El escritor y periodista Vicente Verdú ha fallecido este martes 21 de agosto en Madrid, tal y como ha informado el diario El País, donde escribía habitualmente y en el que ocupó los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura.

Verdú, que padeció una larga enfermedad, nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y fue miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard.

Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo) y El planeta americano, premio Anagrama de Ensayo en 1997. Fue Premio González Ruano de Periodismo y Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes.

Despedida literaria

«Puedo morir en paz porque he entregado lo que he podido», declaraba Verdú, el pasado mes de febrero en una entrevista con Efe por la presentación de su segundo libro de poemas La muerte, el amor y la menta, un volumen que nació, según sus palabras, de una «absoluta sinceridad» y libertad creativa.

Publicado por Bartleby, el libro resume su mirada sobre el final de la vida y su particular despedida, pero en él también se cruzaban sus preocupaciones constantes: el amor, la memoria, la filosofía o la muerte.

Verdú describió la publicación de su poemario como «enfrentarse al disparo de todos los demás y pensar que tienes un pecho de acero para no morir en el intento», en alusión a la vulnerabilidad que sentía y a la fuerza «narcisista» que le empujaba a escribir.

Además, el autor relacionó la escritura de un poema con la creación de un cuadro, una actividad a la que también ha dedicado gran parte de su tiempo, entregado a una pintura cargada de color y donde las formas y las manchas eran protagonistas. Verdú aseguró entonces que la escritura era «su principal motor», junto al periodismo, profesión que desempeñó escribiendo en el diario El País.

«Acercarse a la muerte pendiente del juicio de los demás me parece repugnante. Uno escribe, pinta o canta porque necesita hacerlo de forma sincera y así es como está hecho este libro».

En la última entrada en su blog El Boomerang(g), que es de ayer, 20 de agosto, a las 10.00 horas, Vicente Verdú ha dejado una imagen de uno de sus cuadros, con cartones y tintas, y con pinturas de formas, como rectángulos, líneas y escaleras en tonos azules, verdes y rojos.