“A menudo los fotógrafos no nos damos cuenta que el verdadero premio del World Press Photo es la atención. Una fotografía publicada por un medio es capaz de retener la atención durante unos segundos. Aquí, colgada en las paredes, su poder informativo es mucho más profundo”. A Javier Arcenillas, condecorado con el tercer premio por su proyecto sobre la violencia en las calles de Guatemala, Honduras, Salvador y Colombia, le ha costado más de cinco años de vida en algunas de las zonas más peligrosas del mundo conseguir esta atención.

Las 146 fotografías premiadas en la edición de 2018 del World Press Photo destacan sobre las cientos de miles de imágenes producidas al cabo de cada día. Hasta el 4 de noviembre, la sede del COAM, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, acogerá las instantáneas más relevantes del fotoperiodismo mundial.


Vídeo: G.M. Piantadosi | J. Domínguez

La imagen de un opositor del régimen de Maduro envuelto en llamas durante las protestas en Caracas de 2017, del venezolano Ronaldo Schemidt, es la ganadora del 2018. El fotoperiodista inglés Max Duncan, recientemente afincado en Madrid, alerta sobre las difíciles condiciones en que los periodistas – sobre todo los freelance – se ven obligados a trabajar. Su documental Al bajar de las montañas cuenta la vida de los niños chinos que los padres han abandonado por ir a trabajar en las grandes ciudades.

“No se trata solo de los riesgos intrínsecos del trabajo -dice Duncan a El Independiente- sino también de la falta de dinero y las dificultades del mercado de las noticias online. Creo que las buenas historias, las historias sobre las cuestiones relevantes siempre tendrán importancia, siempre hay que tenerlo presente, a pesar de las dificultades”.

Al lado de los eventos más importantes de 2017, como la crisis de los Rohingya en Birmania o las revueltas de Charlottesville, se encuentran proyectos que abren una ventana sobre los protagonistas anónimos de la sociedad: “El síndrome de la resignación” de refugiados en Suecia, el destino de las niñas raptadas por el grupo islámico Boko Haram o la lucha para la conservación de la naturaleza.

Además de Javier Arcenillas, hay otro español premiado. Daniel Beltrá, tercer premio en la nueva categoría “Medio Ambiente”, con una la serie Amazonas: Paraíso amenazado. Un viaje por la región del río Tapajós, donde la foresta pluvial se ha convertido en un matorral rodeado de cultivos.