‘En blanco y negro’.

Esta pérdida, afirma, no le hace pensar en la «muerte» porque él reflexiona sobre la enfermedad ya que le gustaría «morirse y punto»: «No me gustaría estar enfermo, ser una carga para mi familia o mis amigos».

Por otro lado, asevera que no piensa parar pese a que hace años le cuestionan sobre una retirada. «Mientras me sienta bien físicamente y tenga ganas de escribir canciones, seguiré», insiste, para agregar: «No me siento cansado ni sin fuerzas, me siento bien y me pruebo continuamente».

Seguirá probándose con su gira por el 75 aniversario, que pasará en los próximos meses por Valencia, Barcelona, Valladolid, Sevilla o San Sebastián, entre otros, e incluirá una fecha en el WiZink Center de Madrid el 21 de diciembre, cuando estará acompañado de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias y el coro de la Fundación Princesa de Asturias. «No me queda nada por hacer, he hecho mucho más de lo que soñé nunca», concluye el cantautor.