En enero de 1923 Francisco Basallo fue liberado, junto con más de trescientos españoles, tras pasar año y medio de cautiverio en Marruecos. Los supervivientes del Desastre de Annual eran prisioneros de Abd el-Krim, el rifeño que lideró la lucha anticolonial contra España y Francia. Basallo había pasado ese tiempo asistiendo a sus compañeros como sanitario. Pero Basallo no era médico. Durante la contienda en Marruecos fue a ver a un médico por la rozadura de bala. Al constatar el panorama que había en el hospital de campaña, se avergonzó de su molestia e improvisó que estaba allí para ayudar. Y allí se quedó.

«Se distinguió por su labor humanitaria curando, sin ser médico, a heridos y enfermos de tifus y haciendo una labor humanitaria de tal forma que, al ser rescatado en 1923, fue recibido como un héroe en toda España con homenajes y nombrado hijo predilecto de Córdoba, su ciudad natal», cuenta a El Independiente su nieto, Alfonso Basallo, periodista y doctor en Comunicación.

«La popularidad del sargento Basallo, en aquella época, fue enorme; entre otras cosas porque la prensa necesitaba un héroe. Un héroe del pueblo y él era de familia humilde, y la verdad es que no había demasiados héroes entonces», afirma el descendiente. «Max Estrella, el personaje de Luces de bohemia de Valle Inclán, lo menciona y dice que debería sustituir a Pérez Galdós en la Real Academia. Evidentemente esto era una broma porque el sargento Basallo lo único que había escrito eran unas memorias muy escuetas del cautiverio», añade su nieto.

El sargento Basallo posa junto a su tienda, en Kandussi.
El sargento Basallo posa en su tienda, en Kandussi, junto con un rifeño amigo.

La aventura colonial de España en el norte de África sólo tuvo malas consecuencias para el país. 10.000 españoles murieron en los acontecimientos que obtuvieron el título de «Desastre». Que como el Desastre de 1898 marcó profundamente a la sociedad del momento. «Genera un enorme malestar, sobre todo en las clases populares, puesto que los soldados para evitar ir a África tenían que pagar dinero y si no podías pagar dinero ibas a África y eso genera un enorme malestar. El asunto del medio millar de prisioneros provoca que los partidos de izquierda exploten este tema y al final lo que provoca el Desastre es la llegada de la dictadura de Primo de Rivera e, indirectamente, también la descomposición del régimen de Alfonso XIII y la llegada de la Segunda República», valora Alfonso Basallo.

El Desastre de Annual se produce el 21 julio de 1921 cuando cae una primera posición militar española cercana a Annual, que pronto queda asediada. A primeras horas de la mañana del 22 de julio se da la orden de retirada, y se produce de manera caótica. Perseguidos por los rifeños, el Ejército es masacrado en su huida hacia Melilla. 

el autor Alfonso Basallo en un retrato
Alfonso Basallo R.O.

El nieto del héroe de aquel momento ha utilizado los testimonios de su abuelo, al que pudo conocer, sus memorias e investigaciones propias sobre los cautivos para escribir El prisionero de Annual (Planeta). «Lo que he hecho es reconstruir aquella terrible historia en la que murieron más de 10.000 españoles escasamente en tres semanas y hubo 500 prisioneros; reconstruir el Desastre de Annual con todos los episodios de combate en los que hubo errores y negligencias del mando, actos heroicos de algunos oficiales y algunos soldados, y la historia de mi propio abuelo», explica. «No es un libro de Historia, tampoco es una novela, es un reportaje periodístico, o sea, yo lo que he hecho es convertirme en un reportero retrospectivo. Me he ido cien años atrás partiendo de los recuerdos de mi abuelo e investigando».

Además de reflejar lo que denomina «indignidades» de oficiales de alto rango que pagaban por salvar su vida o se quitaban los galones para pasar por soldados rasos, la novela recoge muchos personajes que tuvieron destacadas actuaciones «como el alférez Juan Maroto, que defendió heroicamente el aeródromo de Zeluán, o como el teniente médico Serrano, que murió contagiado por el tifus después de atender a numerosos enfermos».

Meses después de la batalla de Annual (julio-agosto de 1921) los restos continúan dispersos.
Meses después de la batalla de Annual (julio-agosto de 1921) los restos continúan dispersos.

Impacto en el Ejército

Además de las diferencias de clase en el reclutamiento, la malas decisiones tácticas del Ejército y la corrupción de muchos miembros dejaron en un mal papel a la institución.  «Algunos mandos, sobre todo algunos jóvenes oficiales y generales que empezaban a despuntar -como el propio Francisco Franco, que entonces era comandante pero era uno de los fundadores de la Legión junto con Millán-Astray-, exigieron al Gobierno una modernización del Ejército y una mayor profesionalización y más eficacia en las acciones militares».

Los acontecimientos de Annual se estudiaron por una comisión y se reflejaron en el conocido como Expediente Picasso, en el que se reflejaban las responsabilidades por negligencias de ministros, militares y hasta del propio rey Alfonso XIII.

El golpe de Estado de Primo de Rivera enterró todos las investigaciones y procesos.